“Volar en una alfombra” (O cómo viajar sola con tu bebé sin perder la calma, ni el avión)

Mini vacaciones para nosotras dos, vamos a visitar a la tiíta que vive en Miami -dije- y comencé a hacer la lista. La lista de las cosas con las que hay que viajar cuando llevamos a nuestro bebé, y aún más atemorizante, cuando iremos solas con el bebé, puede volverse larga sin necesidad. Y la experiencia en el aeropuerto puede volverse una mala experiencia, también sin necesidad. A mi me gusta planificar toooodo, con suficiente tiempo, sin embargo reconozco, que hay cosas a las que no doy la importancia que de veras requieren, y por eso a veces me sucede lo que me sucede 😂, como por ejemplo, (en esta ocasión) perder el vuelo. Creo que me he subido en al menos 50 aeronaves, nunca antes me había sucedido. Siempre estoy en el aeropuerto con el tiempo más que necesario para que todo salga lindo y fluido. Ah no! Pero esta vez, primera vez que vuelo con mi hija, con días de planificación, con todo (o lo que yo creía todo) organizadísimo, para hacerla sufrir lo menos posible, pierdo ese vuelo. Si quieres compenetrarte con tu hija o hijo de verdad, intenta pasar 20 horas empujando su cochecito por los diversos aeropuertos en que te toque estar. Toda una aventura! Aquí te va entonces (mi pobre experiencia de por medio) los nonos y sisis de viajar con un bebé.

1- Elige cuidadosamente la aerolínea y los horarios.

Por favor, este puede ser el consejo más importante que leas de mi hoy. Si ya vas a viajar, y vas a gastar cierta cantidad en volar hacia otro destino, gástalos con una línea aérea respetable. Yo no hice bien mi investigación y me sedujo el precio de cierta compañía, y resultó que por no haber invertido el tiempo necesario en buscar algo mejor, (aunque fuera más caro) terminé pagando mucho más dinero que el normal por equipaje; e hice que mi hija (y yo también, obviamente) sufriera al rededor de 20 horas entre vuelos y esperas, (cuando el total debieron ser apenas 4 o 5 horas) sin poder comer comida apropiada (más que su fórmula) sin bañarse, sin alcanzar a dormir y descansar sin interrupciones, y otra larga lista de innecesarias incomodidades.

También ten en cuenta los horarios en que despierta, come, toma siestas, y trata de que (tal vez?) sea posible que una de las siestas sea durante el vuelo. Tener a un bebé limitado de movimiento y restringido sólo a tus brazos o un asiento por varias horas, no es divertido.

2- Si llevas fórmula o leche materna.

Ten en cuenta que al pasar por el chequeo de seguridad del aeropuerto, tener un bebé en brazos no te va a librar del proceso, así que si es posible, coloca las botellas, ya sea de agua hervida para la fórmula o la misma leche de pecho en un lugar accesible; para que no pierdan tiempo rebuscando en los distintos compartimentos, o ya de plano ponlas fuera del bolso o mochila para que les sea de fácil acceso a los oficiales y todo sea más rápido. En nuestro caso, puse las botellas con agua y el pequeño contenedor con las dosis de fórmula, directamente fuera de la mochila en la caja plástica que se utiliza para pasar las cosas por la cinta. Esto definitivamente hizo el proceso un poco más expedito, aunque transportar además un coche, estando sola con mi hija, no me lo hizo mucho más fácil.

3- Si llevas un coche.

Espera hasta el último momento para sacar a tu bebé del coche y pretender que (trabajosamente 😜) intentas colocarlo también en la cinta por la que mueven los objetos para ser examinados. Esto lo aprendí a fuerza de atravesar varias veces por el mismo lugar. (Explicaré luego por qué) En mi intento de apresurar el proceso, la primera vez, saqué a la nena muy rápido y empujé el coche casi hasta el final, solo para pasar las de Caín tratando con una sola mano (en el otro brazo, Isla) de accionar el mecanismo y doblarlo en posición de cerrado y luego, también con mucho trabajo subirlo a la cinta. Parece que me vieron muy fuerte y capaz, pues nadie hizo ni el menor intento de ayudarme, en todo caso, me exigían que lo hiciera más de prisa. Bueno, pues la segunda vez que pasamos por ahí, no moví a mi hija del coche hasta que llegamos a la mismísima entrada en la cual te chequean. Esta vez fue muy distinto, no me pidieron que pusiera el coche sobre la cinta, en cambio ellos mismos lo examinaron fuera de la misma, así, abierto, y todo fue más sencillo.

Si tu hijo es mayor a dos años ya no puedes volar con él encima tuyo, así que deberás comprar un asiento para él, entonces además deberás llevar un car seat o buster para él, pues aún son muy chiquitos para que los cinturones de los aviones se ajusten bien a ellos y los protejan en caso de turbulencias. En esa instancia, tanto el car seat o buster como el coche no se cobran como extra equipaje de mano, tienes derecho a portarlos.

4- Busca tu puerta de embarque y asegúrate de que te recuerden muy bien.

Esta es la pequeña anécdota que explica por qué tuvimos que pasar por seguridad varías veces. Y por qué insisto en que procures que te recuerden en la puerta.

Cómo se pierde un vuelo estando en tu puerta de embarque a tiempo? Pues, minutos antes de empezar a abordar, Isla empezó a hacer las muequitas de hacer kk. Si ya eres mamá, debes saber muy bien de qué te hablo. Esa carita que tu hijo o hija que aún no sabe decir caca o pipi, pone cuando está por ensuciar un pañalito. Que tú la miras, y lo sabes inmediatamente, código marrón!!! Miré la hora, estábamos a punto de embarcar y ese avión debía ser el nuestro…. Me aproximé a la muchacha vestida con el uniforme de la línea aérea en que volábamos, junto a la puerta de embarque, y le pregunté cuanto faltaba para subir. Ella (sin siquiera mirarme) me respondió que en tan solo unos minutos. Entonces yo le dije que mi bebé necesitaba ir al baño, preocupada por que nos diera tiempo. Ella asintió con la cabeza escrutando su computadora (siempre me pregunto qué tanto miran ahí) y yo me apresuré a empujar el coche pasillo abajo en busca del baño más cercano. La cola del baño era larga, pero por fin entramos, cambié a mi hija a toda velocidad, y volvimos hacia nuestra puerta. La chica aún estaba allí, el avión también, muchísima gente sentada en los asientos, aguardaba. Respiré aliviada y me senté dispuesta a entretener a la niña un rato más. Pensé, al ver nuestro vuelo en la pantalla aún como “on time”, que estaba todo en orden, y ver que la chica a la que minutos antes le había preguntado sobre la hora de embarque, ahora si, me chequeó con la vista y siguió en lo suyo, me dio total calma. Así… calmaaaadamente, vi como el avión se iba.

Minutos después la misma muchacha vino hasta donde estábamos con cara de preocupación (ya yo sabía lo que quería decir ese rostro, tan rápido como supe en el rostro de mi hija, minutos antes, que era código marrón) Ustedes no iban para Georgia? Pues sí, allí debíamos hacer una escala de 40 minutos y en la misma aeronave seguir para Miami. -Perdiste el vuelo. Creo que al ver mi expresión de estrés combinado con molestia, escalando hacia frustración y enojos desenfrenados; (en Cuba le llamaríamos encabronamiento; por decirlo finamente) ella sola regresó hacia su computadora, mientras yo chequeaba que en efecto las personas a mi al rededor esperando abordar, no eran las mismas que antes de marcharnos al baño. En la pantalla, delante de mis ojos, el status de nuestro vuelo “on time” cambió a un vuelo con diferente número que iba para Carolina del Norte. Nuestro vuelo, nunca actualizó hacia “abordando”.

Minutos después, mientras yo esperaba mirando aturdida afuera a través de los gruesos cristales, la trabajadora de la aerolínea, me dijo mis opciones y lo más lógico (a pesar de que significaba largas horas de diferencia para llegar a destino) fue esperar el próximo avión, que no haría ni escala en el mismo lugar, ni era tan corta, pero terminaba en el mismo aeropuerto. Incluso nuestro equipaje, estaría llegando antes que nosotras y solo teníamos lo que había preparado para una transición muchísimo menos extensa…respira…. respira…Llamé a Winston (que ya había llegado a casa, a una hora del aeropuerto) y le pedí que regresara con más fórmula, y pañales; iremos a matar el tiempo visitando Philadelphia, que el viaje se aproveche -me dije.

Por eso es que gané muchísima experiencia en lo de como procesar el equipaje, lo hice varias veces en estas mini vacaciones. 😄

5- Qué llevar?

Si vas para un sitio en el mismo país donde resides, ya habrás investigado y decidido si necesitas llevar elementos esenciales que podrías no encontrar allí. Trata de hacer una lista con anterioridad y ve agregando cosas cada vez que te acuerdes: Uno o dos cambios de ropa por día para el bebé, sus pijamas, algunos baberos, su traje de baño, un librito de cuentos para dormir, su juguete pequeño favorito, las cosas que de veras son no sustituibles o fáciles de encontrar en tu lugar de destino. Recuerda que es su primer viaje y es un bebé, puede que se sienta más cómodo o cerca de lo que lo hace sentir a salvo, si mantienes algunos de sus rituales rutinarios.

También debes empacar distinto si vas para un hotel o vas a casa de un familiar, donde muchas de las cosas supuestamente imprescindibles seguramente ellos las poseen. Por ejemplo yo cargué con 2 toallas de Isla, cuando en realidad, de preguntar, hubiera sabido que mi tía tenía más de una toalla que ella podía usar. Llevé más ropa de la necesaria (para ambas) pues allí lavamos el tercer día, y ya estaba todo limpio y disponible otra vez…. (si tienes dudas sobre este punto, envíame un mensaje o escríbeme en los comentarios y entramos más en el tema)

Imprescindible en el equipaje de mano:

  • Tus documentos y los del bebé, además de el ticket de embarque.
  • Suficiente alimento para el bebé. Lleva una ración extra siempre, y su agua de tomar.
  • Suficientes pañales. Y extras los que puedas. Trae algunas bolsas para disponer de los pañales usados o guardar cualquier ropita que se ensucie. Trae también la manta que puedas colocar en la superficie donde la cambies.
  • Toallitas húmedas.
  • Sus medicinitas. (Nunca sabes cuando a tu hijo le va a empezar un dolor de oídos, o de panza, o debido a la dentición, o le sale una erupción por calor o por el roce con los pañales húmedos)
  • Algunas comiditas de mano, (snacks) como cereales secos.
  • Un par de juguetes que escondiste de su vista la semana antes de viajar, o compraste nuevos. (Lo que es nuevo o se extraña, tiende a entretenerlos más que lo de todos los días) (El último paréntesis aplica no solo a los bebés) 😂
  • Un cambio de ropa para el bebé y otro para ti. (Es maravilloso no oler a vómito)
  • Una mantita ligera, por si el aire acondicionado está muy fuerte, que si no, sirve para apagar un poco el ruido del avión y la gente, si tu hijo duerme. (Incluye algunas mantas en tu otro equipaje)
  • Alcohol en gel.
  • Extra tetes. Si tu bebé los usa, pues ayudan a aliviar los oídos del cambio de presión.
  • Un labial para ti. No hay cara de cansada que un labial no arregle. 😝💋

6- Ayuda muchísimo a la hora de salir del aeropuerto, haber marcado tus maletas. Yo le até a la nuestra (sí, en una me cupo todo) un juguete de Isla. Cuando perdimos el avión y nuestro equipaje llegó a Miami antes que nosotras, pensé que sería terrible encontrarlo, y ya me estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua, pensado que a las 12:30 am yo no tendría energías para encontrar la oficina y reclamar mi equipaje que seguramente estaría perdido, como en las películas 😂😂😂. Bueno, todo fue muy fácil, y al llegar al lugar, podía entre todas las maletas apiñadas distinguir la nuestra desde la que me saludaba un monito naranja y … marrón (obvio) comiéndose un platanito.

7- Diviértete! No dejes que nada arruine tus vacaciones con tu pequeño o pequeña. Lleva tu cámara, o tu teléfono, con suficiente memoria para guardar todo lo que puedas registrar. Es la primera vez que vuelan juntas y se alejan de casa, recuérdalo, disfrútalo al máximo! Déjala/o que mire todo lo nuevo y lo toque si es posible, ayúdala a experimentar cosas novedosas: nuevas personas, animales, plantas, paisajes, cielos, sonidos, clima… ellos parecen no recordar, pero aprenden mucho de estas experiencias, y en todo caso, tú si puedes recordarlo.

Y así soñando y volando me voy despidiendo, espero que tengas un buen viaje! Chao hermana loba, pero recuerda, aúlla si me necesitas. 🍋🐺

La canción:

Volar en una alfombra

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“Las 10 cosas que no quiero oir (y jamás me escucharás decir)”

Ya tienes hijos o estás por tenerlos? Pues bienvenida al mundo en que todos juzgarán lo que haces y/o dejas de hacer, y donde escucharás las preguntas más tontas que escuchaste jamás. Si pariste via vaginal o por cesárea (aunque a veces esto no este ni en tus manos), si decidiste circuncidar a tu hijo o poner aretes a tu nena, o peor aun, si decidiste que no querías hacerlo, si diste o das de mamar, o si no, si duermes con tu bebé, si lo cargas mucho y “lo estás malcriando”, si lo pones mucho en el suelo y le dejas ser muy independiente, si no te arreglas, te maquillas y te pones hermosa y en forma al dia siguiente de estar de vuelta en casa, si comentas que ya no vas a tener mas hijos sino solo uno… etc, etc, en fin, que si antes de salir embarazada o tener a tus hijos ya te molestaba ser juzgada o cuestionada ahora lo serás el doble… disfruta! Ja! Porque hoy te cuento sobre esto, basada en la experiencia de otros padres pero más en la mia… y quiero empezar con una premisa fundamental: NADA es lo completamente ideal… ni para ti, ni para mi, ni para él o ella, así que así de diversos serán los criterios, por tanto, voy a empezar hoy con el consejo de siempre: TÚ sabes! Tú lo sabes ahí en tu mente de madre o padre amante… sigue tu instinto (a no ser que tu instinto esté gritando algo muy descabellado) bueno…aqui vamos.

  1. (A las mamás que nos quedamos en casa) ” Tú no trabajas? Pero, y qué haces todo el día en casa??”

Qué hago? pues me levanto 4 horas antes que tú, cambio pañales, doy leche, canto canciones, preparo desayunos, preparo almuerzos, limpio lágrimas, hago de payaso, cambio más pañales, doy almuerzos, meriendas, comidas, entretengo, cambio más pañales. En medio de todo esto, intercambio con las personas más importantes en mi vida, en lo que al mismo tiempo, limpio alguna parte de la casa para que todo no se acumule, friego y esterilizo botellas, puede que lave alguna cosa, cambio más pañales. Si necesito algo voy al mercado, intercalo actividades con la niña , para enseñarle, o que pueda interactuar con más personas, con la naturaleza, que no tenga miedo de nadar, de tocar un animal, de sonreírle y ser amable con otras personas, para que vea como va creciendo una plantita…. preparo más botellas de leche,trato de tocar la guitarra, de componer,  seco lagrimas, no puedo tocar o componer así que paro, baño, visto de limpio (unas cuantas veces al día), leo cuentos, documento todo, pongo a dormir, respiro….cuál era la pregunta otra vez?

2. (A las mamás que trabajan) “Pero tú en que momento ves a tu hijo?”

Si, las mamás que trabajan sí ven a sus hijos. Ellas hacen un esfuerzo aún más grande pues además de todas las cosas que una madre que se queda en casa hace, pues es muy posible que la que trabaja fuera de casa, tambien tenga que hacerlas en el poco rato que tiene “libre” al volver de trabajo, y en medio de esto tratar de tener tiempo de calidad con sus hijos. Las madres que trabajan son las multifacéticas por excelencia, que posiblemente estén soñando con el sueño en la oficina… ellas tienen dos trabajos y uno de ellos es 24 horas al día. Además de lo más difícil de todo, tener que separarse de sus hijos para ir a trabajar, cuando muy posiblemente, en vez de eso quisieran estar con ellos.

3. Se te ve cansada.

Pues tú no me digas! ay, muchísimas gracias que no lo habia notado eh!!! Que me veo cansada? Es que ESTOY cansada. Si me dieran la oportunidad de dormir una noche completa sin despertar hasta la mañana, probablemente aún abriría mis ojos varias veces mientras esté acostada, extrañada de no escuchar un llanto llamándome…pero ya la segunda noche como que dormiría más tranquila y realmente descansaría, cosa que no he hecho bien en 9 meses…( ah cierto! Dije antes que solo una noche me haría feliz. Bueno, pero dos me llenarían de júbilo 😂😂) No, pero gracias, gracias, que ahora después de que me has hecho notar que soy una diosa todopoderosa  hinchada y con ojeras, pues me siento mucho mejor, más descansada y realmente aun mas segura de mi misma, has sido de una ayuda increíble. 😑

4. (A las mamás que no quisimos poner aretes a nuestras hijas) “Y por qué no le has puesto aretes a la niña? la gente va a pensar que es un varón!” (A las que le pusieron aretes) “Criminal, mutiladora de bebes!”

Con la de cosas que existen hoy dia para que una niña luzca como tal, sin necesidad de perforar sus lóbulos! En mi caso, no, no le he puesto aretes a mi hija. No lo he hecho porque me parece que es su prerrogativa y que eventualmente cuando ella sea un poco mayor los querrá o no, y lo que sea que decida estará bien. Y si a los 18 quiere hacerse un tatuaje en medio de la frente… bueno pues hablaré con ella con la idea de que entienda como puede eso afectar su vida, pero si después de la charla aún quiere hacerse su tatuaje, “pues venga que te acompaño”. Pero no por esto voy a adelantarme a los acontecimientos y ya que estamos en lo de perforar las orejas, de paso me le hace un tatuaje en la frente? Y que conste, las mamás que ponen aretes a sus nenas, pues muy bien por ellas, yo no las considero mutiladoras de bebés 😂😂. Es muy muy posible que su hija (y también la mía) sí vaya a querer aretes, y es muy posible que ella le esté ahorrando un peor rato o algunas horas de dolor, haciéndolo desde ahora… Pero por el momento, somos los padres los que lidiamos y decidimos por nuestros hijos, así que si la mía te parece un varón, pues me la suda.

5. (Desconocido en el mercado) ” Y para cuándo pares?”

Nop! Esta barriguita que ves aquí es de la bebé que ya tuve, y que aún no he podido perder por completo. Podría explicarte un montón de causas; pero no voy a perder mi tiempo porque, te fijaste??? También me están saliendo arrugas! Quieres hablar de eso después de que termine de contarte sobre la barriga? Al desconocido que pregunta eso, me gusta darle una fecha loca e imposible, algo así como 11 meses después del día en que nos encontramos … para tenerlo entretenido sacando cuentas y preguntándose si las mujeres podemos gestar como las yeguas o los elefantes… o lo más posible es que ni siquiera se pregunte nada, porque este tipo de personas sin conversación solo se van por la vía fácil, ni siquiera les interesa la respuesta, la cosa es decirte algo…así que no vale la pena…😜 Solo en una ocasión respondí de manera cruel y porque ya lo tenía preparado para esta persona en particular. (Aquí me disculpo si ella alguna vez me lee) Estando de visita en mi país cuando ya tenía casi 6 meses de embarazo y no era tan delgada como 7 meses atrás, me encontré a una vecina que siempre (no importa cuan delgada estés, debe ser porque ella me recuerda como adolescente, y obvio porque es lo primero que se le ocurre como consecuencia de su limitación temática/cultural) lo primero que le dice a cualquiera es “lo gordo que está”. Lo más curioso es que ella es obesa, y yo jamás le he contestado de manera inapropiada. Bueno pero yo sabía que ella haría mención a mi natural subida de peso, y esta vez le dije algo así como que “yo? Estoy embarazada, y tú?”… no hagas esto! Esas personas no están preparadas para que les rebatan así… y después te sientes mal, el desconcierto en su cara, me lo dijo. Sigue de largo, responde algo gracioso… (más gracioso 😂) y olvida el tema.

6. “Ay pero que linda tu hija, si hubiera tenido los ojos verdes, que bella hubiera sido!”

Usted dice los ojos verdes como yo? O como el papá? (Ninguno de los dos tiene los ojos ni remotamente claros) O quería que los alelos recesivos se despertaran a toda costa en esta ocasión? …. La verdad es que para mi, mi hija es perfecta, así como es. Con sus ojos marrones y sus orejitas puntiagudas y sus dientitos de castor, es lo más bello que he visto en mi vida. Pero gracias, gracias, cuando tenga una con los ojos verdes le llamo para que usted también se sienta realizada como yo me siento hoy. (Siga esperando tranquilamente) 📆

7. “Bueno y ahora hay que empezar a pensar en el hermanito, no?”

Esto me recuerda más que nada, eso de que nunca complacemos a todas las personas, por tanto debemos tratar con todas nuestras fuerzas, para complacernos primero nosotros mismos. Cuando no tienes pareja: y para cuándo el novio? Cuando tienes novio: y cuándo es la boda? Cuando te casas: y para cuándo el nene? Cuando tienes un nene: y ahora a buscar el hermanito, no? NO! No señora peluquera que no me conoce de nada y ésta es muy posiblemente la última vez que me vea, por metida! No, yo no quiero tener dos hijos, para “darle compañía a mi hija”. Mi hija tiene a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, y tendrá que tener amigos, y encontrar compañía en las muchísimas cosas de este mundo que ya está bien maltrecho como para traer uno, imagínese dos ni tres. Y ojo! Nada en contra de los que así lo hacen, si pueden y tienen el tiempo y los recursos para ocuparse, de verdad ocuparse, de traer hombres y mujeres de bien, pues bienvenidos! Yo es que solo puedo pensar en la cantidad de niños que ya existen que se han quedado sin padres, y me parece tremendo de mi parte traer más, cuando de querer otro niño, podría querer uno de esos tantos…. en fin… que qué bueno señora, qué bueno que usted tuvo dos! Felicidades! Deben ser muy unidos sus hijos.

8. “Tu hija(o) está llorando porque tiene hambre.”

Si, claro, ella está llorando porque tiene hambre porque yo soy tan mala madre que no le he dado nada de comer, pobre criatura. A veces tuve que morderme la lengua para no provocar una tercera guerra mundial cuando mi hija lloraba y alguien me decía esto. Se levantaba de una siesta y le acababa de dar sus correspondientes onzas de leche, le había sacado sus gases, cambiado su pañal, pero continuaba llorando. Porque los bebés a veces lloran por cosas que no podemos explicarnos, porque ellos NO hablan, llorar es la única forma en que se expresan por el momento. Todo esto cambia después… pero al inicio, nuestro instinto muchas veces nos dice qué les sucede, y acertamos, pues somos quienes pasamos las 24 horas del día con ellos, (recuerdo cuando empecé a notar que el llanto del hambre no era igual al de “me he hecho pipí” o “tengo sueño”) …. Y a veces ni nosotras mismas sabemos, seguro que usted que solo viene una hora al día, debe saber… A veces llenaba otra botella de leche y se la daba a la persona en cuestión: “los bebés no beben si están saciados, venga, sea feliz, dele leche”. Mi hija tomaba tres buches de leche y no quería más. Felices todos, vamos a seguir tratando cosas para que deje de llorar, que evidentemente, no era hambre. Aún así es posible que en la historia conste como que gracias a los 3 buches de leche, mi hija creció sana y salva. 🙄

9. “Por qué no hiciste (inserte lo que se le ocurra) hoy?”

Una mamá, especialmente si está sola con su hijo, tiene muy poco tiempo libre. La mayoría de los días me levanto pensando, hoy vamos a hacer esto y aquello y tengo un plan de actividades para el día, y me siento afortunada y realizada si al fin de la jornada hice una cosa o dos de la lista. Porque, por el momento y sé que por varios años por venir, las necesidades de mi hija están y estarán primero. Así que si al despertar, ella tomó su desayuno, yo herví las viandas y vegetales (a veces con pollo incluido, si, porque si no la voy a obligar a tener aretes tampoco puedo obligarla a ser vegetariana como yo, ya ella decidirá también) que luego licuaré para hacer su puré, hice dos o tres cositas más en la casa, y en el momento que pensé que ya podríamos salir, ella estima que es mejor tomar una siesta, no podemos salir. (Esto paulatinamente ha cambiado pues a medida que los bebés crecen también sus horarios se vuelven más sólidos, pero no siempre fue así) Tengo que esperar al menos una hora hasta que se despierte y cambiar de plan… A ver si somos un poquito más empáticos! No tengo tiempo de ir al gimnasio, es más, no me gusta ir al gimnasio sola, así que cuando ejercito, lo hago en casa si mi hija no llora mientras lo hago, y tengo que parar. (Lo más que puedo hacer de manera consistente, por perder el peso extra, es comer sano y para comer sano, se necesita tiempo… no se trata de fast food) No puedo viajar en mi auto más de 30 o 40 minutos sin que ella empiece a inquietarse, porque el tiempo en que un bebé se aburre de una actividad es muuuchiiiismo menor al nuestro, imagínense tenerla ahí en el auto mirando un peluche que no le contesta o sus propias manos. Puedo seguir, y mencionar un grupo de actividades que por el momento no puedo hacer, no me critiques, y si te alejas porque ya no puedo hacerlas, pues, que te aproveche y buena vida! Aquí te queda este blog para cuando tengas hijos y pases por una experiencia similar.

10. “Te estás poniendo vieja.”

Casi muero de la risa el otro día cuando un amigo me dijo esto. Es verdad, me estoy poniendo vieja, y tú también, todos nos estamos poniendo viejos. Pero incluso, nos estábamos poniendo viejos antes de que mi hija viniera al mundo. Yo ya tenía la de canas cuando era una jovencita de 23 o 24 años… que el tinte de pelo no te dejara verlo… es otra cosa. Que ahora a veces me pase de “la fecha de teñirme” por varias semanas y me veas mis “iluminaciones naturales” a menudo, no es que “me esté poniendo vieja” o que sea “menos sexy” créeme que estas canas me preocupan más a mi que al padre de mi hija, que me ve hermosa con o sin ellas… Yo creo que soy hermosa con o sin ellas.y debajo de las canas va el cerebro que solo se pone viejo si lo dejamos, el mío a veces está agotado, pero viejo no, viejo no se siente. Más bien está ávido de poder tener tiempo para hacer más cosas, pero por ser un cerebro sano, sabe esperar, y sabe que la locura es temporal, que las carreras mientras menos desenfrenadas y mientras más controladas las enfrentemos, más lejos llegaremos.

En fin… la verdad es que ahora que llegué al 10 se me ocurren otras cosas que he escuchado decir y/o preguntar y no incluí. (Debes estar orgullosa de que eres madre, ahora sí tu felicidad es completa pues eres madre, ya no tienes derecho de estar triste/cansada/inserte cualquier otra condición que signifique débil, pues eres madre. Por qué dejas que tu hija haga esto, por que no la dejas llorar para que se acostumbre ya a estar sin ti, por qué la pones a dormir contigo (son solo dos horas lo que duerme con nosotros , pero bueno) se va a acostumbrar y no querrá salir de tu cama. Cuando vas a cambiarla para un cuarto independiente? Cuando vas a empezar a trabajar otra vez? Por que no estás componiendo? Estas cantando?….Etc etc etc) Tú puedes dejármelas en los comentarios. En vez de poner más cosas negativas, voy a dejar por aquí las cosas que se me ocurre que puedes decirle a una mamá…Y así con esta lista de cosas buenas que decir me voy despidiendo. Chao hermana loba, aúlla si me necesitas. 🍋🐺

1- Qué gran trabajo estás haciendo.

2- El bebé está creciendo muy sano.

3- Se les ve muy bien.

4- Que bien luces!

5- Puedo ayudarte en algo?

6- Te traje comida 😆.

7- Cuenta conmigo.

8- Todo vuelve a su nivel.

9- Debes estar muy orgullosa de ti. (Punto, sin agregar el “ahora que eres madre”)

10- Una cerveza? 😜

El chinito del jarrón

“No puede haber soledad”

Volverse mamá es excitante, mágico, maravilloso, y agotador, atemorizador, solitario… Leemos los artículos sobre amamantar, alimentar, cambiar pañales, bañar a nuestro bebé…todo sobre nuestro bebé y pasamos por alto, hasta que nos golpea, como lidiar con la soledad que vendrá.

No se si habrás escuchado aquello de que “puedes estar rodeado de personas y aún sentirte solo”… no lo descubres bien hasta que eres mamá, sobre todo si te vuelves madre en un lugar donde no tienes un círculo de apoyo constante, como el lugar donde viva tu familia o tus amistades. Si, como yo tuviste a tu bebé a miles de kilómetros de distancia de donde viven tu madre, tía, hermanos, tu mejor amigo o amiga, como madre nueva esas “oleadas” de soledad vendrán acompañadas de sentimientos de pérdida de tu identidad mientras tratas de maniobrar con la vida de una forma que nunca antes experimentaste y simultáneamente te ocupas de tu pequeña personita que depende para todo de ti, pero que si lo piensas un momento, también es un extraño que poco a poco estás conociendo y aprendiendo a descifrar.

Incluso en ocasiones podrás estar rodeada de personas y sentir que este nuevo rol te presiona a ni siquiera mencionar como te sientes; por miedo a ser juzgado, a que te tilden de débil o mala madre.

En mi caso, por ejemplo (será porque soy cubana y los cubanos tenemos fama de no deprimirnos) cuando me he sentido sola, y se lo he comentado a alguien, casi al mismo tiempo me estoy arrepintiendo de siquiera haberlo mencionado. Algunos de plano te dirán que exageras, que ahora ya eres madre y debes “rendirte” a tu bebé y solo así serás feliz y te sentirás acompañada. 😳 Y quién dijo que te sientes abandonada por tu bebé? Es acaso, tan terrible que una madre nueva reconozca que extraña su vida social, su trabajo? Otros te dirán que “disfrutes este abandono, pues pasa rápido y el tiempo de abrazar a tu bebé no regresa”. Como si sentirse en soledad fuera una cosa que tuviera rasgos disfrutables, como si nos estuviéramos quejando de cargar a nuestro hijo en brazos todo el día, o hacerlo todo por y para él. Pocas personas comprenden o recuerdan que hablar todo el día con un bebé, que no te contesta y sabes que aún no te entiende, es beneficioso para el bebé (así que debes continuar haciéndolo, sin dudas) pero a veces también te hace sentir al borde de la locura. Así que mi post de hoy va dedicado y empeñado en ayudar a aquellas mamás que se sienten solas. Y digo que se sienten solas, que no es lo mismo que de hecho estar solas. Y a las que están por ser madres para que estén sobre aviso de que estas cosas a veces pasan, pero; es verdad, no podemos convertirlas en el fin del mundo; no nos queda otra que alinear los chacras y seguir adelante, por nuestros hijos, y también claro que si, por nosotras. No estás sola, y todo va a estar bien.

1. Involúcrate aunque sea en social media.

Nunca habría dicho algo como esto antes de ser mamá. Pensaba, “oh no! Cuando tenga un hijo casi no voy a estar en Facebook o Instagram, viviré solo con los ojos en mi bebé.” Pero la verdad es que ahora que mi hija está dormida, (en mis brazos por cierto) ella no se entera que en mi teléfono estoy buscando soluciones para que le duelan menos sus enciítas echando dientes, al tiempo que multifunciono copiando de un perfil de Instagram una receta vegetariana para una sopa de hongos y escribo el post que ahora lees, todo esto mientras chateo en facebook con una amiga que vive en Panama! Las redes sociales pueden dejarte un mal sabor como madre nueva si te enfocas en que todo lo que ves es cierto. La inmensa mayoría de las cuentas de IG o FB de las madres de hoy, muestran súper mamás que recuperaron su forma corporal anterior al parto, en un mes. Mamás que milagrosamente encuentran tiempo para atender a su pequeño sin procastinar el arreglo de su huerto, ejercitarse una hora al día, comer sano, ir a clases de bordado, de fotografía , y otro tanto de cosas sin olvidar su vida social. Chicas! Si ustedes de verdad creen que esto es cierto, son muy ingenuas. Estas mamás, o tienen mucha ayuda o algo (que nosotras no vemos) no está marchando bien, y está sufriendo. Nadie pone el 100 % de la verdad en las redes, sobre todo si se trata de malos momentos. Yo misma no pongo fotos de mi hija llorando, por qué? Para que voy a transmitir mala onda, con el montón de mala onda que ya hay. Así que lo que ves, no es toda la verdad, no te pongas eso como meta, pero sobre todo, NO TE COMPARES! Tu caso es tuyo, y de nadie más, mientras sigas comparando lo que te sucede a ti con lo que hacen otras madres, te sentirás un fracaso y en aislamiento. Toma de las redes lo mejor. Las fotos de lugares bonitos, los vídeos de animales, las recetas para cuando encuentres el tiempo, las ideas para hacer cosas con tu bebé etc. Conversa con tus amigos, conversa con madres reales, amigas, empieza sincerándote sobre tu problema y verás que el feed back es también sincero.

2. Sal de la casa!

Con o sin tu bebé. Una vez a la semana mi bebe se queda en brazos de su papá y yo me voy a pasar una hora o dos sola, haciendo… cualquier cosa. Vuelvo renovada. Además cada vez que podemos nos vamos todos juntos o solo ella y yo, al parque, al río, aunque sea al supermercado. Pero no te olvides de que la soledad a veces es potenciada por las cuadro paredes que te rodean. Si quieres y puedes hacer como meta al menos una vez a la semana salir con tu bebé a algún lugar donde sabes que es probable encuentres otras madres, prueba, y te sentirás más parte del mundo.

3. Face Time

Al menos una vez al día llama a tu tía, o a tu mamá o a una amiga. Pero no solo llamar y escuchar la voz, sino ver las caras de la persona del otro lado del hilo, es más efectivo. Hice esta costumbre desde que Isla era muy bebecita; pues en primer lugar se que les alegra mucho verla; pero además me siento más acompañada.

4. No seas tú quien abandone!

No te olvides de tus amigos. De los que tienen hijos y de los que no. Desde que mi hija nació, es cierto las personas me enseñaron su verdadero rostro. Hubo quienes viviendo a poca distancia, desaparecieron, y quienes viviendo muy lejos, me acompañan a diario. Aprende a quien debes conservar, quien es verdadero, y mantén ese vínculo. Es fácil “acompañar” cuando eres móvil, y estás presto a brindar tu mano, y puedes salir e ir de tragos, y ser divertido; lo difícil es cuando tienes tiempo limitado, cuando ya no puedes quedarte hasta tarde, o vienen a verte y estás fea y despeinada, o cuando estando lejos no puedes si quiera escribir todas las semanas. Por eso, no sufras por los que se han ido, en cambio valora y honra a los que se han quedado.

5. Enfócate en algo que te haga sentirte tú otra vez.

Una de las cosas más difíciles de volvernos madres es que no tenemos tiempo para nosotras mismas, y nos olvidamos de que somos un individuo. Encuentra al menos una hora o dos a la semana en que hagas algo que es absolutamente tuyo y de nadie más, o para ti y para nadie más. No se puede amar completa y entregadamente a alguien más si no nos amamos nosotros mismos primero. Así que debes darte tu amor. Hay a quien le gusta estar solo. Esto me recuerda a mi madre, que siempre me dice que ella prefiere estar sola que mal acompañada… pero siempre pienso: no es lo mismo estar solo que sentirse solo. Te gusta estar sola, porque sabes que puedes estar acompañada en cualquier momento. Así que combate el “sentirte sola”. Si es salir a caminar, a arreglarte el pelo o las uñas, crear un proyecto, escribir un blog!!! Lo que te apasione. Encuentra un momento para hacerlo, y no te disuelvas en el “ser bebé” las 24 horas los 7 días. Verás como la sensación de soledad se hace más pequeña.

6. Lee libros y artículos reales.

No estoy hablando de los libros que te explican “qué interpretar de los tipos de llanto de tu bebé”, no; te hablo de los libros que hablan de los problemas que vienen con la maternidad. Encuentra el libro que te hable directamente a ti como madre y úsalo como libro de cabecera. En mi caso ni siquiera fue un libro de maternidad. Casi inmediatamente después de parir descubrí a Laura Gutman, argentina con diversas publicaciones sobre el tema, y deseé haberla leído antes. Pero antes de Laura y aún sobre mi mesa de café mantengo los One Liners de Ram Dass y otro que recopila 365 pensamientos sobre la maternidad, de diferentes autores, muchos de ellos padres y cuando ando un poco perdida abro en cualquier página y le encuentro sentido al momento.

7. No te sientas mal por pedir ayuda.

Yo sé cómo se siente pensar que debemos y tenemos que hacerlo todo. Pero no es así, existen personas a nuestro alrededor que pueden ayudarnos. Recuerdo antes de parir, una amiga muy querida en Cuba me aconsejaba, no lo hagas todo tú; involucra al papá en todo lo que puedas. Y tenía razón. De lo que tú eres capaz, el papá también lo es (excepto amamantar, pero pueden dar un biberón; los papás pueden hacer cualquier cosa: cambiar pañales, preparar una botella, lavar los platos, o limpiar la casa, o tener al bebé en brazos por un rato para que puedas tomar un baño en paz). Además esto, en vez de hastiar al papá, lo hace sentirse más involucrado y conectar más con su criatura. Las abuelitas, los cuñados o hermanos, los amigos, quien creas que puede darte una mano, el día que lo necesites, llámalos, pregunta si pueden venir a estar una hora al menos contigo. Una hora a la semana que alguien te dedique aunque sea a sentarse a hablarte de la cosecha de arroz en China, será intensamente beneficioso para ti y trabajará prodigios en tu estado de ánimo. La de veces que sé que no tengo a quien llamar es cuando mi ánimo va para abajo, entonces tengo que recurrir a la opción 1- o 3- para aunque sea tener con quien hablar (aunque sea por teléfono) y no llegar jamás a un estado depresivo.

8. No olvides tu vida de pareja.

Si tienes pareja, no le olvides. Parece sensato que al llegar la hora en que el bebé duerme, descanses tu cabeza en la almohada; pues en menos de lo que imaginas, todo está a punto de comenzar de nuevo. Pero entonces que tipo de vida tendrás? Considera media hora para bañarte si no lo has hecho aún, comer, y luego varía tus noches si tienes la suerte de que tu persona esté en casa. Vean una película, conversen, pónganse románticos, háganse un masaje o un facial, o escuchen música… cuestión de que no te vayas a la cama detrás de tu bebé como algunos aconsejan, porque se irán distanciando y como dice un cantautor cubano, “la distancia tiene poderes definitivos”. Tener un bebé a veces parece que lo apaga todo, y tenemos que hacer un esfuerzo mayor para que la vida sea vida.

9. Piensa y ten la certeza de que esto no durará para siempre. No dura para siempre ok? Que estés y te sientas alejada de tus amigos, que no tengas vida social, que no puedas trabajar como antes, que creas que has perdido tu identidad; nada de eso va a durar hasta que tu hijo llegue a la mayoría de edad. Los estudios que me he leído casi todos coinciden en que las madres que se sienten así, lo sienten en el mayor por ciento, antes de que el bebé cumpla el año. Y casi todas también en los primeros 6 meses después del año notan que hay mucha mejoría. Todas coinciden en que los primeros 60 días son los peores y que después de los 6 meses de vida de sus hijos, todo se hace notablemente más fácil. Así que ya sabes, aunque sea date 6 meses antes de empezar a buscar la soga para ahorcarte. 😄 bromeo.

10. Si sientes que estás demasiado solitaria, demasiado abandonada, demasiado cayendo por el agujero del conejo que perseguía Alícia pero sin llegar a Wonderland, habla con tu médico. Sentirse en soledad, puede ser un síntoma normal después del parto, pero si se torna en más que un caso de reajustar nuestra vida al cambio (ya que todo ajuste y/o cambio implica un poco de dolor y sufrimiento, es normal) debes buscar ayuda especializada. Es conocido que muchas madres a pesar de estar rodeadas de amigos y familiares después del parto, continúan sintiéndose cada vez más solas. La depresión post parto muchas veces pasa inadvertida porque para muchas madres y familiares es inadmisible. No quieren “saber” que les está sucediendo algo así. No quieren ser tildadas de débiles, de histéricas y lloronas y aguantan hasta que revienta la cuerda por alguna parte. Si sientes que andas perdida en una niebla, busca La Luz de un especialista, pues amar solamente a veces no es suficiente. Tú no eres histérica, ni llorona, ni débil; trajiste al mundo a otra persona que te cambió físicamente, que además te hizo cuestionarte todo lo que eras y lo que serás porque ahora él o ella es tu responsabilidad. Eso implica un reajuste extremo, (no solo de vida, sino también de hormonas, de nuestra química más básica) que a veces no podemos hacer solos.

Y me voy despidiendo, pero no es en una nota triste. Estoy aquí, y estoy en Facebook y estoy en IG, y siempre estoy dispuesta a hablar, y a compartirte canciones, fotos, historias, vídeos. Acompañate! No puede haber soledad para ti, mientras yo exista! Chao hermana loba. 🐺 Aúlla si me necesitas.🍋

La canción de la muñeca fea.

No puede haber soledad

“Al nacer, vida tiene música que darte”…

Qué necesita tu bebé. O qué necesitas tener a mano cuando el bebé esté listo para nadar hacia esta orilla del mundo, te preguntarás a menudo mientras revisas tu lista. Aunque esta entrada al blog podría parecer inadecuada si vivieras digamos, en mi país, Cuba; donde la mitad de las cosas que voy a mencionar (de vivir allá) yo hubiera podido tenerlas solo con la ayuda de mi familia.

Sería bueno comenzar hoy diciéndote, que lo más importante que tu bebé necesita al nacer es tu cuidado cariñoso. No importa cuán lujosas sean sus ropitas, cuan coloridos los juguetes (de los que no tendrá ni idea hasta que tenga al rededor de tres meses de vida), tampoco es importante la marca del coche. Tu bebé necesita comer, descansar estar aseado y ser amado. Al menos al principio. Después necesitará comer, descansar, ser amado, jugar para también aprender, interactuar con otras personas además de su mamá… y así continuarán creciendo sus “necesidades”.

Pero hoy quiero escribir sobre lo que a mi me fue imprescindible o al menos me ha ayudado muchísimo para que la bebé esté entretenida y contenta. Otra vez, quiero aclarar que varias de estas “posesiones” no son absolutamente necesarias, ni siquiera accesibles para algunas familias; así que mi consejo es que, si llegaste a este blog y a esta lista en busca de respuestas, lo mejor sería que compares mi lista con la que ya has hecho y tú determines qué es lo que funciona para ti.

Aquí vamos!

1. Car seat (asiento para el coche) y coche. Ya se nos complica desde el primer elemento la cosa. Si no tienes auto, no lo necesitas. Si lo tienes o si vives en un país como este (US) donde para salir del hospital te lo exigen, lo necesitas. Pues aunque no tengas auto, si tomas un taxi, lo más probable es que éste no tenga y la ley exige que los bebés e infantes se trasladen así. La enfermera debe salir contigo a chequear que ha sido instalado de manera segura para que puedas dejar el hospital.

Hay muchos modelos que vienen “combo” el car seat y el coche juntos y puedes ahorrar si encuentras descuentos. (Como yo 😂💪🏼) O también si encuentras alguno que esté en condición nítida aunque sea de segunda mano.

Hay quien prefiere coches que estén equipados para que la mamá pueda ejercitar corriendo (estos coches generalmente tienen unas ruedas más grandes y más… digamos “todoterreno” ) Hay quienes prefieren uno más ligero que puedan manipular usando menos esfuerzo. En cualquier caso me parece que es muy posible que necesites un coche si no quieres andar cargando todo el día o si sales al mercado, o al parque… para mi estos dos ítems han sido de mayor ayuda así que les pongo aquí una palomita de imprescindible ✔️

2. El cargador.

A mi me ha venido de maravillas. Sobre todo esas primeras semanas en que me gustaba “usar” a mi bebé como si fuera otra prenda de vestir. Puedes hacer casi todo en la casa si tienes al nene encima. Además dicen las mamás latinoamericanas, africanas y asiáticas más humildes y muy sabias que cargan a su bebé el día entero mientras hacen quehaceres y van afuera, que favorece mucho para que el bebé tenga menos cólicos y gases, ya que está siempre en movimiento. A mi me gustaba sobre todo porque la tenía ahí cerquita y podía besarle la cabecita a cada rato; fue una manera de estar juntas (bien pegaditas, oliéndonos) y compenetrar. Ahora también uso el cargador pero ya que la beba va pesando más y más, se hace fácil sacar el coche sobre todo cuando sé que vamos a estar caminando más de media hora. A los papás les encanta el cargador. Y cargadores hay de tantos tipos y colores como coches y asienticos para el carro. Nosotros utilizamos el primer mes el Boba Cómo ponerse el Boba o fular elástico El Boba es un tanto difícil de colocar y desespera un poco ya que no es más que un pedazo de tela elastizada bien largo, que ajustas a tu cuerpo en cierta forma y sostiene a tu hijo como si fuera un cangurito en su bolsa los primeros días, y luego que crezca un poco puedes adaptar la forma en que pones al bebé y queda como en un cargador normal, pero funciona maravillosamente. Ahí te dejo un enlace para que veas un vídeo sobre cómo funciona. Ahora estoy utilizando el cargador de Infantino. Como ponerse el cargador o mochila porta bebé Infantino Es el más barato y sin embargo es el que más fácil se ajusta a mis necesidades y sirve durante mucho tiempo y en diversas posiciones. Pero… me ha sido imprescindible? Nop.

3. Pañales (si vas a usar de tela o desechables es tu elección) Si vas a usar desechable no te sientas culpable debido a la opinión de las madres que te dirán que estás dañando el medio ambiente. Por favor! Solo asegúrate de disponer de ellos de una manera responsable. Puedes informarte al respecto. Al inicio de estar embarazada y comenzar a hacer mi investigación, pensé mucho y sobre todo me disgustó ver tanta pelea sobre el asunto.. al final decidí hacer lo que se me cantara a mi, y te sugiero que hagas lo mismo; al final, piénsalo, más del 90% del cambio de pañales de tu bebé, tú lo harás; sean de tela, desechables o de papel lija. 😬 Yo uso desechables y cargo de conciencia cero! Me parece que la cantidad de agua y energía eléctrica que ahorro no teniendo que lavar todos los días, tiene algo que ver con mi ausencia de cargo de conciencia. Y me parece que el hecho de que mi casa no apeste a pañales, también ayuda 😁. Si usaras pañales desechables trata de encontrar una marca responsable con el medio ambiente, o pañales que sean absorbentes de tal forma que utilices menos. Al principio los bebés orinan mucho y con el tiempo la cantidad de pañales que usan será cada vez menor hasta que llegue el día en que no los necesitan . Recuerdo que al nacer Isla usaba dos cajas de pañales por mes, y ahora apenas si llegamos a la una y media. Ah, si usas pañales de tela, vas a necesitar extra sábanas para la cuna o el moises, pues el orín pasa la tela, y también necesitarás un hule para proteger el colchón. Por ahí anda una cosa llamada Diaper Genie… eso si es -en mi opinión- botar el dinero como pañal desechable usado. Por favor un bote de basura extra para desechar pañales solamente y al que además necesitas comprarle cartucho o repuesto cada tanto tiempo? Qué les pasa? Vas a necesitar pañales -del tipo que sean- si o si. Pero no te vuelvas loca comprando montones! Las redes están llenas de madres que venden pañales que sus hijos no pudieron usar a tiempo. Andan vendiendo los que les sobran, los bebés crecen (sobre todo en los primeros meses) a una velocidad increíble… tranquila con esa necesidad de acaparar,(bueno a no ser que vivas en Cuba…) Y además es posible que si vas comprando sobre la marcha de su crecimiento también recibas cupones si compras en el mismo lugar siempre (si vives en US, NO compres pañales en Walgreens!!!! Muy caros) y así te irán saliendo más baratos. Puedes vivir sin pañales? No. Así que …✔️

4. Pañales de gasa o Muslim blankets (como les dicen aquí) yo los usé desde el principio y aún los uso para todo! Para envolver a la beba, para sacarle los gases, para limpiar su vómito (eh.. sí los bebés vomitan un montón, spoiler alert) para taparla cuando hay calor y las mantitas más gruesas no ayudan. 100 % de algodón, son maravillosos. En mis primeros sondeos hallé listas que decían, compra al menos 10, compra 20… yo tengo cerca de 15 porque compré 8 y luego me regalaron. Nunca los uso todos antes de que llegue el día de hacer lavado. Pero sin dudas los vas a necesitar así que a esto, palomilla de imprescindible. ✔️

5. Toallitas húmedas o wipes. Yo es que éstas las uso para todo también. Hasta para quitar el polvo; o quitarme el maquillaje si ando medio “vagoneta”. La verdad es que mi bebé me ayudó a ahorrar en tohallitas desmaquillantes. Yo compro las que son sin olor, sin tóxicos, que se disuelven y son para pieles sensibles. Valen lo mismo…y son menos tóxicas. Son muy útiles pero se acaban más rápido que los pañales. Puedes vivir sin ellas? Pero claro que si. Depende de ti totalmente si quieres limpiar con tohallitas o si quieres andarte corriendo al lavamanos o a la ducha a lavar culitos cada media hora. Si vas a decidirte por usar wipes o tohallitas, esto si es mejor comprarlo por cajas grandes (no con antelación, pero sí es verdad que ahorras entre más compres) Imprescindible? No.

6. Bañaderita. Ya de plano convengamos que no es imprescindible. Ahora que ya nuestra hija tiene casi 7 meses nos bañamos todos juntos o a veces me voy bañando yo y le pido a su papá que me la alcance y ella se divierte muchísimo cuando se ducha así. Es un momento que además disfruto plenamente y aprovecho al máximo. Pero que la bañaderita la hemos usado; y aún lo hacemos? Pues si. Y convengamos que hay bañaderitas muy baratas, no tienes que invertir en el súper spa para bebés, al final tu bebé no va a pasar más de 15 minutos al día ahí. Y si te preocupa que andas usando mucho plástico siempre puedes donarla a otra mamá (por eso trato mis cosas con mucha delicadeza) o a una guardería o círculo infantil. Recuerda que necesitarás jaboncito o shampoo para todo el cuerpo, alguna cremita… solo asegúrate de que todo sea lo más limpio de tóxicos posible, y no le arda en los ojos el jabón. Yo no le pongo colonias aún, y he leído que el talco los hace estornudar mucho pues aún no tienen esos pequeños pelitos dentro de la nariz para filtrar el aire, así que tampoco le pongo talco.

7. Lo que me recuerda a una crema importantísima y que ha prevenido (junto a mis esfuerzos de no dejarla demasiado tiempo con pañales mojados) las quemaduras de pañal como le llaman. Desitin. Alabaremos al Desitin! Ja! Maravillosa, invierte en un bote de Desitin y aplícala cuando la limpies, funciona magníficamente para prevenir rashes y he escuchado que ayuda a curar los existentes. ✔️ (el uso de pañales desechables disminuye las quemaduras de pañal que son más comunes con pañales de tela)

8. Moises o minicuna. O bassinet como le llaman aquí. Tuvimos una y la usamos hasta los 3 meses en que la beba creció tanto que ya no entraba ahí. Después estuvo ocupando espacio en un cuarto hasta que por fin la vendimos por un tercio de lo que costó (al menos será de ayuda para otra familia). Fue útil, creo que le gustaba dormir ahí pues todo era como más apretado y cercano, además era muy móvil y podíamos llevárnosla por toda la casa para tenerla a ojo. Pero es absolutamente innecesaria. No quiero ni pensar en las preciosas horas de vida que perdí preocupándome respecto a la dichosa bassinet, cuando pude haber armado la cuna desde el principio y encontrar una solución alternativa para el aquello de que se sintiera contenida y apretadita y de esa forma ir acostumbrándola desde el inicio a lo que será su cama por al menos un año y medio más.

9. El porta pañales o bolsa de pañales o como le llamen. Más horas perdidas analizando modelos y precios. Quería algo que yo me viera utilizando como bolsa normal, de vestir (incluso para salir sin bebé) que al menos le entraran un par de botellas y algunos pañales más dos o tres tarecos que uno se arregla para meter en estos bolsos y que con toda sinceridad los primeros meses… nada, no usas. Bueno, esos existen. Hay bolsas para pañales súper fashion ja! Pero ahí pensé en el padre… no, tenía que comprar algo unisex que él no se negara a usar de tener que salir solo con ella. Terminé comprando una mochila pues no tenía ya una. Ahí entra todo. Si tienes ya una mochila no gastes dinero extra. Sabes lo que pasa ahora? Que salimos y en la redecilla que tiene el cochecito metemos 2 o 3 pañales, una cajita con wipes y andando, pues la mayoría de las veces que salimos con la nena, procuramos que se alimente antes de dejar la casa y volvemos antes de las 3 horas o 4 que ella necesita volver a comer. O la comida la llevo yo! 😊

10. Botellas para la leche. Tema sensible. Hay como una vanguardia de mamás que dan el pecho que parece que con eso recibieron también el título y autoridad para darle con el caño a toda la que no lo haga. Fíjate, tú bebé necesita alimentarse. Si es con leche materna pues mejor! Pues la leche materna posee anticuerpos que ninguna fórmula puede suministrar a tu bebé aunque sea suplemento maravilloso de minerales y vitaminas. También es cierto que la leche materna no daña de ninguna manera el medio ambiente, ya que sale a la temperatura adecuada y no se desecha si es que das el pecho. Pero, si por las razones que sean en lugar de leche materna tu bebé se alimenta con fórmula, no te frustres ni te deprimas, vas a necesitar botellas para ello. Yo investigué muchísimo sobre la lactancia materna y estaba 100 % decidida y segura de que mi hija lactase. Cuando Isla nació sin embargo, yo tenía el calostros y luego la leche para que se alimentara y aún así ella no podía lactar, pues tenía la “lengua atada” (es algo común y que es fácilmente corregido con un pequeño piquete bajo la lengua en lo que conocemos como frenillo, no lleva anestesia, dura menos de dos minutos y al bebé le molesta más que le anden en la boca, que el corte en si. Si tu bebé nace con lengua atada, por favor no tengas miedo y deja que su pediatra o el especialista realice el procedimiento cuanto antes para que su reflejo para lactar siga fortaleciéndose y además para que los nervios bajo la lengua que aún no se encuentran sensibles permitan que el dolor sea mínimo o nulo.) Una vez que el procedimiento le fue realizado, ella comenzó a lactar, aunque llevaba más de dos semanas sin experimentar bien qué y cómo era, así que nos costó mucho esfuerzo poder alimentarla con leche materna. Pero ah! Lo que me parecía más importante durante este tiempo, era que ella no estuviera hambrienta así que al menos botellas ella tenía disponible. Y no es mentira, había leído que los bebés muestran preferencia por una botella, y así fue. Por suerte teníamos una o dos botellas de tres o cuatro modelos distintos, de cristal y de plástico (sí, plástico, quémenme viva) luego que ella prefirió uno con ese nos quedamos. Además utilicé un extractor para poder alimentarla con mi leche, y donde ponía esa leche? Pues en botellas, claro. Entonces, infórmate sobre la lactancia materna, es algo difícil, pues no todo es color de rosa ni como en las fotos “románticas” que ves por ahí de la mamá dando el pecho a su bebé con una sonrisa en los labios, al principio no fue así, dolió y hubo lágrimas; pero la compenetración es hermosa, y los beneficios son tamaños. Pero si no va a haber lactancia materna, y hasta si tu plan es que lacte, está preparada, y ten un par de botellas a mano. Y si puedes también un extractor que no es imprescindible pero ayuda muchísimo. Aunque la ✔️ de imprescindible va para las botellas. (La leche a veces se sale de control y mana de nuestros pechos, podrías necesitar protectores yo compré de los que se lavan, reusables, de fibra de bambú, excelentes y están en nítidas condiciones para la próxima mamá que los necesite)

11. Esterilizador. Que buena idea la de comprar un esterilizador! Las botellas y los tetes están listos en nadita. Gasto una taza de agua y 4 minutos de microwave. Pero siempre asegúrate de que las botellas que esterilizas, si son plásticas, no contengan BPA (es un tipo de plástico que usan para que las cosas se vean más brillantes, sean más difíciles de romper, pesen menos, entre otros usos, pero es altamente tóxico, especialmente si se calienta) Este es el que yo uso. Aunque es perfectamente posible dedicar un poco más de tiempo y esterilizar las botellas de la manera tradicional, como nuestras abuelas, hirviendo en una cazuela. Si tienes tiempo, pues adelante con tu sopa de botellas. El esterilizador, no es imprescindible.

12. Calientabiberones. Si, también compré eso. (Voy a justificar mis compras de “elementos prescindibles” 😂 diciendo que compré cosas muy baratas, mi esterilizador de botellas costó $14, el calientabiberones costó como $20 o $21, la bañaderita costó casi $19… y que se sepa que nadie me ha pagado ni es sponsor de nada, pero EBay es una herramienta maravillosa 😂 que encuentras todo muy barato además de mi plan de eventualmente pasar estos “bienes” a otras madres) con respecto al calientabiberones… recuerdo que mi mamá se rehusaba a usarlo al principio y calentaba a la antigua usanza utilizando el conocido “baño de María” tradicional. Bueno pues el calientabiberones no es más que eso, un baño de Maria portátil. No es necesario. Pero lo usé y aún lo uso todos los días 😄.

13. Las ropitas del bebé. Que serán absolutamente necesarias pues no lo vas a andar en pelotas o pañales, especialmente no cuando está recién nacido que aún se asusta cuando se percata de que no está calentito en el agüita del vientre de mamá. Ten en cuenta el mes en que tu pequeño nacerá para que cuentes qué tiempo tendrá para cuando pueda ponerse esta o aquella ropilla. Si tendrá 3 meses en verano, no le compres ropa de 3 meses de invierno. Parece ovbio… pero hay quien lo obvia. Por otro lado, si será un recién nacido en tiempo invernal, no te gastes comprándole 6 abrigos de la misma talla. Las primeras semanas es muy posible que tu bebé solo salga a las consultas con su pediatra, al cual le importa un nabo como anda de bello tú bebé: de hecho lo más probable es que el pediatra lo vea ya en pañal o en cueros… Isla usó sólo un abrigo, el más cómodo y ahí están otros 5 o 6 abriguitos que le regalaron y que nunca se pudo poner. Ten a tu bebé confortable. A veces nos proyectamos o dejamos que otros se proyecten en nuestros hijos, y la verdad es que si lo piensas ellos vienen de un medio donde estuvieron tan confortables, que lentejuelas, vuelos y lazos, por más bellos que para algunos parezcan, pueden ser molestos. Ten a tu bebé con las mismas capas de ropa que tendrías tú. No dejes que pase frío o esté demasiado abrigado. Si tú sientes calor con dos pantalones y tres camisas, probablemente él también. Pero ✔️ anda a comprar ropitas y no las guardes para la ocasión especial, los bebés crecen rápido como te decía antes, y esta semana ya no le servirá lo que la semana pasada parecía no llenar. Las ropitas también pueden donarse! 😃

14. Zapatos. Tengo que investigar pero estoy casi completamente segura de que ningún bebé abandona el vientre de su mamá caminando. Son INNECESARIOS no gastes dinero en zapatos hasta que tus hijos puedan caminar.

15. Cuna. Esto es algo que debes decidir. Yo la encuentro imprescindible. Pero hay papás y mamás que duermen con sus bebés. Yo no lo veo mal si toman las precauciones necesarias para que el nene no corra peligro. Esa historia de que el bebé no querrá salir de la cama de los adultos cuando crezca, me consta que es solo eso, una historia. O que los adultos no tendrán vida privada, otra mentira. A mi me encantaría que mi hija pudiera dormir con nosotros esa horita extra que ella duerme de 6 a 7 de la mañana. Pero es casi imposible, yo no puedo dormir tranquila (paradójicamente)sabiendo que ella está ahí y que la puedo despertar, y su papá (cuando hemos probado) termina despertándola con sus movimientos. 😄 Por tanto, la cuna ✔️ esta es mi marca, claro. Puede que tú encuentres que no es necesaria. Ah pero si encuentras que la necesitas, deberás comprar sabanitas para la cuna. Aquí, igual que las mantas o pañales, de algodón. Leí que comprara al menos 8. Tengo 5 y me sobran 3. Pero imagino que el hule que alguien me regaló y que aún no uso, o las 3 sábanas que me parece que me sobran serán útiles cuando la beba empiece a entrenar como ir al baño para no hacerse pipi durante la noche.

16. Dos tohallas. Al menos, por si una se ensucia tengas la otra. Esas que tienen capuchitas, muy útiles. ✔️

17. Juguetes. Puedes esperar a que el nene esté más grande para comprar más juguetes que ese primero o segundo.. a veces hasta tercer juguetito que románticamente compramos cuando sabemos que seremos papás. Los bebés ni siquiera ven en colores al nacer. Recuerdo que su primer mes de vida, no estuvo suficiente tiempo despierta como para mostrar más interés en otra cosa que no fuera mi cara o la de su papá, (bien de cerca) o nuestras voces, y su comida, ya fuera el pecho o la botella. Ya el segundo mes comenzó a llamar su atención una vaquita blanca y negra de peluche que mi mamá nos trajo. No fue hasta los 4 meses que ella empezó a interactuar con sus tarequitos. Ya para entonces, entre las donaciones de las tías, las abuelas y los amigos, Isla había amasado una fortuna de plástico madera y peluche. Lo bueno de los juguetes es que podemos pasarlos y así reciclamos y no acabamos con el medio ambiente en fiel consumo de plástico jugueteril. La mayoría de nuestros juguetes de plástico, antes fueron de la hija de una amiga y los que queden en decentes condiciones y sobrevivan a la baba y los dientecitos de mi infante, serán luego de un lugar donde se cuiden niños. Pero son necesarios para el desarrollo cognitivo de nuestro pequeño más adelante en su vida, no al nacer.

18. Tete. Bobo, chupete, pacifier, binkie, nuk nuk, o como quiera que le llamen. Totalmente tu opción! No es imprescindible sobre todo si no lo introduces a la vida de tu pequeño. Yo pensé en no darle un tete a Isla aunque tenía dos listos por si acaso. Bueno, cuando la etapa de los llamados cólicos comenzó al rededor de las dos semanas de vida, los tetes la apaciguaron mucho, y ahí se quedaron. Ella no los utiliza todo el día, solo para dormir y una vez que está dormida los escupe. Aunque tal vez en medio de la noche se despierta y extraña su tete y yo pues se lo doy. Es una opción de cada cual. También investigué al respecto y hay un momento en que los bebés tienen el reflejo de continuar chupando, entonces es tu decisión si quieres que se chupen su propia mano o el dedo, o un tete. Sí puedes botar el tete cuando ellos estén listos, pero no puedes cortarles la mano o el dedo… infórmate sobre los pros y contras al respecto, y decide.

19. Mecedora. Estoy feliz de haber escuchado a las madres de mi familia y comprar una mecedora. Contrario a lo que los médicos indican (que llegado el momento tú hijo debe aprender a dormirse solo, etc etc, ese momento no ha llegado aún a los casi 7 meses de vida) mi bebé se duerme en mis brazos y si la estoy meciendo suavemente, se duerme aún más rápido. Así que juntas nos mecemos hasta el sueño en esta silla/balance/sillón/mecedora/rocking chair desde la que hoy les escribo con mi hija dormida en mi regazo. ✔️

20. La mesa para cambiar los pañales, o cambiador como también se le llama. Otro mueble en la casa que tu hijo dejará de usar muy pronto. Inicialmente cambié a mi bebé encima de mi cómoda, yo misma le arreglé un espacio con toallas y mantas. Pero es cierto que creció muy rápido y pronto no cabía allí. Entonces en vez de comprar todo el mueble lo que hice fue comprar solamente la almohada o parte superior del cambiador como se ve en la foto, solo que debajo en vez de haber un mueble mesa, es un amplificador que usamos para nuestros conciertos. 😂 este aditamento no es absolutamente necesario puedes cambiar a tu bebé en la cama o cualquier otro lugar que sea seguro y de donde puedas fiarte de que no corre peligro.

Todos los inventos para bebé: dígase el columpio, el bouncer, el asientito, la almohada para mantenerlos sentados o darles de mamar. Todo eso NO es imprescindible. Algunos ayudan a mantener al bebé distraído, pero no, no son absolutamente necesarios y sobre todo no te vuelvas loca tratando de tenerlos listos en casa antes de volver del hospital con tu hijo en brazos. Si los niños van a lactar, lo harán con almohada o sin ella, y eso de comprarles un asiento para enseñarles a sentarse solo piensa en si tú tuviste uno, y ahí estás probablemente sentada y leyéndome. Los aditamentos para ayudarlos a caminar (y de paso acabarte con tu columna vertebral mientras los sostienes como marioneta) los protectores de rodilla para cuando gatee 😂 (de veras?) los rebotadores espaciales, las rosquitas saborizadas y refrigeradas….. nada de eso va a ayudar a tu bebé más que tú y tu cuidado, tu paciencia y tu amor. Así que si quieres escuchar el consejo de alguien que ya se exprimió el cerebro pensando al respecto antes de que su hija naciera, pero más que nada ha visto que cuando su hija llora porque quiere ser abrazada y sostenida nada de eso funciona……. te pido, preocúpate por estar sana y feliz para la bienvenida de tu pequeño o pequeña, porque todo lo demás viene, sea en regalos, sea cuando vaya creciendo y comprendas que lo usaría o te ayudaría que lo usara.

Y me voy despidiendo. Mi regalo de hoy: éste hermosísimo vídeo con una maravillosa canción del dúo Karma, “Al nacer”. Protección, paz, y amor mamitas! Nos vemos pronto. 🍋

https://youtu.be/FvY56_N0pSM

Cuando me encontré una moneda.

Qué me compraré? Qué me compraré? Dije, como (la Cucarachita Martina de Herminio Almendros) cuando empezó a crecerme la pancita y ya nada me cerraba. Tranquila, a todas nos pasa. Y sucede que tal vez debí comprarme más con el fin de estar más cómoda, y sobre todo, sabiendo ahora, que después de que mi hija nació, no he tenido ni tiempo, ni mucha cabeza para estar pensando como la Cucarachita, bueno, a no ser lo mucho que pienso en sopas y en dormir y callar jeje.

Aquí te dejaré algunos trucos para que aprendas a transformar tu ropa (sin que se estropee) y te sirva mientras la barriguita crece. También trataré de recordar lo que sí me fue imprescindible comprar. Sin llegar a exageradamente austera, me gusta ser ahorrativa y prescindir de lo que realmente no necesito. Tal vez a ti te gusta y puedes darte todos los lujos, si eso es lo que te motiva, pues después de la lista de imprescindibles que aquí te sugiero, dale riendas a tu imaginación, y consiéntete todo lo que puedas, que en este momento de la gestación, lo más importante es estar saludables, felices, positivas y para eso, es crucial que estemos cómodas.

1. Los pies te van a crecer. Aunque no se me vieron significativamente hinchados hasta el día en que parí, me crecieron medio número! Si, nuestros pies crecen un poquito. Aquí el único ahorro que pude hacer fue no comprar nada de una marca cara. Además, (aunque hasta el último día fui siempre capaz de atar los cordones de mis zapatos) sé que muchas embarazadas hay un momento en que les es incómodo. Yo por si acaso, me compré un par de tenis (zapatillas, sneakers) sin cordones, de esos que solo deslizas el pie dentro y ya estás. Y los compré medio número más grande. Y al principio no, pero poco a poco se fueron llenando los tenicitos 😜. También me compré un par de ballerinas, con ellas era muy cómodo estar de pie por largos ratos. Y claro, le di buen uso a mis sandalias, sobre todo las que no había necesidad de abrochar. Trata de dejar descansar los tacones, plataformas y stilettos. Cuando vamos entrando en los meses más avanzados del embarazo, nuestro centro de gravedad cambia un poco, el peso de nuestro cuerpo está distribuido de forma diferente a cuando no llevábamos extra 20 libras de líquido amniótico y bebé encima. No te arriesgues a una caída por andar trepada al tacón, ya tendrás tiempo para eso después, como lo tuviste hasta ahora.

2. Leggings o pantalones de yoga, o elastizados, como sea que le llamen allí de donde eres. Uno negro, uno gris, y otro con el estampado que más te guste y no te imaginas la de combinaciones que tendrás y el plus es que vas a estar súper cómoda, y van a durarte todo el embarazo. También puedes ahorrar como yo, si no compras la marca más cara del mercado. Yo nunca tuve necesidad de hacerlo porque traté de comprar leggings que no fueran muy ajustados en la cintura o con elástico suave, más sé que esto funciona: básicamente si te empiezan a molestar cortas con una tijera solo el elástico a la derecha y a la izquierda delanteras del pantalón (como hacia los bordes, más pegado a los lados que al frente) y no se rompe pero además te sirve por mas tiempo.

3. Busca en tu guardarropas posiblemente tengas un par de blusas que aún puedes utilizar, alguna que siempre te haya quedado holgadita o que sea de ese estilo que es ajustadito sobre el busto pero ancho en la caída. Camisetas elastizadas sobre las que te puedas echar un chal o no, nunca sientas pena de mostrar tu cuerpo, especialmente no en esta etapa, así que no te sientas mal si se marca toda la redondez y fuera el chal si no es otoño! Yo hice una pequeña inversión aquí y me compré 4 o 5 blusas especiales para embarazadas, anchas sobre la barriga y elastizadas sobre el busto, con su bandita que puedes ajustar bajo el busto y sobre la cintura haciendo un lazo en la espalda. Pero te cuento, que aún después de parir, puedo utilizarlas y se ven súper lindas ahora que ya no estoy tan redondita.

4. Busca los pantalones que ya tenías, aquí te dejo unas fotos para que veas cómo puedes transformarlos sin romperlos, y poder usarlos un par de meses más. Básicamente necesitarás: una liguita o bandita elástica de esas con la que nos hacemos la cola de caballo o moño en el pelo. Y una banda elastizada (esto yo lo hacía con un brassier o sujetador o ajustador de color entero negro; de esos que son strapless o sin tirantes) lo que haces es pasar la liga por el ojal procurando que tengas un extremo por delante y otro por detrás del ojal o parte interior del pantalón, luego te aseguras de que ambos se agarren al botón del pantalón, te dará unas pulgadas extra. Encima deslizas el ajustador y cachán! Nuevo pantalón! Además de que el sujetador agregará soporte para la barriga que ya empieza a ponerse pesadita. Esta chica hace algo parecido. Chicas la ropa de embarazadas es la más cara! Les digo, desde que sales embarazada ya vas a empezar a notar como el mercado quiere abusarte, ja! Todo lo que tenga la cara de un bebé te va a costar al menos un cuarto más de lo que antes pagabas por la misma cosa pero que no tenía bebé por ningún lado. No te dejes cobrar un pantalón por lo que valen dos solo porque le han agregado un cachito de tela elástica, vamos! Que tú puedes ser más creativa!

Lo que necesitas

Como doblar la liguita

Encima deslizas la banda elástica y ja! Nadie se dará cuenta.

5. Shorts. Si es que vas a estar embarazada en un lugar tropical o en medio del verano, un par de shorts no vendría mal. Los venden con la faja de maternidad, pero también puedes aplicar el mismo truco de la liguita en el botón a los que ya tenías con cremallera o comprarte una talla más ancha, si es que no quieres gastar extra en ellos. Pero si estás pensando en shorts solo porque quieres estar más cómoda en casa, te prometo que los vestidos cumplirán una mejor función, o en todo caso, aprovecha y anda en ropa interior que no hay nada más cómodo. 😄

6. Vestidos! Uuhhh que rico. Vestidos casi cualquiera que no te quedara ultra apretado cuando eras un fideito, pues puede que lo sigas utilizando. Los vestidos anchos son maravillosos y confortables. Los vestidos elastizados al rededor del busto y sin tirantes van a ser muy útiles si vas a dar el pecho. Solo ten cuidado que los vestidos cortos a medida que vas creciendo pueden no verse tan bonitos ya que se hacen aún más cortos.

7. Ajustadores, sostenedores, brassieres. Aquí ya es un tema más personal. Yo soy bastante activa y no soporto sentirme apretada; especialmente no por las llamadas ballenas, esas varas plásticas o muchas veces metálicas que se encajan en la piel y nos recuerdan al corsé en el siglo XVI. Ajustadores deportivos, elásticos, sin rellenos, los más cómodos que encuentres y si es posible que vayan a estirar una talla o dos. Yo ya tenía unos cuantos de esos, y fue posible usarlos hasta bien enterado el embarazo, me había comprado dos más de la talla L (porque normalmente uso M) y eventualmente me sirvieron y fueron los más cómodos. También un par que fueran sin tirantes. Chequea, es posible que tengas algunos, pero como siempre te digo, no escatimes en comfort. La experiencia con los famosos ajustadores para amamantar: me compré uno, nunca lo usé. Al empezar a dar el pecho fue muy obvio que era mejor tener unos que fueran lo suficientemente elastizados y sin tirantes para sencillamente bajarlos o andar sin ajustadores, así de plano. Mientras estaba en casa y sabía que nadie vendría a visitar, pues nada, comodidad antes que glamour.

8. Tanga, bloomers, bikini, calzones, panties? Como generalmente son elastizados vas a poder usarlos durante un tiempo, luego podrás necesitar una talla superior. Yo compré 4 para embarazadas, hay dos que afortunadamente aún me son muy cómodos de usar, pues vienen con una especie de faja que en aquel momento me ayudaba a sostener la barriga en sitio sin apretarme, y ahora solo doblo la faja hacia abajo y como son sin costuras pues ni se nota.

9. Una faja o elástico al rededor de la cintura me ayudó mucho. Ojo! No se trata de una faja de esas que son para estrechar tu cuerpo (que también me recuerdan a los corsé y al siglo XVI) se trata de algo suave, que te proteja, que te mantenga contenida.

Es importante desde ahora que no te rompas las cabeza pensando en lo que vas a llevar de ropa al hospital. En el hospital te darán una bata que aunque no lo parezca es la más conveniente dado que es bien fácil de abrir y cerrar para dar de mamar o hasta para ir al baño. Si es que no te vas a querer poner la bata del hospital trata de tener a mano batas que tengan botones delante para que sea fácil maniobrar, o un set de pantalón y blusa de pijamas que no te queden muy ajustados. Recuerda que vas a estar un poquito adolorida y si te toca una cesárea es posible que no soportes nada al rededor de la region pélvica. Pero ya eso sería conversación para otro post que estoy escribiendo. “Que necesitas en el hospital” (es muy posible que ese no sea el título 😝)

Como siempre te digo, recuerda que es necesario mantenerse contenta en esta etapa, feliz, positiva y por supuesto bien cómoda! Si tienes alguna idea o sugerencia para complementar estos pequeños consejos por favor déjamelo en los comentarios, toda ayuda es bienvenida!

“una semana antes de que Isla naciera” ya los vestidos empezaban a lucir peligrosamente corticos!

El primer trimestre: El terrible.

(Cansancio… que cansancio… por qué estoy tan cansada?…)

Casi a la misma vez que descubrí las dos rayitas en la prueba de embarazo y el corazón empezó a latirme a toda velocidad, descubrí también lo veloz que podía ser mi cuerpo cuando se trataba de alcanzar a tiempo lo que sería por las próximas 10 o 12 semanas mi habitación más frecuentada de la casa y de cualquier lugar: el baño! el inodoro, la taza, el toilet, el báter, el retrete o como quieras llamarle, (no cambia lo cercanos que nos volvimos). Vomitaba todos los días, no había hora fija; aunque realmente era más común que sucediera bien temprano en la mañana; pero también podía pasar al llegar a la casa después de un día de trabajo y sentir los olores que venían de la cocina cuando Winston (mi pareja y papi de Isla) me esperaba con cena (nada fuera de lo común, lo mismo que me había gustado comer siempre, pero que ahora me revolvía el estómago) o en el intermedio de uno de nuestros conciertos si no me atragantaba de pan con mantequilla y jugo de naranja a la primera oportunidad.

Solución: comer! Si tenía algo cerca de la cama para comer en cuanto me levantara, eran menores las probabilidades de tener que salir corriendo en asco. Las cosas ácidas, por algún motivo que aún desconozco también ayudaban tremendamente. La vasija en la que colectábamos la propina en nuestras actuaciones, además de algún billetico para incentivar los turísticos y locales bolsillos; siempre iba llena de mandarinas o manzanas. (Así evitaba un poco el pan con mantequilla, que es rico pero dicen que engorda 😬) Un día hasta nos regresamos a la casa después de un concierto, contando billetes y también mangos, que una profesora de yoga amiga nos dejó caer.
Casi cuando estaban por terminarse los episodios vomitivos, alguien me recomendó unos lollipops (o chupa chupa en buen cubano) que se venden específicamente para embarazadas. Funcionaron! (Preggie Pops) Pero si vives en un lugar donde no tienes acceso a comprarlos, tienes que saber que su magia reside en la acidez de los mismos. Así que si encuentras caramelos de limón, naranja, o cualquier cosita así bien acidita, métele!

Como siempre digo, cada persona es distinta y puede que lo que a mi me ayudara a ti no te haga diferencia, de hecho he leído que estando embarazadas deberíamos evitar las comidas ácidas (entre otras) para no alterar el estómago… claro, también leí que el jengibre es muy bueno para combatir la náusea, y sin embargo cualquier cosa que probé con jengibre me viró el estómago al revés. La gelatina también era milagrosa. Ahora me recuerdo contándole a alguien que durante mi embarazo nunca tuve “antojos” pero tal vez la gelatina debería contar como tal, así que perdón por hacerme la “diferente”! De todos los sabores, no importaba, siempre tenía un buen bote en el refrigerador; es fría, tiene pocas calorías, parece que llena, definitivamente hidrata, y si, sí tiene tintes artificiales, pero ay! de algo hay que morirse! (En mis investigaciones no encontré muchas muertes por consumo de gelatina 😬)

Mi amistad con la habitación mencionada no se limitó solamente a la terrible tarea de arrojar la última comida. No. Casi al mismo tiempo que las detalladas (y a veces hasta útiles) aplicaciones online te cuentan que tu bebé crece en tu pancita y ya está del tamaño de un limón, incluso más chiquito, ya! Se acabó el espacio que podía ser compartido entre el incipiente saco amniótico y tu vejiga. Yo creo que la naturaleza es sabia. Creo que los continuos viajes al baño en medio de la noche (que solo se volverán más frecuentes a medida que el bebé crezca) son en realidad para prepararte para lo que vendrá luego de que tu baby nazca y te levante cada par de horas para comer. Ah pero además, el consumo de agua más elevado que nunca. Me daba una sed tremenda y al lado del primer bocado para la mañana (nunca me dio por comer de madrugada) dormía en mi mesita de noche un vasototote de agua, casi un florero, que bajaba hasta más de la mitad en la primera asistencia nocturna al baño, y así el ciclo se repetía.

Pero el cansancio… todo empezó en el cansancio. Era un agotamiento fuera de lo normal. Siempre he sido una persona bastante energética y los primeros días me costaba trabajo hasta subir las escaleras al cuarto, me sentía rarísima. Luego leí que es normal sentirse así, crear un bebé necesitará de mucha energía. quieres saber por que? Parte de nuestra sangre es empleada en la formación de esta nueva vida y nos sentimos casi como se siente alguien con anemia, algunas incluso desarrollaremos anemia. Así que no dejes de tomar tus vitaminas prenatales. Yo compré prenatales la primera vez, me duraron dos meses y eran especialmente caras. Por alguna razón todo lo que tiene que ver con bebés siempre es más caro, es como que los vendedores saben que no nos queda otro remedio. Después me percaté de que debido a que soy vegetariana siempre tomo vitaminas y al revisar mi reserva personal, tenía todas los suplementos necesarios aunque individualmente. Nunca más compre las prenatales. Pero ni con los mejores y más caros suplementos vitamínicos se me quitaba el cansancio los primeros tres meses.
Solución: Si estás cansada, descansa! Si en medio de tu día puedes tomar una siestecita de 15-20 minutos, te prometo que te sentirás mejor después.

Ay! El calor! En aquel tiempo vivíamos en Key West (o Cayo Hueso, si, la historia de por qué Cayo Hueso es Key West o viceversa sería para un blog de distinto tema) que es un sitio tan tropical como mi país de origen; y ya el “invierno” iba dejándonos así que vivíamos con el aire de la casa puesto en una agradable temperatura de aproximadamente 23 o 24 grados Celsius o cerca a los 70 Fahrenheit. No obstante, las hormonas locas y de fiesta hacían que yo sudara a mares. Y a medida que la barriga iba creciendo era más difícil acomodarse para dormir. Experimenté de todo, al principio dormía con 4 almohadas: una debajo de la cabeza, una sosteniéndome la panza (dormía de ladito) una entre las rodillas, otra detrás, soportándome la espalda y por último agregué una 5ta que iba debajo de los pies. Hasta que descubrimos que existen almohadas que por sí solas cumplen todas esas funciones, una almohada inmensa larga como gusano que te rodea y soporta cada parte de tu cuerpo y de paso ocupa el mismo lugar que otra persona en la cama, y que después que pares no sabes dónde vas a meter porque ya no sirve para nada, pronto no necesitarás tanta almohada mientras que esta ocupa demasiado espacio.

Los primeros tres meses son difíciles. La sorpresa de saber que vas a ser mamá, y si así lo deseabas, también la alegría, son sobrecogedoras. Pronto no sólo los síntomas serán corporales, además tu cabeza andará por las nubes. Tienes “cabeza de embarazada”… una vez salí de poner un cheque en el cajero automático bien entrada la noche, y manejé dos cuadras con las luces apagadas y mi puerta semi abierta. No paraba de pensar…”voy a tener un bebé, voy a ser mamá! Bueno, si enciendo las luces y cierro la puerta, claro.”

Por el momento voy a ir cerrando este capítulo aunque se me ocurren una decena de otras cosas que pueden ser (o fueron al menos para mi) incertidumbre y/o molestias durante esos primeros meses de embarazo y que nadie me dijo que me preocuparían: qué hacer cuando la ropa empieza a no cerrar, por qué de pronto nuestros senos crecen de una manera que casi asusta y a veces también duelen de una manera que casi asusta, por qué estamos tan sensibles, o lo que era mi preocupación más grande: cómo voy a ser mamá? Seré una buena madre? Y más!

Pero, lo más importante es que te relajes. Atrae buenas energías, no discutas, aléjate de las personas que no tienen nada positivo que agregar a la conversación, de los que sólo saben contar sobre malas experiencias sobre el parto o malas experiencias en general. Rodéate de cariño, acércate a tu pareja si tienes la suerte de tenerla a tu lado, implícale en todo. Estrecha tu círculos de amor, medita, concéntrate en cosas hermosas, felices. Ejercítate si tienes energía para ello, hay formas de continuar moviendo el cuerpo que no requieren de extremos picos de energía. (Yoga en el primer trimestre de embarazo) Aprende, instrúyete, nútrete lo más sanamente posible (6 mandarinas por cada un pancito con mantequilla jeje) y mantente muy alegre que el primer trimestre pasa rapidísimo y pronto verás las primeras imágenes de tu chiquitín o chiquitina y al llegar el segundo trimestre serás todo lo que no fuiste en el primero: energética, es muy probable que las nauseas desaparezcan, que tu piel comience a brillar, tu pelo a crecer, resplandecerás y todos te encontrarán hermosa como nunca, tú misma te mirarás al espejo y te sentirás muy realizada. Ya irás encontrando la posición más cómoda en la cama y en todo en general. El embarazo es realmente una etapa en la que toda mujer debería ser inmensamente feliz. Pero es necesario que estés en sintonía contigo misma. Escúchate y escucha a tu cuerpo, tú sabras mejor que nadie qué debes hacer, tú y tu cuerpo son más sabios y maravillosos de lo que crees, y estás a punto de descubrirlo.

remo

Limón partido (hay para todas)

En inglés, o en español? Todas las semanas o una vez al mes? Encontraré momentos para escribir? Inspirará a alguien? Tendré tiempo para contestar sus preguntas, ayudarles? Y en todo caso, quien soy para considerarme con derecho a dar consejo al respecto? Todas estas preguntas y muchas más vinieron a mi mente cuando mi mamá en sana intención de cooperar con mi inspiración y constante búsqueda en casi todas las ramas del arte, me sugirió que comenzara un blog. Hace solo 4 meses que he dado a luz a mi bebé, Isla; y dedicada a su cuidado exclusivamente, me sobra poquísimo tiempo para hacer canciones, escribir poemas, pintar y el resto de las muchas pequeñas cosas que desde niña me han inquietado.

Mi madre hasta tenía un nombre pensado, (ella piensa en todo). Cantamos de pequeños la canción “Naranja Dulce , limón partido, dame un abrazo que yo te pido” creo que Naranja Dul C o algo así ya existe, así que según ella, me toca Lee Mompartio… que además de incluir el Lee, de mis LeeLoo como algunos amigos me dicen y yo a veces me nombro en mis perfiles, también se refiere al hecho de ser Mom, y diviértanse con el resto de lo que puede asumirse de esta nueva identidad que no es más que el limón partido de la canción… ( incluidos el parto y la separación física del bebé que por nueve meses creciera en mi pancita)

Aunque siempre (más por diversión que por tener razón) me gusta llevarle la contraria, creí que mi madre había tenido una buena idea, y empecé a darle vueltas y más vueltas en mi cabeza. De todas formas ya ando yo con dos amigas esperando a sus bebés y ellas me preguntan cosas a cada rato, pues claro que aún tengo frescos los recuerdos, así que les escribo bastante a menudo sobre estos menesteres; y durante el embarazo y algunos días después del parto anoté los pormenores de cada sensación física y mental. Me recuerdo además pidiéndole consejo a mis compañeras que tuvieran bebés hace poco, y deseosa de tener toda la información posible.

Una vez anterior, a sugerencia de un amigo, traté de hacer un blog… y no funcionó, no era el momento para mi, tenía mucho trabajo en la música, ideas que poner en orden y convertirlas en canciones; y poco tiempo para escribir sobre algo más. Sobre todo, no escribía con el fin de ayudar a nadie, ni de cambiar algo; sino más bien por la vanidad de ver escritas mis cavilaciones… es tal vez por eso que no fui constante. Pero esta vez todo tiene sentido o al menos mi intención es distinta. A través de mi canción Dar a luz, que una amiga utilizara en su documental “Parir en libertad” para informar a las futuras madres sobre tener un parto lo más hermoso y empoderado que se pueda; he encontrado la admiración -pero más importante- la amistad de otras mujeres valerosas. Todo esto sumado al hecho de haberlo experimentado en mi propia carne me hacen sentirme con el deber de ayudar de otra manera, no solo con canciones. La desinformación, las concepciones arcaicas respecto al embarazo, el parto y la maternidad que increíblemente aún subsisten en el mundo actual me hicieron, en mi momento, buscar amparo en la experiencia de otras mamás y desafortunadamente aún así no me sentí totalmente respaldada, por eso aportar mi granito y contribuir con un poco de mi propia vivencia no creo que esté de más. Responderé a tus preguntas, aquí estaré muy franca, dispuesta a rememorar incluso los momentos que toda mujer que ha parido hace varios años te asegura que olvidarás (por aquello de que tal vez no fue lo que esperabas).

Puede que algunos se sientan ofendidos. Aunque no soy una figura pública, sé que tengo amigos que me leerán y tal vez estarán recibiendo mucha más información de la que necesitaban sobre mi… pero no se puede abarcar este tema si no se hace honestamente con el corazón y la vida expuestos.

También debo aclarar que para nada lo que aquí cuente o escriba debe seguirse al pie de la letra, como un libro médico (aunque también leí libros médicos que no deberían seguirse al pie de la letra). Es que cada preñez, parto y maternidad se viven con individualidad en infinidad de variantes según somos diversas nosotras mismas.

Escribo y escribiré en este blog para mis amigas que están por dar a luz o que andan pensándoselo, escribo para las mujeres que buscan, que preguntan, que quieren más información (y para sus compañeros y compañeras también) . Para las guerreras allá afuera que necesitan de más abrazos de amigas que luchen a su lado, o tan solo que alguien más las contenga. Para las que se unen a este momento hermoso de la maternidad y el empoderamiento. Con la idea de cooperar todas juntas, de compartir ideas, de aprender canciones, de entonar en coro, de darnos las manos y danzar a ritmo rodeando esta hoguera. Porque las mujeres deberíamos todas ayudarnos en vez de tirarnos las unas a las otras de los pelos cada vez que nos dan una oportunidad. Porque todas somos hermanas, polvo de las mismas estrellas, lobas de la misma manada, chispas del mismo fuego, amantes, guerreras, brujas, y madres. Aquí me tienes.