Un trencito nuevo.

No sé desde cuando es que empiezo a tener memoria de las fiestas de fin de año en Cuba. Recuerdo una, cuando vivíamos en Alamar, yo estaría quizás en mis años de adolescencia… Todo en la familia parecía ir bien. Y digo parecía ir bien, porque no mucho después la vida me demostró que no era así. De pequeños no tenemos la percepción suficientemente desarrollada como para enterarnos de que estamos en el teatro, y los actores desempeñan sus roles según su experiencia y elegancia para con su propia existencia, y sobre todo, para con la de sus hijos. Parece que mi familia era muy elegante…

Ese fin de año, tengo una imagen/recuerdo muy claro, de toda la familia, feliz, haciendo un “trencito” al son de La vida es un carnaval interpretada entonces incensurablemente por Issac Delgado. 🤔 Tal vez fue ese mismo año cuando mi tío casi se da dos puñaladas él mismo, tratando de matar a la pobre puerca que mi mamá llevaba meses criando en el patio de la casa, ahí, junto al lavadero; y que dando vueltas por el piso del patio, con mi tío abrazándola revolcados en danza peligrosa, se resistía a ser el plato fuerte. La experiencia y la elegancia ganaron una vez más cuando mi abuelo acometió la tarea, cuál poderoso Thor, martillo en mano. Mi hermano y yo, niños al fin, no nos preocupábamos por cómo moría la puerquita, comíamos de lo lindo a la hora que la comida estuviera lista, y luchábamos contra el sueño (yo más que mi hermano) mirando Sabadazo.

Creo que desde ese 31 de diciembre han pasado como 20 años. ( no tengo en mi poder ninguna foto de aquellos festejos) Toda la familia se separó de sus parejas del momento, menos los abuelos, los abuelos siguen estoicos en su relación, martillo (y a veces hoz) en mano. Los hijos de los abuelos, todos se fueron de Cuba, aunque mi tío regresó hace un tiempo, parece que extrañaba el shot de adrenalina de los fines de año. 😬 Algunos de los hijos de los hijos de los abuelos, también “nos fuimos” (término que se utiliza para denominar la acción de aquellos que no en misión oficial internacionalista, van a vivir allende los mares rodeando a Cuba, aunque sea por una temporada, “se fueron” : nos vamos, nos fuimos, perdimos el derecho a todo y si no fuera porque el pasaporte nuestro lo dice, no seríamos ni cubanos, pero bueno ese es otro tema) y no sé, debe ser que cómo estamos tan dispersos, ya para mi, hace años que esa fiesta no se siente igual.

Y hablo de todo esto, pues quería que el blog este mes estuviera relacionado con las fechas que se nos vienen: las navidades, que hasta solo hace unos años empezaron otra vez a ser importantes en Cuba, pues hubo un tiempo en que no había ni dinero ni razón para ellas; (oye es que los temas se mezclan!) el fin de año, el año que se avecina. Pero consultando con mis amigas y familiares sobre el asunto a tratar en esta última entrada del 2018, todos coinciden en que debería hablar de la unidad familiar durante estas fiestas… y yo pensando: la unidad familiar como una metáfora no? 😜

(Alguna de las por-cualquier-motivo-fiestas que hacíamos entonces, qué caras!)

Mi familia aún es unida, injusto sería decir que no lo es. Cuando alguien ha tenido un problema, todo el que puede pitchear lo hace, y que no se lea en estas letras, que solo los que no están en Cuba ayudan a los que allí quedaron, porque aquellos hacen lo que sea cuando alguien de acá necesita cualquier cosa que allá es más sencillo resolver. Pero esa espina de no poder hacer más el trencito de cuerpo presente y no solo en mi cabeza, no me la saco fácilmente. Y me gustaría tanto reunir de nuevo a todos, a mi tía y primos en Miami, a mis abuelos y hermano, sobrina y primos en Cuba, a mi madre nómada, a mi prima de acá del norte cercano con su tropa, y cantar que no hay que llorar… porque este será el sexto fin de año que paso aquí, casi ninguno estuve junto a la familia o al menos una parte mayoritaria de ellos, y casi todos sucked!

(Los años nos han puesto mas Bellas 😂)

Pero bueno, soy cubana soy diferente, y no puedo tener tiempo para deprimirme; depresión, como ya he dicho antes en este blog, no es más que otra palabra desterrada, censurada, condenada y amoral 😂 en el argot del Cubano. Así que este mes de diciembre procuro pasarlo lo más “entretenida” posible, aquí te van unas ideas basadas en cosas que he hecho años anteriores y este, en caso de que no tengas la suerte grandísima de estar rodeada de tu manada cuando se complete la vuelta al sol. Esencialmente esta lista va enfocada en cosas que podrías hacer durante todo el año, pero esta temporada son aun más necesarias, pues muchas personas pueden verse alejadas de sus familias, algunas ni siquiera tienen la oportunidad de pretender en ese teatro de la vida que todo va bien, porque no es así y están necesitadas de ayuda, tienen hambre, frío.

Si haces esto en compañía de tus hijos, los enseñas a ser agradecidos para con sus familias, porque tienen la suerte de estar unidos. Les enseñarás que es lindo compartir, no porque “quedas bien” como ser humano, sino porque saber que haces bien a los demás llena de hermosa luz el corazón… a veces no tenemos mucho, pero si de ese poco que tenemos, somos capaces de compartir, se siente como si tuvieras mucho más, y lo más importante, tu mano, silenciosamente puede ayudar y dar un poco de alegría a otras personas. Y bueno, ya sé que dirás que ésta lista es de cosas que en su mayoría no podrás o no deberías hacer sólo el último día del año, por cuestión de tiempo y por cuestión de que algunas es necesario comenzarlas con algo de antelación para que cumplan su objetivo… pero no si no te alcanza el tiempo está vez, no esperes al fin de año que viene, practica en cuanto puedas!

(El cajón de Isla después de donar la mitad de sus juguetes)

1- DONA OBJETOS.

Tal vez es el momento de pasar lista a las posesiones y darte cuenta de que tienes bastante más que otras personas? Juguetes que tu hijo ya no usa, ropitas, zapatos. Tengo una lista larga de cosas que se pueden donar, pero esencialmente debo decir que viviendo acá arriba en Pennsylvania donde hace un frío terrible desde noviembre, estos menesteres los comienzo un poco antes de diciembre, así que a mediados de mes ya tengo bufandas, (este año he logrado que hasta mi suegra engrose las donaciones familiares, une a todo el que puedas!) gorros, medias que no he usado, obviamente. Puedes comprar medias calentitas por muy poco dinero, no serán de la más exuberante calidad y belleza, pero abrigan! Alguna manta que ya no uses. Los juguetes los puedes donar a daycares o jardín de niños, las mantas y ropa o zapatos puedes donarlas en Salvation Army, o Goodwill, Red Cross en caso de que tengas dudas a donde llevar estas cosas solo requieres de un par de minutos online y encontrarás toda la información.

2- DONA COMIDA.

La comida que no se echa a perder en mucho tiempo, latas de frijoles, o de frutas o vegetales, arroz, pasta, leche en polvo, chocolate en polvo, cereal. Pones todo en una caja y acércate (antes de navidad) a cualquier banco de comida, iglesia, el mismo Salvation Army organizaciones que acepten alimentos y se encarguen de distribuirlos entre las personas necesitadas, o que están en albergues o en condiciones de mucha pobreza o de desahucie.

(Foto de un café de mi barrio, Hava Java que cada año acepta donaciones y también dona para regalar a niños con problemas familiares y de vivienda)

3- APOYA A TU COMUNIDAD.

A veces no tienes que ir muy lejos para saber donde están las personas que lo necesitan. Generalmente los dueños de pequeños negocios crean bancos de bienes donde puedes donar y estar seguro de que los objetos llegarán a alguien necesitado. Al rededor de mi comunidad, los pequeños cafés siempre hacen eventos por la navidad, puedes comprar un juguete y envolverlo hermoso y colaborar con esa fiesta que tal vez sea la única que tengan algunos niños. O pagar un café y un sándwich caliente con antelación; en estos lugares reciben tu dinero y lo guardan para el cliente que obviamente lo necesita. Cuando trabajé durante un año como barista en un café local, fui testigo y partícipe de estas cosas, y puedo asegurarte que en efecto había clientes que solo tenían para el café y verse incluidos en una cena “familiar” aunque no fuéramos familia, o tener el líquido caliente y un sándwich en las mañanas cercanas a fin de año, gracias al desprendimiento de muchos de los otros clientes, los hacía sentirse más guarecidos y menos solos.

4- ALÉJATE DE LOS CENTROS COMERCIALES.

Si, suena raro, porque hay que comprar para hacer, digamos, las 3 cosas anteriores. Pero si compras en tiendas locales es muy posible que encuentres objetos más únicos, y menos tumulto, por tanto, menos estrés. Además en ésta época, los parqueos de las tiendas grandes están atestados cualquier día y a cualquier hora. Lo peor es que las personas a veces caminan como fantasmas mientras suenan los villancicos uno tras otro y se olvidan del motivo principal por el que están allí, su familia. A veces nuestra tribu apreciaría más que les invitáramos a una taza de chocolate caliente y galletas (que secretamente NO horneamos) 😂 o pasar un día o noche juntos solo porque si. Piénsalo. Puedes regalarles un masaje, puedes regalarles un paseo a cualquier lugar bonito, un concierto, una tarjeta para el café que más les gusta visitar…No todo tiene que ser medias y bufandas!

(Mis sobris coloreando)

5- HAZ TUS PROPIOS REGALOS

Cuando tu hijo o hija tengan la edad suficiente puedes hacerlos partícipes y quien sabe si les estarás creando o ayudando a crecer un talento. Tejer, hornear, dibujar y enmarcar, fotografía, o hasta hacer un pequeño CD con las canciones favoritas de alguien…son regalos que te costarán mucho menos dinero, y que además te darán valioso tiempo en compañía de tus seres amados, además de que serán muy personalizados.

4- CREA TUS PROPIAS TRADICIONES (arma tu propio trencito)

Si cualquiera de estas cosas te hace sentir que haces bien, entonces tal vez cada año te animes a hacerlo y hasta te prepares con antelación. Hacer cosas en familia definitivamente crea lazos más fuertes. Pasar momentos juntos es tan importante, aunque sea coloreando en silencio, haciendo galletas, leyendo cuentos bajo las mantas, o escuchando música o yendo a ver las luces que han colgado en el parque más cercano. No es fácil crear una tradición familiar, sobre todo si es algo que solo hacemos una vez al año, encuentra algo que realmente amarías mostrar a tus hijos, y que por tanto no sería un esfuerzo inmenso hacer cada año, y repite, repite, repite. Yo por ejemplo, nunca he sido muy fanática al árbol de navidad en casa. Me encanta que mi tía pone de tooodo en la suya, pero yo no soy así aún, tal vez un día lo seré. En casa tenemos un arbolito el año entero, lleno de pájaros de madera, cristal, papel, y que solo en diciembre se alumbra con guirnaldas navideñas, y al que por suerte mi hija se ha acostumbrado y no está constantemente tratando de agarrarlo, como hace con casi todo lo demás. Sin embargo sí disfruto ver las luces y decoraciones por ahí … pues allá vamos con la nena, y colgaremos una bolita de cristal en un árbol por la navidad de este año y de los que vendrán. En cualquier árbol, lo importante es entender que la familia está con nosotros en el trencito que hace fiesta dentro de nuestro pecho.

(A todo tren 😂)

Sobre todo, para los que nos encontramos lejos de nuestro país tropical, donde un 31 de diciembre hubiésemos podido usar ese vestido de tirantes finitos sin problemas, el invierno en otro país parece una estación demasiado cruel. No olvidemos que en países con un invierno crudo, deberíamos quedarnos hibernando, tranquilos, en casa, junto al fuego y el calor de nuestra manada. Las luces, la música y el ruido mental de las compras para las cuales debemos tal vez trabajar aún más duro, nos hacen salir mucho de casa y sentir que todo cuesta el doble de esfuerzo, cuando en realidad deberíamos estar… eso! Hibernando!

Y si! Ya se, ya se que los lobos no hibernamos, que el pelaje grueso es suficiente abrigo, que acurrucarnos con el hocico escondido bajo la cola nos mantendrá seguros. Pero tomemos unos instantes, hermanas, para regocijarnos en todo lo bueno que nos pasó este año, y mover dentro nuestro hacia un mejor sitio lo que no fue tan bueno. Unos momentos para estar en paz con nosotras mismas y reflexionar, aceptar, perdonar, amar y darle un abrazo de despedida a este año que se ha puesto viejo.

A la vuelta de la esquina, en la siguiente estación en que se detendrá este trencito, está el nuevo ciclo, la nueva vuelta y todo comenzará otra vez. Las semillas plantadas se erigirán con brío hacia el sol y nosotras danzaremos, y correremos una vez más tibias al abrazo del calor y de nuestra manada.

Que tengas un feliz fin de año, y que el próximo esté lleno de luz y aventuras que te motiven y te desafíen! Te quiero.

No te olvides de aullar si me necesitas, hermana loba. 🐺🍋

La vida es un carnaval, por Issac

Dar gracias… todos los días.

Todos los días, especialmente cuando la baño, doy gracias a mi hija. Por bajarme los humos (aunque a veces también me los sube 😳); pues todo lo de egoísta que alguna vez fui, me lo ha borrado. Cada vez que he pensado que un problema es muy grande (y esto casi siempre pasa de noche) he tenido que a fuerza de saber que debo despertar cuando ella lo hace, dejarlo para mañana. Ella no me permite ya olvidar que a la luz del día, las sombras, miedosas, siempre se ocultan, todo tiene solución; y su nariz engurruñada y sus ojos que se achinan cuando me sonríe desde esos dientecitos de castor traen la cura para cualquier mal. La vida es inconmensurablemente mejor porque existe ella.

Hoy quiero hacer esta entrada muy especial. Casi se acaba el año; que se ha ido – no sé qué piensen ustedes- muy muy rápido. Y me gustaría antes de que culmine asegurarme de que estoy siendo una buena hermana loba y que también gracias a mi hija ahora doy más por el mundo en que ella crecerá, y me siento en increíble conexión con todo lo bello. Como mismo yo no olvido agradecer, he querido invitar a mujeres maravillosas a hacer una pausa y concentrarse más aún (porque ya lo hacen entregadísimas día a día) en sus hijos y en lo que ellos hacen por su mamá.

Ésta publicación que hoy lees está llena de amor de algunas de las hermanas lobas que me acompañan, que me enseñan , que me sacuden a menudo con las lecciones que de ellas recibo. Gracias a ustedes y a todas las que por marañas de las dimensiones no estarán en esta, pero de seguro han estado en otras y estarán en próximas.

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“Siempre me dio miedo ser madre, la responsabilidad de traer a un ser humano al mundo y moldearlo con el objetivo de darle al mundo un ser decente, amable, bueno y consciente, siempre me pareció una misión muy difícil y atemorizante. Pero desde que decidí que iba a tener a mi hijito, todo el miedo se transformó en seguridad y valentía. Le agradezco a mi niño por darme la razón más importante que existe para ser fuerte, para ser feliz y para ser mejor. Gracias a mi niño soy una mejor persona y por amarlo y cuidarlo, cada día me siento más invencible, por él. Gracias Adriencito”.

🐺Yesi (la mamá de Adrien y la mamá más nueva de esta manada aunque tengo algunas mamis por alumbrar).

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” Mis hijos son un amor, cada uno con su carácter y excentricidades, me hacen sentir que soy de una generación más antigua, o vieja. De pequeños hacían lo que yo quería que hicieran, yo era su héroe. Hoy me piden consejos pero no los siguen, son independientes y fuertes, eso me enorgullece. Me han dado dos nietas hermosas y buenas para las que soy héroe ahora, en 10 años más dejare de serlo, vivamos el momento. Mis hijos son excelentes, inteligentes y emprendedores, aunque a veces necesiten un empujón. Y aunque muchas veces me hubiera gustado que hicieran las cosas a mi manera, creo que hacen bien en hacerlo a las suyas. Son lo mejor que le ha pasado a mi vida. Los amo, disfruto sus éxitos y estoy ahí cuando fracasan para que se den cuenta que eso es la vida, un conjunto de caídas y levantadas. Gracias por existir, por mis nietas y por el sentido riguroso de familia que tienen ambos.”

🐺 Cecilia (la mamá de ésta hermana loba, Dr. en Ciencias Agronómicas y máster en Psicología, mi héroe aún.)

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“ A mis hijos Sofia y Maximiliano les agradezco las alegrías tanto como las tristezas, ya que con ellas me llenan de vida. Les debo mi vida, sin ustedes no tendría sentido mi destino. Estoy en este mundo para guiarlos, quererlos, protegerlos y educarlos. No siempre salen las cosas a la perfección, pues yo soy humana y cometo errores. Lo único que deseo es su bienestar y su felicidad. Gracias por haber convertido esta quien una vez fue niña en una mujer que daría la vida por ustedes sin duda alguna. Los amo.”

🐺 Nadia (la mamá de Sofi y Maxi, secretaria/recruiter)

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“Yo estoy agradecida con Aurora de los Andes porque me enseñó a ser más fuerte, más mujer. Porque me descubrió de cuantas cosas yo era capaz, de mi sensibilidad, de mi capacidad para salir de los vericuetos a los que te somete la vida. Me puso las pruebas más difíciles, me hizo dudar de todo, hasta de mi ateísmo con sus episodios de fantasmas que hacian ruido, conversaban, daban vueltas… Me enseñó a cantar afinada con tal de no atrofiarle el oído (jaja). Me estrujó el corazón cuando se fue de la casa con 4 años y me hizo crecerme y endurecerme para hacerle entender que con 4 años no podia tomar esa decisión. Me siento muy agradecida de ella por la niña que fue, por la mujer que es y por la madre en la que se ha convertido.”

🐺Aurora (la mamá de Aurora de los Andes y abuela de Eva; licenciada en Historia del Arte, Agente de ventas.)

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“Agradezco mucho el amor absoluto de mis niñas. Me encanta cuando me escuchan y ayudan a hacer cosas. Pero más que todo, como me ven con ojos brillantes y corazones llenos de amor.”

🐺Alyssa (la mamá de Leyla y Copal, estudiante y chef de magia)

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“Tengo una ventana en mi vientre por la que llegaron al mundo los dos “pedazos de cielo que Dios me dio”. Nunca me había preguntado que ha sido ser madre para mí. (…) Desde que tengo uso de razón mi madre ha sido el centro de mi universo, en el camino se fueron incorporando otras personas que coexistieron en mi corazón. Todo cambió en 1996 con la llegada de mi niño, ya un hombre de 23 años, pero por siempre “mi niño”, luego la niña en el 2000. Sigo amando a mi madre, amigos, familiares y esposo, pero solo a mis hijos les daría mi vida.”

🐺Baby (la mamá de Jean y Claudia licenciada en Estudios Socioculturales y máster en Extensión Agraria.)

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“Cada hijo es un viaje a través del tiempo, cada hijo es una enseñanza, cada hijo tiene características que llegamos a adorar. Mi primera hija me enseñó qué era ser madre, me enseñó a tomar decisiones, a conocer un hijo aún desde la distancia, ya casada y con sus propias hijas, viviendo en otro país solo de escuchar su voz sabía si todo anda bien o quizás no tan bien. El segundo todo un reto, un niño que con 8 meses y algún poquito ya caminaba y era todo un huracán en la casa, voluntarioso y con mucho carácter, inteligente y cariñoso, mi desafío más grande con él fue enfrentarme como madre emigrante a conocer todo un sistema de educación y otro idioma. El tercero, amoroso y muy preocupado de absolutamente toda su familia, cumplidor con sus tareas de la escuela… en fin agradezco a la vida por cada uno de ellos, por cada una de las enseñanzas que me han dado, puede que no haya sido la mejor mamá pero he dado lo mejor de mi por verlos felices.

Ahhhh y debo también decir que antes de ser mamá tuve otra bendición inmensa que fue tener a mi sobrina que también me enseñó a dar amor 💕 sin haberla tenido en mi pancita.”

🐺Alida (la mamá de Lauren, Leo y Elixander, y tía de esta hermana loba. Enfermera, y nani de Lucas y Andrea)

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” El día que Camila y Brianna llegaron a mi mundo, mi vida cambio para siempre, ellas me hicieron mamá. Al principio no fue todo de arcoíris y mariposas, me tomó un tiempo entender completamente lo que había tomado lugar. Fue sin duda lo más grande que había experimentado hasta ese momento y me siento afortunada de que haya sido tan increíble. Tenerlas por hijas le dio a mi vida mucho más significado, siempre brindándome felicidad y risas, y uno que otro dolor de cabeza. Estoy orgullosa de ver cómo están creciendo, y no puedo esperar a ver las cosas increíbles que llegarán a hacer. Gracias por hacerme mamá y una mejor mujer.”

🐺Lauren (la mamá de Cami y Bri-Bri, y Directora asistente de un Daycare)

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” Una vez le escuché decir a mi madre que ella no tenía tiempo de ponerse triste porque era la encargada familiar de dar solución a todos los problemas. La depresión era un lujo que ella no podía darse. Hoy que soy madre de Eva, tengo que agradecerle el inmediato instinto de reír frente a lo que en épocas pasadas hubiera hecho todo un drama.”

🐺 Aurora de los Andes ( la mamá de Eva, y actriz y cantautora Cubana)

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” Julia, mi amor chiquito… cada dia me enseñas a soltar miedos y expectativas muchas, y a vivir en tiempo PRESENTE. Me enseñas a ser como tú, aguerrida, apasionada y bienaventurada, mujer-mamífera. Me enseñas acerca de la paciencia, el miedo, la confianza, el perdón y la alegría y también de la magia que existe en nuestras cotidianidades… me enseñas a vivir en conexión con lo divino… así, bien bonito, como sólo tú sabes. Gracias infinitas por venir, te amo. Mami Pies.”

🐺 Emma (la mamá de Julia, loba inspiración) Emma es la creadora del documental Parir en Libertad, y defensora del método Radical Unschooling entre otras maravillas.

La hija duerme, mi loba madre está despierta y mis otras lobas la escoltan, bruja, amiga, manada, amante, guerrera, moviéndose en silenciosa sincronía. Gracias hija, por esta oportunidad grandísima de ser mucho más yo en estos tiempos.

Y con las canciones que le canté hoy a Isla, me despido, abrazándote, mi hermana loba, y a tus hijos con toda La Luz, como si abrazara a mi propia hija, y con la esperanza puesta en que sí somos capaces de cambiar el mundo y hacerlo mejor por ellos.

Aúlla si me necesitas. 🐺🍋

Lo Feo

Twinkle twinkle little star

Cachito mío

Cae una gotica de agua

Mi gatico Vinagrito

Reloj de campana

Lejanías (en un campo de hojas amarillas)

Mi estación favorita es el otoño. Si por mi fuera podríamos estar detenidos en ella mucho tiempo… El calor sofocante se ha ido pero no hace mucho frío, las hojas de los árboles comienzan a teñirse de dorado y todo comienza a parecerse a una vieja fotografía en sepia… En Cuba, mi país de origen, no existe el otoño, pero por alguna extraña razón mi único sueño recurrente siempre ha sido uno en que solo veo mis manos y voy abriéndome paso con ellas dentro de un paisaje otoñal…

En el 2011 escribí una canción donde premonitoriamente anunciaba que mi hijo correría en un campo de hojas amarillas. La canción se llama Lejanías, puedes escucharla pinchando en el nombre. Solo que en el otoño, 6 años después llegó una hija, en vez de un varón.

(Cuando empiezas a creer en el amor a primera vista)

A las 10:22 am el 11 de octubre del 2017, Isla Rose vino al otoño. Estuvo callada en mi pecho, mirándome. Luego lloró a todo pulmón cuando se la llevaron para pesarla y medirla… Cuando Isla lloraba, su llanto sonaba algo así como un “aaanáaaaaa aaanáaaaaa” y siguió sonando así por varias semanas hasta que le cambió la voz por primera vez. Nunca antes me pregunté tanto como hasta ese momento: Para qué se llevan a los bebés tan rápido del pecho de mamá para pesarlos y medirlos?? Ellos no van a crecer mucho en la próxima hora 🙁, bien podrían esperarse un poco más los medidores y pesadores. No sé, digo yo…

Su papá cortó el cordón umbilical. La doctora le preguntó si quería hacerlo y él dijo que no 😂. Me dijo luego, que le daba un poco de susto 🤷🏻‍♀️… yo no entendía qué susto, después de todas las horas que pasó junto a mi, y sobre todo después de los últimos minutos en que la expectativa vs realidad lo golpeó del todo. Él imaginaba que el parto sería como en las películas, o quizás como en los vídeos que vimos en YouTube en que una tela verde hospital (saben? Ese color?) divide el torso del resto del cuerpo y desde el lado superior solo se percibe la mitad de lo que sucede. Sin embargo en el momento de pujar, la de las gafas de armadura gruesa y negra, le pidió que ayudara aguantando una de mis piernas, flexionada; (ya sé, ya sé, todo esto es mucha información 😂) y él tuvo un primer plano de toooooodo lo que pasaba. 😳😍 (y por cierto dice que yo no me acuerdo pero que sí grité, no improperios pero que al final cuando La Niña asomó el moropito yo grité. Yo le creo)

Los medidores y pesadores me dijeron que pesaba 7 libras y 11 onzas; y medía casi 20 pulgadas desde los deditos de sus pies hasta el chichón que se le hizo en su cabecita por causa de estar atorada en el canal de parto por muchas horas. Tuvo, hasta que las enfermeras la bañaron por primera vez (dos días después) coagulitos de sangre seca hechos pegotes en su pelo. No podía mamar por causa de tener la lengua atada (como nos enteraríamos casi dos semanas después). Pero como te he contado en otras entradas a este blog, mi decisión de no darle fórmula sino solo leche materna, fue una de las pocas respetadas y por esta causa, si aún me quedaba un poco de pudor después de tanto médico usándome como material de estudio, lo perdí viendo como dos especialistas de lactancia me ordeñaban como vaca para darle unas gotas de calostro y saciar su creciente apetito.

(Sonriendo con su papá, a las 2 semanas de nacida)

Tenía ictericia (la bilirubina alta como Juan Luis Guerra cuando la mira y no lo miran de vuelta) y aunque es una condición común en más del 60% de los bebés y sobre todo nosotros los cubanos no nos alarmamos con eso, pues si nacemos con ella, nos ponen a coger un poco de sol y se nos quita; ocasionó preocupación no en los médicos sino en parte de la familia y me sacaba de quicio ver las miradas de preocupación sobre ella como si estuviera enferma de gravedad. Isla es fuerte como las islas son fuertes: pequeñitas en medio de tanto mar, pero unidas por su tallo a la tierra madre, tercas ante las tormentas y los vientos, y yo lo sabía muy bien. Como en Pennsylvania (donde nació mi Isla) no hay mucho sol, mucho menos en otoño, la pusieron en un Biliblanket que no es más que una mantita en que les envuelven y que se conecta a la corriente. A través de la terapia de luz que proporciona, baja los niveles de bilirrubina en sangre. Es una luz azul y así parecía más una Isla.

(Dormida sobre su mar)

Al día siguiente de dar a luz, los pies se me hincharon en una manera desproporcionada, me faltaba el aire y me dolía mucho la cabeza. Así pasé, hasta que cuando tocó que me dieran el alta, se percataron los médicos de que no podían dejarme ir pues me estaba dando una preeclampsia. Si no sabes lo que es, puedes pinchar Aquí. Así que nos llevaron a las dos a una sala distinta para tratarme (de esto te hablaré otro día, tal vez, pero por ahora que sepas que es muy importante que tú misma vigiles tus síntomas, pues muchas veces una preeclampsia puede pasar desapercibida o tomada por estrés y/o cansancio y tener consecuencias fatales, poniendo en peligro tu vida e incluso la del bebé si sufres de esta condición antes de parir. Aunque si sufres de ella antes de parir es muy probable que te la descubran con rapidez pues generalmente los cuidados prenatales superan en calidad y cantidad a los cuidados post parto). Al final lo que debió ser una estancia de dos días en el hospital se convirtió en casi una semana. Ni haber tenido un parto natural me salvó de estar tendida en una cama conectada a disímiles aparatos, sueros, con los brazos con moretones inmensos (en una visita de unos pediatras a la casa para chequear el avance semanal de la bebé, estos vieron mis brazos y me preguntaron aparte si me sentía segura allí, o quería hablar de algo, tal vez pensando que Winston me abusaba 😂) dependiendo de otros para hacer mis necesidades fisiológicas, casi sin poder ocuparme de mi hija pero aún con ella a mi lado, con miles de dudas y sintiéndome psicológicamente muy desbalanceada.

(Una semana después de dejar el hospital mis brazos lucían así)

Pero salimos de allí, nos fuimos al otoño y a la Isla. La bilirrubina bajó, eventualmente mi presión también se niveló; las aguas en derredor fueron tomando nivel bastante estable. Y ya ha pasado un año. Un año muy intenso (de verdad ahora mismo no encuentro otra forma de llamarle). Casi todos los días he llorado, no me da pena decirlo. Muchas veces de puro cansancio, de falta de sueño, (la falta de sueño puede hacer estragos en la psique). Otras veces de frustración, esas veces en que sin importar lo que yo haga, tardo mucho en aliviar el llanto suyo, y he terminado por llorar yo; o esas veces en que sencillamente a base de mucha prueba y error, demoré más de lo que quise en encontrar qué le aquejaba. Pero sabes qué? Lo encuentras eventualmente y aprendes y la siguiente vez todo es más rápido y más fácil.

Esta hija mía me ha dado poderes inmensos, y me da pena por algunas madres que no dejaron jamás que sus hijos despertaran estos poderes en ellas. En este camino de un año ha brotado en mi una sensibilidad que yo no conocía antes. Sí, he perdido personas, que creí amigas y se borraron de mi vida, y sin embargo hoy yo me siento hermana 🐺 de muchísimas más. Y creo que las lágrimas lloradas a solas, han sido pequeñas dosis de exorcismo, de aprendizaje, de conocimiento y reafirmación infinitos. Estoy muy agradecida (aunque no son muchas, caben en una lista muy pequeña) de las personas que sí se han quedado o han llegado a acompañarme. Y estoy muy agradecida de mi hija por las lecciones que aprendo de ella a diario. Hoy también doy más, y poco a poco voy esperando y necesitando menos. Ha habido días en que he estado exhausta hasta esas lágrimas y sin embargo en vez de contárselo a alguien he preferido escuchar las lágrimas de otra mamá. O el cansancio me ha puesto a pensar, cómo puedo ayudar a que otra mamá pase por las mismas etapas más livianamente, o al menos con la convicción de que todo es necesario para crecer, y todo eventualmente va a estar bien. Nació este blog… así que: hija, me has llenado de más luz, y te doy gracias; todas las madres merecen ser plenas de luz por sus hijos.

Sin pretender que esto sea una rendición de cuentas, también confesaré que solo he escrito dos canciones y las dos son para ella. Confesaré que solo he hecho 4 o 5 conciertos y han sido para ella, porque las canciones ahora significan algo más, y hay algunas que se me hacen un nudo en la garganta. Y sin embargo me siento tan realizada, porque después de secar mis lágrimas me he sentido inmensamente más fuerte, y he aclarado cosas y puesto asuntos en el lugar que pertenecen, y lo mejor es que este es sólo el primer año; más están por venir, cuánto más será esta nueva vida capaz de proporcionarme.

La felicidad ahora es otra cosa, y es tangible, y dorada y grande como el otoño de mis sueños.

Me voy a celebrar un cumpleaños, hermana loba. Nos vemos pronto.

🐺🍋

Las canciones de hoy.

Canción del bebé que le cuenta a su mamá

Cuídame

Dar a luz

Quiere la epidural?

Siiiiiiiiiii!!!!!!! Y aquí todas las madres militantes subirán los ojos al cielo y renegarán de este blog, posiblemente de nuestra relación amistosa y admiración (hasta ahora) como madre.

Durante mi embarazo leí mucho sobre todas las opciones para parir. De haber tenido una labor de parto y finalmente el alumbramiento en casa, no hubiera podido optar por una epidural. Y parir en casa era mi opción más anhelada pero al mismo tiempo más difícil, pues mi seguro médico, a pesar de que hubiese costado cerca de $3000 menos que en el hospital, no me daba la posibilidad de pagar por una midwife y doula (una partera, especialista en partos, o como quiera que les llamen en tu país). Un seguro médico prefiere darle casi 8000 dólares a un hospital donde el trato muy posiblemente no sea personalizado, donde estén interfiriendo con aparatos, con procedimientos innecesarios, donde te verán todos los doctores de turno más sus estudiantes y posiblemente termines en una camilla sedada (de todas formas) de la cintura para abajo, abierta como animal y trayendo a tu bebé de la forma más antinatural posible…(nada en contra de las madres que han dado a luz por cesárea, mi posición es contra la inne-cesárea, no contra ellas). Por tanto desde el principio esa ilusión de Parir en Libertad tuve que descartarla.

Pues durante mis investigaciones al respecto, ya que no podía optar por parto en agua (ni siquiera en el hospital pues no tenían tina allí) o parto en casa, de alguna forma llegué a las lecturas sobre las Ventajas y desventajas de la epidural. Por eso nunca la descarté. Sí, nuestro cuerpo sabe muy bien lo que hace, pero a veces (como cuando pasas varios días soportando dolor, o sin poder dormir, o poniéndonos bajo elevado estrés) nuestra labor mental no facilita que nuestro cuerpo se relaje. En un estado de tensión como el que yo había tenido por casi 4 días ya, mi cabeza me decía que necesitaba relajarme, pero mi cuerpo no lo conseguía.

Winston se fue a casa a recoger algunas cosas cuando me llevaron a mi habitación a esperar por la anestesista, mi mamá se quedó conmigo. Ya a estas alturas el dolor de la labor me daba igual, ya me había acostumbrado a él, había estado soportándolo lo suficiente como para saber que solo tenía que respirar un par de minutos, y otro par vendrían para reponerme. Pero mi cansancio era tal, y necesitaba tanto dormir que temblaba y sentía dolor de cabeza y en la mandíbula. La epidural comenzó a hacer efecto y pude relajarme. El doctor y yo conversamos con anterioridad pues yo no quería estar extremadamente anestesiada, solo quería retomar fuerzas. Él me dijo que la enfermera me lo explicaría más detalladamente pero en esencia, a la hora de pujar sería capaz de hacerlo. Esto era lo que me preocupaba, no quería no poder estar al menos en control de eso. La enfermera me explicó luego, que la epidural que me había sido proporcionada me daría al rededor de unas 6 horas en que sentiría las contracciones pero no extremo dolor, pero que si pasadas las 6 horas me sentía incómoda, apretando un botón podría yo misma suministrarme un poco más. Creo que también me aconsejó que no pulsara mucho el botón pues es preferible mantenernos algo sensibles para que a la hora de pujar, podamos hacerlo ya que tenemos control de esos músculos.

(Aquí mi mamá y esta hermana loba con cara de felicidad después de la epidural)

Claro, ahora ustedes leen esto así, pero tengan en cuenta que yo estaba muy cansada y con la anestesia haciendo efecto y sintiendo que podía otra vez respirar, las palabras de la enfermera sonaron algo así como wakawakawaka wakawakawaka wakawakawaka six wakwaka too much wakawakawaka muscles wawaka 😳😳😂 y pasadas 6 horas en que pude dormir como una hora o dos, en que vi a Winston regresar, conversamos, vi a mi mamá monitorear mis contracciones, y alarmarse cada vez que me intervinieron numerosos médicos y por numerosas razones (algunas que ya les contaré); cuando el dolor y la presión regresaron y hasta después de parir, yo no me di por enterada de que llevaba muchas horas ya sin anestesia. La enfermera me repitió todo ese texto otra vez en la mañana después de dar a luz y cuando me quejé de que los puntos de sutura que me estaban aplicando a causa de dos desgarramientos, me dolían y podía sentirlo todo. La doctora que estaba suturando me dijo “no es posible, tienes anestesia” y yo “si es posible, porque me duele cada vez que pincha y siento el hilo pasar” 😒🤔 ahí me preguntaron desde cuando no pulsaba el botón de la epidural…. y yo les respondí que nunca lo apreté. 🤦🏻‍♀️ Yo habiendo descansado un poco y con nuevas fuerzas, pensaba que toda esa presión y dolor eran normales, incluso con anestesia.

(Par de horas de cargar baterías)

No obstante antes de ver los ojos de mi hija por primera vez, en ese período con y sin epidural, pasó de todo. Primero, y esto tienes que saberlo: si deseas hacer un parto en el que estés todo el tiempo móvil, no te molestes en solicitar anestesia. Yo me moví para aguantar contracciones durante tres días, y una vez que me sedaron, quedé restringida a una cama. Aunque siempre sentí mis piernas y nunca sufrí mareo ni desorientación (hasta minutos antes de alumbrar), no te permiten levantarte, por si acaso. Claro que te pondrán una sonda pues no puedes ir al baño y te conectarán unos cuantos aparatos para medir contracciones, y estado del bebé, además tendrás una vena canalizada…. ya sabes, también por si acaso… 🙄.

El mismo médico que me recibió a las 7pm, a eso de las 9 decidió que era ideal para acelerar el proceso, romperme la fuente. Para eso vino también su estudiante, y ya puedes ir sumando galenos que te han visto o te verán hasta las entrañas; a pesar de que en esos papeles de los que te hablé en el post anterior Al ánimo, al ánimo dejé bien clara mi opción de “mientras menos gente mejor”, yo creo que en total en esas horas conocí al rededor de 20 médicos y/o enfermeras. Un par de horas después de romperme la fuente de pronto entraron el doctor, otro estudiante, la enfermera, me mandaron a ponerme a cuatro patas y me pusieron líquido de vuelta, pues la bebé estaba bajo estrés según sus monitores y su ritmo cardiaco estaba cayendo ya que casi no quedaba líquido amniótico en el saco, pero no obstante a haber dilatado bastante en esas horas, todavía no existía la dilatación ideal para pujar. Creo que en ese momento también le pusieron un clip en la cabeza para escuchar el latido de su corazón más eficazmente. O tal vez lo hicieron en una siguiente visita, no sé… he perdido un poco el recuerdo detallado de esas horas y su orden. Yo debí usar mi derecho a negarme a que me rompieran la bolsa de líquido amniótico, pero en ese momento no sabía que esta es una complicación común en este procedimiento , y acepté y resulta que luego además supe que muchas veces los obstetras lo hacen solo para acelerar el proceso, pero si no tenías epidural (por ejemplo) y estabas solo de labor sin intervención de otro tipo, ahí si que no te puedes mover más, vas a sentir las contracciones más fuertemente, no puedes optar por la bañera, y si en 24 horas ese bebé no está afuera, puedes ponerle el cuño que la cosa va a acabar en cesárea para eliminar riesgos de ingestión de heces fecales en el vientre, arritmias y otras complicaciones.

En fin (para que no te aburras mucho de esta historia), hubo un momento en que vi a Winston y a mi mamá dormidos, muertos de cansancio, en las sillas junto a la ventana… yo no podía dormir más. Yo quería que aquello terminara ya. Amy, la enfermera vino a despedirse de mi, pues su turno cambiaba y se iría a casa. Vi el cielo comenzar a encenderse con las luces mañaneras, el mundo despertar, era un amanecer de esos de otoño, en que no hace mucho frío, pero los colores han cambiado y cae una llovizna fina que hace que todo se sienta más real y que estamos vivos. Sentía mucho dolor y una presión cada vez mayor entre mis piernas. Nada era como yo lo imaginé. Sentía dolor a pesar de la anestesia (no olvidar que ya no tenía anestesia). Mi cuarto día de viaje para traer a mi hija, comenzaba y me sentía exhausta otra vez. Entonces llegó un momento en que ya perdí el control de algo, tal vez de todo. Comencé a hablar incoherencias, lo que mi cerebro pensaba no era lo que mi boca decía, y lo peor es que desde un lugar de mi cerebro yo sabía que lo que decía mi boca, no era lo que yo había querido decir! Era como un estado de inconsciencia consciente, como abandonar el cuerpo pero estar ahí… es difícil explicarlo, aún un año después.

(Casi 2 horas antes de parir. Mi mamá me peina mientras yo… medito?)

Isla estaba llegando, y dolía, tan fuerte que no podía quedarme quieta, ya no sabía si sentarme, si virarme de lado, no podía acostarme, (para que la gravedad ayudara 😄). Dice mi mamá que ella pensó que algo estaba mal conmigo. Que tenía los ojos como perdidos. Además estoy segura de que si ella me escuchó hablando incoherencias (ojo, no estaba gritando, ni histérica, ni diciendo malas palabras, eran solo palabras sin sentido) debe haber dicho : pa su madre! 😂. Casi una hora antes de parir recuerdo que llamé a Winston y le dije que ya no podía más, que llamara a la doctora, (Sí, ya había cambiado el turno y ahora era una doctora pelirroja y con gafas de gruesa armadura negra, que ya me había visto en una ocasión anterior cuando vine a chequearme la dilatación) quería que me abrieran, que hicieran una cesárea, lo que fuera pero yaaa!!! 😫 Es una pena que le haya dicho eso, estando tan cerca, venir a rendirme así después de casi cuatro días cuando era obvio que algo estaba por suceder. Pero Winston fue mi roca más que nunca en ese instante, y luego fue y le dijo a la doctora que yo le iba a pedir una cesárea pero que él sabía que era solo el dolor hablando, que por favor me diera una charla para animarme 😂😂😂.

La doctora vino, y hablamos mientras me chequeaba, tenía 10 cm!! Me dijo: “Ya estás casi ahí, dos horas más y ya estás pariendo” y yo pensé, dos horas más?! No puedo. Pero mientras decía esto, vi llegar a la enfermera, escuché a la pelirroja decirme que a su señal pujara mientras ellos contaban hasta 10 una pausa, otra ves pujar hasta 10, otra vez…

no fue más de media hora, yo creo que no, aunque no lo sé. Todo el tiempo anterior empezó a olvidárseme cuando la vi allí. Tan viva y tan real como esas mañanas de otoño.

……………….

Y aquí voy a dejarlo esta semana, pero no te olvides de aullar si me necesitas. 🍋🐺

La canción de hoy, de Joan Manuel Serrat

De parto

Al ánimo, al ánimo

Me despertó un dolor que no había sentido antes, me quedé tranquila en la cama, en silencio, pasó y pensé que volvería a dormirme, “una contracción de esas que dicen”, me dije y cerré los ojos. Un par de minutos luego, el dolor, esta vez más intenso, regresó. Busqué en la oscuridad el cable de mi teléfono y lo seguí hasta que el aparato tocó mi mano, eran las 3 y 10 de la madrugada del domingo 8 de octubre de 2017. Abrí una aplicación que semanas antes había descargado, para contar contracciones, la sensación seguía así que de todas formas, le eché a andar. La detuve al tiempo que la contracción cesaba, miré el contador: un minuto. Seguí en silencio y el dolor volvió, esta vez eché a andar el contador instantáneamente, y traté de relajarme, era difícil, casi 3 minutos de malestar continuo. Así seguí contando, las contracciones duraban al rededor de dos minutos o un poquito más; y eran, sin excepción, cada 3 o 4 minutos. Me levanté, fui al baño miré mi ropa interior, “todo bien… – pensé- además de contracciones no hay otro síntoma, tengo que volver a la cama”; pero solo se intensificaban , hubo un momento en que ya no pude estar más en silencio y aunque no había querido asustarlo, desperté a Winston.(no era que estuviera gritando, pero bueno… nadie duerme gimiendo) 😂😂

(Dos días antes de comenzar labor de parto, con cara de no tener ni idea de lo que se viene)

Estuvimos despiertos unas 3 horas, no podía dormir de la molestia (voy a llamarle molestia para no repetir tanto la palabra dolor 😬, pero una molestia no era). A las 6:30 salimos para el hospital a chequearme. Había dilatado solamente un centímetro aunque sí las contracciones parecían fuertes según todos los aparatos médicos que me conectaron. Pude irme a casa pues no te admiten con menos de 4cm de dilatación. Así que tuve que mandar de vuelta al trabajo a mi madre y a mi prima, que con todo y peluche y flores de bienvenida ya habían llegado al hospital 😂.

Aquí voy a saltarme 2 días de lo mismo, en ese tiempo dormí aproximadamente unas 7 u 8 horas gracias a algunos calmantes que me aseguraron los doctores, no dañarían a la bebé; pero las contracciones continuaron durante este período en igual intensidad y espacio.

Hice todas las cosas que recomiendan para ayudar a hacer más expedito el viaje, las respiraciones con cada contracción (que me ayudaron mucho), bañadera de agua tibia (al ánimo, al ánimo, mi fuente nunca se rompió) pelota de yoga, cuclillas, paseos (difíciles porque la presión que sentía era inmensa) y hasta…ejem… vamos a decir que hasta etc. 😬

(Esta foto es de la noche del sábado, la presión era inmensa y no lograba acomodarme de ninguna forma para dormir, tomé la ultima foto antes de comenzar contracciones, la Isla estaba totalmente hacia la derecha de mi vientre)

La naturaleza, especialmente nuestra maravillosa naturaleza, mujeres, es increíble, es sabia, es benévola… No pasamos casi 4 días en labor y sufrimiento, no es así como quiero que lean este fragmento sobre mi experiencia. Las contracciones? Son dolorosas, si, son incómodas, y hay que aprender a dejarlas ser, contarlas, respirar, tratar (aunque suene a imposible) de relajarnos ese par de minutos que dura una… y luego tenemos unos minutos para recuperarnos. No es un dolor que no se puede soportar, ni es si quiera continuo que no de tregua, podemos hacerlo!! 💪🏼💪🏼

Mi mayor error como primeriza y también carente de una persona con experiencia y confianza suficiente, que me guiara a través de todo el proceso, fue no relajarme y volver al hospital al menos una vez por día estresada respecto a la dilatación, pues yo no tenía forma de saber cómo estaba progresando la cosa a no ser que me chequeara un médico. El martes al medio día regresamos porque aunque tenía contracciones, no sentía a la bebé moviéndose. Nos hicieron un examen de stress para ella, mientras continuaban midiendo el progreso de los espasmos uterinos y chequearon dilatación, había dilatado solamente otro centímetro y medio, y la niña parecía estar bien. Volvimos a casa, aunque paramos para comprarme un helado. 😋 Yo esperé en el auto, mientras Wins corría adentro de la tienda para traer mi antojo (valga decir que durante todo mi embarazo el único antojo que tuve fue de gelatina, y no muy frecuente 🤷🏻‍♀️). Mientras estaba sola en el carro las contracciones tomaron un nivel distinto, superior, ahora sí que estaba difícil aguantarlas. Fuimos a casa y pude comerme el helado Jeje! Pero a eso de las 6 el malestar era demasiado intenso para ser normal, y en el baño noté una mezcla sanguinolenta en mi ropa interior…el tapón mucoso estaba siendo expulsado suavemente…

(Mi madre observando mis contracciones 🤷🏻‍♀️)

A las 7pm me admitieron en el hospital con 4cm de dilatación. Uff, por fin.

Quiere la epidural?

………..

Y esto es todo para esta semana, seguimos en la próxima, hermana loba 🍋🐺. No te olvides de aullar si me necesitas.

Esta es la canción de hoy.

Dar a luz (ésta es mi primera canción sobre este fenómeno de la maternidad. Aunque también tiene que ver con todo proyecto que emprendemos en la vida) salú hermana!

“Soy millonaria”

Tengo mi propia isla.

El 11 de septiembre de 2017, escribí en un diario que comencé cuando supe que estaba embarazada: “ya solamente falta un mes” y justo un mes después, como impulsada por la premonición, un 11 de octubre, nacía Isla. En ese diario escribí, no diariamente como debería hacerse en un diario, pero si muy a menudo, todas las pequeñas cosas que sentía cambiar en mi cuerpo y también en mi mente a medida que mi hija iba creciendo en mi.

(Aquí, 4 semanas antes de parir)

Allí anoté la primera vez que creí sentirla moverse, y por eso ahora leerlo es como revivir ese momento… sentada en el lugar donde solía trabajar en ese entonces. Acabada una rápida merienda aprovechando que no tenía clientes, y entonces la sensación…ese pequeño empujón en mi bajo vientre… A partir de entonces después de cada comida era constante sentirla; pero cuanta emoción reconocerla esa primera vez.

Ahí anoté el verso para ella, que cantaba cada tarde en la ducha con ritmo de baguala como un corazón latiendo, y otro respondiéndome

(Sufrió ajustes después, como es lógico; pero estas fueron las primeras palabras que canté en la ducha para ella, cuando supe que estaba dentro de mi).

Ahí dibujé todos las frutas a las que según peso y cantidad de semanas podía ir pareciéndose. Ahí escribí cosas que quiero decirle a mi hija mientras vaya creciendo, enseñanzas, historias, canciones. Ahí escribí solamente una vez después de nacida, para no olvidar como fueron las horas de viaje laborioso para traerla a este lado del mundo.

(Aquí con una semana de nacida, Isla)

Ahí escribí “Recuerda que no importa cómo fue la experiencia o como son los relatos respecto a esta experiencia que puedas oír, tu viaje no tiene por qué ser igual.” Era un consejo que yo misma me daba para que nada negativo que escuchara sobre el parto, o tener hijos, me afectara o hiciera cambiar mi forma de querer y de imaginar la llegada de mi hija. Y hoy te dejo, hermana loba ese consejo que podrías tomar y ajustar también a tu vivencia (incluso si ya diste a luz). Muchas veces escuché historias que voluntariamente (😳 si, la mayoría yo es que ni les pregunté y me dijeron igual) y sobre todo, desconocidos, me ofrecieron sobre partos traumáticos o no tanto, que terminaron en cesáreas, en salas de emergencia, que llegaron prematuros, que no llegaron… pero nunca dejé que eso afectara mi forma de visualizarlo.

Hoy solo falta un mes para que mi hija cumpla un año, y tengo pensado contarte (voluntariamente ja! 😄) un poco sobre cómo llegó a este mundo, en las siguientes semanas. Nuestro nacimiento (suyo y también mío como madre) no fue como yo lo imaginé, ni siquiera como lo pedí y había dejado escrito en esos documentos que te dan en el hospital aquí para que describas como deseas hacer las cosas. Y durante los primeros 3 meses de su vida me enfoqué muchísimo en ese dolor y mi recuperación sobre todo psicológica demoró más. Tantas veces escuché hablar de la “amnesia post parto” eso que nos da a las madres y nos hace olvidar si la experiencia no fue feliz y me dije, “no quiero olvidarlo” incluso si era malo, no quería olvidarlo. La clave está en moldear hasta que saquemos lo mejor de todo esto. Y así ha sido. Pocos meses después ya no pienso en eso, ya no hay tiempo. Pero sí creo que sin necesidad de que afecte a nadie (como mismo yo no permití que me afectara ninguna historia, si porque es necesario decir, que nada tuvo que ver ninguna historia traumática escuchada) es bueno sacar enseñanzas de ahí, y en esto me enfocaré en los próximos días.

Nuestro viaje, es nuestro, sea como sea, sea natural y doloroso, sea desgarrador y divino, por cesárea, desnudas, con la mitad del cuerpo cubierto, de pie, a cuatro patas, en casa, en el hospital, solo con nuestra pareja, o con todo un equipo de apoyo, nuestro viaje es nuestro. Y después del viaje, incluso si no hemos sido colocadas en el asiento de primera clase que queríamos, nos toca colocarnos, mi hermana, porque ese, no importa de qué manera llegó, es nuestro hijo, y ésta es la vida.

No te olvides de aullar si me necesitas. 🍋🐺

La canción de hoy. (También es el cumpleaños de mi mamá, quien me enseñó esta canción)

Hijo de la luna

“Volar en una alfombra” (O cómo viajar sola con tu bebé sin perder la calma, ni el avión)

Mini vacaciones para nosotras dos, vamos a visitar a la tiíta que vive en Miami -dije- y comencé a hacer la lista. La lista de las cosas con las que hay que viajar cuando llevamos a nuestro bebé, y aún más atemorizante, cuando iremos solas con el bebé, puede volverse larga sin necesidad. Y la experiencia en el aeropuerto puede volverse una mala experiencia, también sin necesidad. A mi me gusta planificar toooodo, con suficiente tiempo, sin embargo reconozco, que hay cosas a las que no doy la importancia que de veras requieren, y por eso a veces me sucede lo que me sucede 😂, como por ejemplo, (en esta ocasión) perder el vuelo. Creo que me he subido en al menos 50 aeronaves, nunca antes me había sucedido. Siempre estoy en el aeropuerto con el tiempo más que necesario para que todo salga lindo y fluido. Ah no! Pero esta vez, primera vez que vuelo con mi hija, con días de planificación, con todo (o lo que yo creía todo) organizadísimo, para hacerla sufrir lo menos posible, pierdo ese vuelo. Si quieres compenetrarte con tu hija o hijo de verdad, intenta pasar 20 horas empujando su cochecito por los diversos aeropuertos en que te toque estar. Toda una aventura! Aquí te va entonces (mi pobre experiencia de por medio) los nonos y sisis de viajar con un bebé.

1- Elige cuidadosamente la aerolínea y los horarios.

Por favor, este puede ser el consejo más importante que leas de mi hoy. Si ya vas a viajar, y vas a gastar cierta cantidad en volar hacia otro destino, gástalos con una línea aérea respetable. Yo no hice bien mi investigación y me sedujo el precio de cierta compañía, y resultó que por no haber invertido el tiempo necesario en buscar algo mejor, (aunque fuera más caro) terminé pagando mucho más dinero que el normal por equipaje; e hice que mi hija (y yo también, obviamente) sufriera al rededor de 20 horas entre vuelos y esperas, (cuando el total debieron ser apenas 4 o 5 horas) sin poder comer comida apropiada (más que su fórmula) sin bañarse, sin alcanzar a dormir y descansar sin interrupciones, y otra larga lista de innecesarias incomodidades.

También ten en cuenta los horarios en que despierta, come, toma siestas, y trata de que (tal vez?) sea posible que una de las siestas sea durante el vuelo. Tener a un bebé limitado de movimiento y restringido sólo a tus brazos o un asiento por varias horas, no es divertido.

2- Si llevas fórmula o leche materna.

Ten en cuenta que al pasar por el chequeo de seguridad del aeropuerto, tener un bebé en brazos no te va a librar del proceso, así que si es posible, coloca las botellas, ya sea de agua hervida para la fórmula o la misma leche de pecho en un lugar accesible; para que no pierdan tiempo rebuscando en los distintos compartimentos, o ya de plano ponlas fuera del bolso o mochila para que les sea de fácil acceso a los oficiales y todo sea más rápido. En nuestro caso, puse las botellas con agua y el pequeño contenedor con las dosis de fórmula, directamente fuera de la mochila en la caja plástica que se utiliza para pasar las cosas por la cinta. Esto definitivamente hizo el proceso un poco más expedito, aunque transportar además un coche, estando sola con mi hija, no me lo hizo mucho más fácil.

3- Si llevas un coche.

Espera hasta el último momento para sacar a tu bebé del coche y pretender que (trabajosamente 😜) intentas colocarlo también en la cinta por la que mueven los objetos para ser examinados. Esto lo aprendí a fuerza de atravesar varias veces por el mismo lugar. (Explicaré luego por qué) En mi intento de apresurar el proceso, la primera vez, saqué a la nena muy rápido y empujé el coche casi hasta el final, solo para pasar las de Caín tratando con una sola mano (en el otro brazo, Isla) de accionar el mecanismo y doblarlo en posición de cerrado y luego, también con mucho trabajo subirlo a la cinta. Parece que me vieron muy fuerte y capaz, pues nadie hizo ni el menor intento de ayudarme, en todo caso, me exigían que lo hiciera más de prisa. Bueno, pues la segunda vez que pasamos por ahí, no moví a mi hija del coche hasta que llegamos a la mismísima entrada en la cual te chequean. Esta vez fue muy distinto, no me pidieron que pusiera el coche sobre la cinta, en cambio ellos mismos lo examinaron fuera de la misma, así, abierto, y todo fue más sencillo.

Si tu hijo es mayor a dos años ya no puedes volar con él encima tuyo, así que deberás comprar un asiento para él, entonces además deberás llevar un car seat o buster para él, pues aún son muy chiquitos para que los cinturones de los aviones se ajusten bien a ellos y los protejan en caso de turbulencias. En esa instancia, tanto el car seat o buster como el coche no se cobran como extra equipaje de mano, tienes derecho a portarlos.

4- Busca tu puerta de embarque y asegúrate de que te recuerden muy bien.

Esta es la pequeña anécdota que explica por qué tuvimos que pasar por seguridad varías veces. Y por qué insisto en que procures que te recuerden en la puerta.

Cómo se pierde un vuelo estando en tu puerta de embarque a tiempo? Pues, minutos antes de empezar a abordar, Isla empezó a hacer las muequitas de hacer kk. Si ya eres mamá, debes saber muy bien de qué te hablo. Esa carita que tu hijo o hija que aún no sabe decir caca o pipi, pone cuando está por ensuciar un pañalito. Que tú la miras, y lo sabes inmediatamente, código marrón!!! Miré la hora, estábamos a punto de embarcar y ese avión debía ser el nuestro…. Me aproximé a la muchacha vestida con el uniforme de la línea aérea en que volábamos, junto a la puerta de embarque, y le pregunté cuanto faltaba para subir. Ella (sin siquiera mirarme) me respondió que en tan solo unos minutos. Entonces yo le dije que mi bebé necesitaba ir al baño, preocupada por que nos diera tiempo. Ella asintió con la cabeza escrutando su computadora (siempre me pregunto qué tanto miran ahí) y yo me apresuré a empujar el coche pasillo abajo en busca del baño más cercano. La cola del baño era larga, pero por fin entramos, cambié a mi hija a toda velocidad, y volvimos hacia nuestra puerta. La chica aún estaba allí, el avión también, muchísima gente sentada en los asientos, aguardaba. Respiré aliviada y me senté dispuesta a entretener a la niña un rato más. Pensé, al ver nuestro vuelo en la pantalla aún como “on time”, que estaba todo en orden, y ver que la chica a la que minutos antes le había preguntado sobre la hora de embarque, ahora si, me chequeó con la vista y siguió en lo suyo, me dio total calma. Así… calmaaaadamente, vi como el avión se iba.

Minutos después la misma muchacha vino hasta donde estábamos con cara de preocupación (ya yo sabía lo que quería decir ese rostro, tan rápido como supe en el rostro de mi hija, minutos antes, que era código marrón) Ustedes no iban para Georgia? Pues sí, allí debíamos hacer una escala de 40 minutos y en la misma aeronave seguir para Miami. -Perdiste el vuelo. Creo que al ver mi expresión de estrés combinado con molestia, escalando hacia frustración y enojos desenfrenados; (en Cuba le llamaríamos encabronamiento; por decirlo finamente) ella sola regresó hacia su computadora, mientras yo chequeaba que en efecto las personas a mi al rededor esperando abordar, no eran las mismas que antes de marcharnos al baño. En la pantalla, delante de mis ojos, el status de nuestro vuelo “on time” cambió a un vuelo con diferente número que iba para Carolina del Norte. Nuestro vuelo, nunca actualizó hacia “abordando”.

Minutos después, mientras yo esperaba mirando aturdida afuera a través de los gruesos cristales, la trabajadora de la aerolínea, me dijo mis opciones y lo más lógico (a pesar de que significaba largas horas de diferencia para llegar a destino) fue esperar el próximo avión, que no haría ni escala en el mismo lugar, ni era tan corta, pero terminaba en el mismo aeropuerto. Incluso nuestro equipaje, estaría llegando antes que nosotras y solo teníamos lo que había preparado para una transición muchísimo menos extensa…respira…. respira…Llamé a Winston (que ya había llegado a casa, a una hora del aeropuerto) y le pedí que regresara con más fórmula, y pañales; iremos a matar el tiempo visitando Philadelphia, que el viaje se aproveche -me dije.

Por eso es que gané muchísima experiencia en lo de como procesar el equipaje, lo hice varias veces en estas mini vacaciones. 😄

5- Qué llevar?

Si vas para un sitio en el mismo país donde resides, ya habrás investigado y decidido si necesitas llevar elementos esenciales que podrías no encontrar allí. Trata de hacer una lista con anterioridad y ve agregando cosas cada vez que te acuerdes: Uno o dos cambios de ropa por día para el bebé, sus pijamas, algunos baberos, su traje de baño, un librito de cuentos para dormir, su juguete pequeño favorito, las cosas que de veras son no sustituibles o fáciles de encontrar en tu lugar de destino. Recuerda que es su primer viaje y es un bebé, puede que se sienta más cómodo o cerca de lo que lo hace sentir a salvo, si mantienes algunos de sus rituales rutinarios.

También debes empacar distinto si vas para un hotel o vas a casa de un familiar, donde muchas de las cosas supuestamente imprescindibles seguramente ellos las poseen. Por ejemplo yo cargué con 2 toallas de Isla, cuando en realidad, de preguntar, hubiera sabido que mi tía tenía más de una toalla que ella podía usar. Llevé más ropa de la necesaria (para ambas) pues allí lavamos el tercer día, y ya estaba todo limpio y disponible otra vez…. (si tienes dudas sobre este punto, envíame un mensaje o escríbeme en los comentarios y entramos más en el tema)

Imprescindible en el equipaje de mano:

  • Tus documentos y los del bebé, además de el ticket de embarque.
  • Suficiente alimento para el bebé. Lleva una ración extra siempre, y su agua de tomar.
  • Suficientes pañales. Y extras los que puedas. Trae algunas bolsas para disponer de los pañales usados o guardar cualquier ropita que se ensucie. Trae también la manta que puedas colocar en la superficie donde la cambies.
  • Toallitas húmedas.
  • Sus medicinitas. (Nunca sabes cuando a tu hijo le va a empezar un dolor de oídos, o de panza, o debido a la dentición, o le sale una erupción por calor o por el roce con los pañales húmedos)
  • Algunas comiditas de mano, (snacks) como cereales secos.
  • Un par de juguetes que escondiste de su vista la semana antes de viajar, o compraste nuevos. (Lo que es nuevo o se extraña, tiende a entretenerlos más que lo de todos los días) (El último paréntesis aplica no solo a los bebés) 😂
  • Un cambio de ropa para el bebé y otro para ti. (Es maravilloso no oler a vómito)
  • Una mantita ligera, por si el aire acondicionado está muy fuerte, que si no, sirve para apagar un poco el ruido del avión y la gente, si tu hijo duerme. (Incluye algunas mantas en tu otro equipaje)
  • Alcohol en gel.
  • Extra tetes. Si tu bebé los usa, pues ayudan a aliviar los oídos del cambio de presión.
  • Un labial para ti. No hay cara de cansada que un labial no arregle. 😝💋

6- Ayuda muchísimo a la hora de salir del aeropuerto, haber marcado tus maletas. Yo le até a la nuestra (sí, en una me cupo todo) un juguete de Isla. Cuando perdimos el avión y nuestro equipaje llegó a Miami antes que nosotras, pensé que sería terrible encontrarlo, y ya me estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua, pensado que a las 12:30 am yo no tendría energías para encontrar la oficina y reclamar mi equipaje que seguramente estaría perdido, como en las películas 😂😂😂. Bueno, todo fue muy fácil, y al llegar al lugar, podía entre todas las maletas apiñadas distinguir la nuestra desde la que me saludaba un monito naranja y … marrón (obvio) comiéndose un platanito.

7- Diviértete! No dejes que nada arruine tus vacaciones con tu pequeño o pequeña. Lleva tu cámara, o tu teléfono, con suficiente memoria para guardar todo lo que puedas registrar. Es la primera vez que vuelan juntas y se alejan de casa, recuérdalo, disfrútalo al máximo! Déjala/o que mire todo lo nuevo y lo toque si es posible, ayúdala a experimentar cosas novedosas: nuevas personas, animales, plantas, paisajes, cielos, sonidos, clima… ellos parecen no recordar, pero aprenden mucho de estas experiencias, y en todo caso, tú si puedes recordarlo.

Y así soñando y volando me voy despidiendo, espero que tengas un buen viaje! Chao hermana loba, pero recuerda, aúlla si me necesitas. 🍋🐺

La canción:

Volar en una alfombra

“Las 10 cosas que no quiero oir (y jamás me escucharás decir)”

Ya tienes hijos o estás por tenerlos? Pues bienvenida al mundo en que todos juzgarán lo que haces y/o dejas de hacer, y donde escucharás las preguntas más tontas que escuchaste jamás. Si pariste via vaginal o por cesárea (aunque a veces esto no este ni en tus manos), si decidiste circuncidar a tu hijo o poner aretes a tu nena, o peor aun, si decidiste que no querías hacerlo, si diste o das de mamar, o si no, si duermes con tu bebé, si lo cargas mucho y “lo estás malcriando”, si lo pones mucho en el suelo y le dejas ser muy independiente, si no te arreglas, te maquillas y te pones hermosa y en forma al dia siguiente de estar de vuelta en casa, si comentas que ya no vas a tener mas hijos sino solo uno… etc, etc, en fin, que si antes de salir embarazada o tener a tus hijos ya te molestaba ser juzgada o cuestionada ahora lo serás el doble… disfruta! Ja! Porque hoy te cuento sobre esto, basada en la experiencia de otros padres pero más en la mia… y quiero empezar con una premisa fundamental: NADA es lo completamente ideal… ni para ti, ni para mi, ni para él o ella, así que así de diversos serán los criterios, por tanto, voy a empezar hoy con el consejo de siempre: TÚ sabes! Tú lo sabes ahí en tu mente de madre o padre amante… sigue tu instinto (a no ser que tu instinto esté gritando algo muy descabellado) bueno…aqui vamos.

  1. (A las mamás que nos quedamos en casa) ” Tú no trabajas? Pero, y qué haces todo el día en casa??”

Qué hago? pues me levanto 4 horas antes que tú, cambio pañales, doy leche, canto canciones, preparo desayunos, preparo almuerzos, limpio lágrimas, hago de payaso, cambio más pañales, doy almuerzos, meriendas, comidas, entretengo, cambio más pañales. En medio de todo esto, intercambio con las personas más importantes en mi vida, en lo que al mismo tiempo, limpio alguna parte de la casa para que todo no se acumule, friego y esterilizo botellas, puede que lave alguna cosa, cambio más pañales. Si necesito algo voy al mercado, intercalo actividades con la niña , para enseñarle, o que pueda interactuar con más personas, con la naturaleza, que no tenga miedo de nadar, de tocar un animal, de sonreírle y ser amable con otras personas, para que vea como va creciendo una plantita…. preparo más botellas de leche,trato de tocar la guitarra, de componer,  seco lagrimas, no puedo tocar o componer así que paro, baño, visto de limpio (unas cuantas veces al día), leo cuentos, documento todo, pongo a dormir, respiro….cuál era la pregunta otra vez?

2. (A las mamás que trabajan) “Pero tú en que momento ves a tu hijo?”

Si, las mamás que trabajan sí ven a sus hijos. Ellas hacen un esfuerzo aún más grande pues además de todas las cosas que una madre que se queda en casa hace, pues es muy posible que la que trabaja fuera de casa, tambien tenga que hacerlas en el poco rato que tiene “libre” al volver de trabajo, y en medio de esto tratar de tener tiempo de calidad con sus hijos. Las madres que trabajan son las multifacéticas por excelencia, que posiblemente estén soñando con el sueño en la oficina… ellas tienen dos trabajos y uno de ellos es 24 horas al día. Además de lo más difícil de todo, tener que separarse de sus hijos para ir a trabajar, cuando muy posiblemente, en vez de eso quisieran estar con ellos.

3. Se te ve cansada.

Pues tú no me digas! ay, muchísimas gracias que no lo habia notado eh!!! Que me veo cansada? Es que ESTOY cansada. Si me dieran la oportunidad de dormir una noche completa sin despertar hasta la mañana, probablemente aún abriría mis ojos varias veces mientras esté acostada, extrañada de no escuchar un llanto llamándome…pero ya la segunda noche como que dormiría más tranquila y realmente descansaría, cosa que no he hecho bien en 9 meses…( ah cierto! Dije antes que solo una noche me haría feliz. Bueno, pero dos me llenarían de júbilo 😂😂) No, pero gracias, gracias, que ahora después de que me has hecho notar que soy una diosa todopoderosa  hinchada y con ojeras, pues me siento mucho mejor, más descansada y realmente aun mas segura de mi misma, has sido de una ayuda increíble. 😑

4. (A las mamás que no quisimos poner aretes a nuestras hijas) “Y por qué no le has puesto aretes a la niña? la gente va a pensar que es un varón!” (A las que le pusieron aretes) “Criminal, mutiladora de bebes!”

Con la de cosas que existen hoy dia para que una niña luzca como tal, sin necesidad de perforar sus lóbulos! En mi caso, no, no le he puesto aretes a mi hija. No lo he hecho porque me parece que es su prerrogativa y que eventualmente cuando ella sea un poco mayor los querrá o no, y lo que sea que decida estará bien. Y si a los 18 quiere hacerse un tatuaje en medio de la frente… bueno pues hablaré con ella con la idea de que entienda como puede eso afectar su vida, pero si después de la charla aún quiere hacerse su tatuaje, “pues venga que te acompaño”. Pero no por esto voy a adelantarme a los acontecimientos y ya que estamos en lo de perforar las orejas, de paso me le hace un tatuaje en la frente? Y que conste, las mamás que ponen aretes a sus nenas, pues muy bien por ellas, yo no las considero mutiladoras de bebés 😂😂. Es muy muy posible que su hija (y también la mía) sí vaya a querer aretes, y es muy posible que ella le esté ahorrando un peor rato o algunas horas de dolor, haciéndolo desde ahora… Pero por el momento, somos los padres los que lidiamos y decidimos por nuestros hijos, así que si la mía te parece un varón, pues me la suda.

5. (Desconocido en el mercado) ” Y para cuándo pares?”

Nop! Esta barriguita que ves aquí es de la bebé que ya tuve, y que aún no he podido perder por completo. Podría explicarte un montón de causas; pero no voy a perder mi tiempo porque, te fijaste??? También me están saliendo arrugas! Quieres hablar de eso después de que termine de contarte sobre la barriga? Al desconocido que pregunta eso, me gusta darle una fecha loca e imposible, algo así como 11 meses después del día en que nos encontramos … para tenerlo entretenido sacando cuentas y preguntándose si las mujeres podemos gestar como las yeguas o los elefantes… o lo más posible es que ni siquiera se pregunte nada, porque este tipo de personas sin conversación solo se van por la vía fácil, ni siquiera les interesa la respuesta, la cosa es decirte algo…así que no vale la pena…😜 Solo en una ocasión respondí de manera cruel y porque ya lo tenía preparado para esta persona en particular. (Aquí me disculpo si ella alguna vez me lee) Estando de visita en mi país cuando ya tenía casi 6 meses de embarazo y no era tan delgada como 7 meses atrás, me encontré a una vecina que siempre (no importa cuan delgada estés, debe ser porque ella me recuerda como adolescente, y obvio porque es lo primero que se le ocurre como consecuencia de su limitación temática/cultural) lo primero que le dice a cualquiera es “lo gordo que está”. Lo más curioso es que ella es obesa, y yo jamás le he contestado de manera inapropiada. Bueno pero yo sabía que ella haría mención a mi natural subida de peso, y esta vez le dije algo así como que “yo? Estoy embarazada, y tú?”… no hagas esto! Esas personas no están preparadas para que les rebatan así… y después te sientes mal, el desconcierto en su cara, me lo dijo. Sigue de largo, responde algo gracioso… (más gracioso 😂) y olvida el tema.

6. “Ay pero que linda tu hija, si hubiera tenido los ojos verdes, que bella hubiera sido!”

Usted dice los ojos verdes como yo? O como el papá? (Ninguno de los dos tiene los ojos ni remotamente claros) O quería que los alelos recesivos se despertaran a toda costa en esta ocasión? …. La verdad es que para mi, mi hija es perfecta, así como es. Con sus ojos marrones y sus orejitas puntiagudas y sus dientitos de castor, es lo más bello que he visto en mi vida. Pero gracias, gracias, cuando tenga una con los ojos verdes le llamo para que usted también se sienta realizada como yo me siento hoy. (Siga esperando tranquilamente) 📆

7. “Bueno y ahora hay que empezar a pensar en el hermanito, no?”

Esto me recuerda más que nada, eso de que nunca complacemos a todas las personas, por tanto debemos tratar con todas nuestras fuerzas, para complacernos primero nosotros mismos. Cuando no tienes pareja: y para cuándo el novio? Cuando tienes novio: y cuándo es la boda? Cuando te casas: y para cuándo el nene? Cuando tienes un nene: y ahora a buscar el hermanito, no? NO! No señora peluquera que no me conoce de nada y ésta es muy posiblemente la última vez que me vea, por metida! No, yo no quiero tener dos hijos, para “darle compañía a mi hija”. Mi hija tiene a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, y tendrá que tener amigos, y encontrar compañía en las muchísimas cosas de este mundo que ya está bien maltrecho como para traer uno, imagínese dos ni tres. Y ojo! Nada en contra de los que así lo hacen, si pueden y tienen el tiempo y los recursos para ocuparse, de verdad ocuparse, de traer hombres y mujeres de bien, pues bienvenidos! Yo es que solo puedo pensar en la cantidad de niños que ya existen que se han quedado sin padres, y me parece tremendo de mi parte traer más, cuando de querer otro niño, podría querer uno de esos tantos…. en fin… que qué bueno señora, qué bueno que usted tuvo dos! Felicidades! Deben ser muy unidos sus hijos.

8. “Tu hija(o) está llorando porque tiene hambre.”

Si, claro, ella está llorando porque tiene hambre porque yo soy tan mala madre que no le he dado nada de comer, pobre criatura. A veces tuve que morderme la lengua para no provocar una tercera guerra mundial cuando mi hija lloraba y alguien me decía esto. Se levantaba de una siesta y le acababa de dar sus correspondientes onzas de leche, le había sacado sus gases, cambiado su pañal, pero continuaba llorando. Porque los bebés a veces lloran por cosas que no podemos explicarnos, porque ellos NO hablan, llorar es la única forma en que se expresan por el momento. Todo esto cambia después… pero al inicio, nuestro instinto muchas veces nos dice qué les sucede, y acertamos, pues somos quienes pasamos las 24 horas del día con ellos, (recuerdo cuando empecé a notar que el llanto del hambre no era igual al de “me he hecho pipí” o “tengo sueño”) …. Y a veces ni nosotras mismas sabemos, seguro que usted que solo viene una hora al día, debe saber… A veces llenaba otra botella de leche y se la daba a la persona en cuestión: “los bebés no beben si están saciados, venga, sea feliz, dele leche”. Mi hija tomaba tres buches de leche y no quería más. Felices todos, vamos a seguir tratando cosas para que deje de llorar, que evidentemente, no era hambre. Aún así es posible que en la historia conste como que gracias a los 3 buches de leche, mi hija creció sana y salva. 🙄

9. “Por qué no hiciste (inserte lo que se le ocurra) hoy?”

Una mamá, especialmente si está sola con su hijo, tiene muy poco tiempo libre. La mayoría de los días me levanto pensando, hoy vamos a hacer esto y aquello y tengo un plan de actividades para el día, y me siento afortunada y realizada si al fin de la jornada hice una cosa o dos de la lista. Porque, por el momento y sé que por varios años por venir, las necesidades de mi hija están y estarán primero. Así que si al despertar, ella tomó su desayuno, yo herví las viandas y vegetales (a veces con pollo incluido, si, porque si no la voy a obligar a tener aretes tampoco puedo obligarla a ser vegetariana como yo, ya ella decidirá también) que luego licuaré para hacer su puré, hice dos o tres cositas más en la casa, y en el momento que pensé que ya podríamos salir, ella estima que es mejor tomar una siesta, no podemos salir. (Esto paulatinamente ha cambiado pues a medida que los bebés crecen también sus horarios se vuelven más sólidos, pero no siempre fue así) Tengo que esperar al menos una hora hasta que se despierte y cambiar de plan… A ver si somos un poquito más empáticos! No tengo tiempo de ir al gimnasio, es más, no me gusta ir al gimnasio sola, así que cuando ejercito, lo hago en casa si mi hija no llora mientras lo hago, y tengo que parar. (Lo más que puedo hacer de manera consistente, por perder el peso extra, es comer sano y para comer sano, se necesita tiempo… no se trata de fast food) No puedo viajar en mi auto más de 30 o 40 minutos sin que ella empiece a inquietarse, porque el tiempo en que un bebé se aburre de una actividad es muuuchiiiismo menor al nuestro, imagínense tenerla ahí en el auto mirando un peluche que no le contesta o sus propias manos. Puedo seguir, y mencionar un grupo de actividades que por el momento no puedo hacer, no me critiques, y si te alejas porque ya no puedo hacerlas, pues, que te aproveche y buena vida! Aquí te queda este blog para cuando tengas hijos y pases por una experiencia similar.

10. “Te estás poniendo vieja.”

Casi muero de la risa el otro día cuando un amigo me dijo esto. Es verdad, me estoy poniendo vieja, y tú también, todos nos estamos poniendo viejos. Pero incluso, nos estábamos poniendo viejos antes de que mi hija viniera al mundo. Yo ya tenía la de canas cuando era una jovencita de 23 o 24 años… que el tinte de pelo no te dejara verlo… es otra cosa. Que ahora a veces me pase de “la fecha de teñirme” por varias semanas y me veas mis “iluminaciones naturales” a menudo, no es que “me esté poniendo vieja” o que sea “menos sexy” créeme que estas canas me preocupan más a mi que al padre de mi hija, que me ve hermosa con o sin ellas… Yo creo que soy hermosa con o sin ellas.y debajo de las canas va el cerebro que solo se pone viejo si lo dejamos, el mío a veces está agotado, pero viejo no, viejo no se siente. Más bien está ávido de poder tener tiempo para hacer más cosas, pero por ser un cerebro sano, sabe esperar, y sabe que la locura es temporal, que las carreras mientras menos desenfrenadas y mientras más controladas las enfrentemos, más lejos llegaremos.

En fin… la verdad es que ahora que llegué al 10 se me ocurren otras cosas que he escuchado decir y/o preguntar y no incluí. (Debes estar orgullosa de que eres madre, ahora sí tu felicidad es completa pues eres madre, ya no tienes derecho de estar triste/cansada/inserte cualquier otra condición que signifique débil, pues eres madre. Por qué dejas que tu hija haga esto, por que no la dejas llorar para que se acostumbre ya a estar sin ti, por qué la pones a dormir contigo (son solo dos horas lo que duerme con nosotros , pero bueno) se va a acostumbrar y no querrá salir de tu cama. Cuando vas a cambiarla para un cuarto independiente? Cuando vas a empezar a trabajar otra vez? Por que no estás componiendo? Estas cantando?….Etc etc etc) Tú puedes dejármelas en los comentarios. En vez de poner más cosas negativas, voy a dejar por aquí las cosas que se me ocurre que puedes decirle a una mamá…Y así con esta lista de cosas buenas que decir me voy despidiendo. Chao hermana loba, aúlla si me necesitas. 🍋🐺

1- Qué gran trabajo estás haciendo.

2- El bebé está creciendo muy sano.

3- Se les ve muy bien.

4- Que bien luces!

5- Puedo ayudarte en algo?

6- Te traje comida 😆.

7- Cuenta conmigo.

8- Todo vuelve a su nivel.

9- Debes estar muy orgullosa de ti. (Punto, sin agregar el “ahora que eres madre”)

10- Una cerveza? 😜

El chinito del jarrón

“No puede haber soledad”

Volverse mamá es excitante, mágico, maravilloso, y agotador, atemorizador, solitario… Leemos los artículos sobre amamantar, alimentar, cambiar pañales, bañar a nuestro bebé…todo sobre nuestro bebé y pasamos por alto, hasta que nos golpea, como lidiar con la soledad que vendrá.

No se si habrás escuchado aquello de que “puedes estar rodeado de personas y aún sentirte solo”… no lo descubres bien hasta que eres mamá, sobre todo si te vuelves madre en un lugar donde no tienes un círculo de apoyo constante, como el lugar donde viva tu familia o tus amistades. Si, como yo tuviste a tu bebé a miles de kilómetros de distancia de donde viven tu madre, tía, hermanos, tu mejor amigo o amiga, como madre nueva esas “oleadas” de soledad vendrán acompañadas de sentimientos de pérdida de tu identidad mientras tratas de maniobrar con la vida de una forma que nunca antes experimentaste y simultáneamente te ocupas de tu pequeña personita que depende para todo de ti, pero que si lo piensas un momento, también es un extraño que poco a poco estás conociendo y aprendiendo a descifrar.

Incluso en ocasiones podrás estar rodeada de personas y sentir que este nuevo rol te presiona a ni siquiera mencionar como te sientes; por miedo a ser juzgado, a que te tilden de débil o mala madre.

En mi caso, por ejemplo (será porque soy cubana y los cubanos tenemos fama de no deprimirnos) cuando me he sentido sola, y se lo he comentado a alguien, casi al mismo tiempo me estoy arrepintiendo de siquiera haberlo mencionado. Algunos de plano te dirán que exageras, que ahora ya eres madre y debes “rendirte” a tu bebé y solo así serás feliz y te sentirás acompañada. 😳 Y quién dijo que te sientes abandonada por tu bebé? Es acaso, tan terrible que una madre nueva reconozca que extraña su vida social, su trabajo? Otros te dirán que “disfrutes este abandono, pues pasa rápido y el tiempo de abrazar a tu bebé no regresa”. Como si sentirse en soledad fuera una cosa que tuviera rasgos disfrutables, como si nos estuviéramos quejando de cargar a nuestro hijo en brazos todo el día, o hacerlo todo por y para él. Pocas personas comprenden o recuerdan que hablar todo el día con un bebé, que no te contesta y sabes que aún no te entiende, es beneficioso para el bebé (así que debes continuar haciéndolo, sin dudas) pero a veces también te hace sentir al borde de la locura. Así que mi post de hoy va dedicado y empeñado en ayudar a aquellas mamás que se sienten solas. Y digo que se sienten solas, que no es lo mismo que de hecho estar solas. Y a las que están por ser madres para que estén sobre aviso de que estas cosas a veces pasan, pero; es verdad, no podemos convertirlas en el fin del mundo; no nos queda otra que alinear los chacras y seguir adelante, por nuestros hijos, y también claro que si, por nosotras. No estás sola, y todo va a estar bien.

1. Involúcrate aunque sea en social media.

Nunca habría dicho algo como esto antes de ser mamá. Pensaba, “oh no! Cuando tenga un hijo casi no voy a estar en Facebook o Instagram, viviré solo con los ojos en mi bebé.” Pero la verdad es que ahora que mi hija está dormida, (en mis brazos por cierto) ella no se entera que en mi teléfono estoy buscando soluciones para que le duelan menos sus enciítas echando dientes, al tiempo que multifunciono copiando de un perfil de Instagram una receta vegetariana para una sopa de hongos y escribo el post que ahora lees, todo esto mientras chateo en facebook con una amiga que vive en Panama! Las redes sociales pueden dejarte un mal sabor como madre nueva si te enfocas en que todo lo que ves es cierto. La inmensa mayoría de las cuentas de IG o FB de las madres de hoy, muestran súper mamás que recuperaron su forma corporal anterior al parto, en un mes. Mamás que milagrosamente encuentran tiempo para atender a su pequeño sin procastinar el arreglo de su huerto, ejercitarse una hora al día, comer sano, ir a clases de bordado, de fotografía , y otro tanto de cosas sin olvidar su vida social. Chicas! Si ustedes de verdad creen que esto es cierto, son muy ingenuas. Estas mamás, o tienen mucha ayuda o algo (que nosotras no vemos) no está marchando bien, y está sufriendo. Nadie pone el 100 % de la verdad en las redes, sobre todo si se trata de malos momentos. Yo misma no pongo fotos de mi hija llorando, por qué? Para que voy a transmitir mala onda, con el montón de mala onda que ya hay. Así que lo que ves, no es toda la verdad, no te pongas eso como meta, pero sobre todo, NO TE COMPARES! Tu caso es tuyo, y de nadie más, mientras sigas comparando lo que te sucede a ti con lo que hacen otras madres, te sentirás un fracaso y en aislamiento. Toma de las redes lo mejor. Las fotos de lugares bonitos, los vídeos de animales, las recetas para cuando encuentres el tiempo, las ideas para hacer cosas con tu bebé etc. Conversa con tus amigos, conversa con madres reales, amigas, empieza sincerándote sobre tu problema y verás que el feed back es también sincero.

2. Sal de la casa!

Con o sin tu bebé. Una vez a la semana mi bebe se queda en brazos de su papá y yo me voy a pasar una hora o dos sola, haciendo… cualquier cosa. Vuelvo renovada. Además cada vez que podemos nos vamos todos juntos o solo ella y yo, al parque, al río, aunque sea al supermercado. Pero no te olvides de que la soledad a veces es potenciada por las cuadro paredes que te rodean. Si quieres y puedes hacer como meta al menos una vez a la semana salir con tu bebé a algún lugar donde sabes que es probable encuentres otras madres, prueba, y te sentirás más parte del mundo.

3. Face Time

Al menos una vez al día llama a tu tía, o a tu mamá o a una amiga. Pero no solo llamar y escuchar la voz, sino ver las caras de la persona del otro lado del hilo, es más efectivo. Hice esta costumbre desde que Isla era muy bebecita; pues en primer lugar se que les alegra mucho verla; pero además me siento más acompañada.

4. No seas tú quien abandone!

No te olvides de tus amigos. De los que tienen hijos y de los que no. Desde que mi hija nació, es cierto las personas me enseñaron su verdadero rostro. Hubo quienes viviendo a poca distancia, desaparecieron, y quienes viviendo muy lejos, me acompañan a diario. Aprende a quien debes conservar, quien es verdadero, y mantén ese vínculo. Es fácil “acompañar” cuando eres móvil, y estás presto a brindar tu mano, y puedes salir e ir de tragos, y ser divertido; lo difícil es cuando tienes tiempo limitado, cuando ya no puedes quedarte hasta tarde, o vienen a verte y estás fea y despeinada, o cuando estando lejos no puedes si quiera escribir todas las semanas. Por eso, no sufras por los que se han ido, en cambio valora y honra a los que se han quedado.

5. Enfócate en algo que te haga sentirte tú otra vez.

Una de las cosas más difíciles de volvernos madres es que no tenemos tiempo para nosotras mismas, y nos olvidamos de que somos un individuo. Encuentra al menos una hora o dos a la semana en que hagas algo que es absolutamente tuyo y de nadie más, o para ti y para nadie más. No se puede amar completa y entregadamente a alguien más si no nos amamos nosotros mismos primero. Así que debes darte tu amor. Hay a quien le gusta estar solo. Esto me recuerda a mi madre, que siempre me dice que ella prefiere estar sola que mal acompañada… pero siempre pienso: no es lo mismo estar solo que sentirse solo. Te gusta estar sola, porque sabes que puedes estar acompañada en cualquier momento. Así que combate el “sentirte sola”. Si es salir a caminar, a arreglarte el pelo o las uñas, crear un proyecto, escribir un blog!!! Lo que te apasione. Encuentra un momento para hacerlo, y no te disuelvas en el “ser bebé” las 24 horas los 7 días. Verás como la sensación de soledad se hace más pequeña.

6. Lee libros y artículos reales.

No estoy hablando de los libros que te explican “qué interpretar de los tipos de llanto de tu bebé”, no; te hablo de los libros que hablan de los problemas que vienen con la maternidad. Encuentra el libro que te hable directamente a ti como madre y úsalo como libro de cabecera. En mi caso ni siquiera fue un libro de maternidad. Casi inmediatamente después de parir descubrí a Laura Gutman, argentina con diversas publicaciones sobre el tema, y deseé haberla leído antes. Pero antes de Laura y aún sobre mi mesa de café mantengo los One Liners de Ram Dass y otro que recopila 365 pensamientos sobre la maternidad, de diferentes autores, muchos de ellos padres y cuando ando un poco perdida abro en cualquier página y le encuentro sentido al momento.

7. No te sientas mal por pedir ayuda.

Yo sé cómo se siente pensar que debemos y tenemos que hacerlo todo. Pero no es así, existen personas a nuestro alrededor que pueden ayudarnos. Recuerdo antes de parir, una amiga muy querida en Cuba me aconsejaba, no lo hagas todo tú; involucra al papá en todo lo que puedas. Y tenía razón. De lo que tú eres capaz, el papá también lo es (excepto amamantar, pero pueden dar un biberón; los papás pueden hacer cualquier cosa: cambiar pañales, preparar una botella, lavar los platos, o limpiar la casa, o tener al bebé en brazos por un rato para que puedas tomar un baño en paz). Además esto, en vez de hastiar al papá, lo hace sentirse más involucrado y conectar más con su criatura. Las abuelitas, los cuñados o hermanos, los amigos, quien creas que puede darte una mano, el día que lo necesites, llámalos, pregunta si pueden venir a estar una hora al menos contigo. Una hora a la semana que alguien te dedique aunque sea a sentarse a hablarte de la cosecha de arroz en China, será intensamente beneficioso para ti y trabajará prodigios en tu estado de ánimo. La de veces que sé que no tengo a quien llamar es cuando mi ánimo va para abajo, entonces tengo que recurrir a la opción 1- o 3- para aunque sea tener con quien hablar (aunque sea por teléfono) y no llegar jamás a un estado depresivo.

8. No olvides tu vida de pareja.

Si tienes pareja, no le olvides. Parece sensato que al llegar la hora en que el bebé duerme, descanses tu cabeza en la almohada; pues en menos de lo que imaginas, todo está a punto de comenzar de nuevo. Pero entonces que tipo de vida tendrás? Considera media hora para bañarte si no lo has hecho aún, comer, y luego varía tus noches si tienes la suerte de que tu persona esté en casa. Vean una película, conversen, pónganse románticos, háganse un masaje o un facial, o escuchen música… cuestión de que no te vayas a la cama detrás de tu bebé como algunos aconsejan, porque se irán distanciando y como dice un cantautor cubano, “la distancia tiene poderes definitivos”. Tener un bebé a veces parece que lo apaga todo, y tenemos que hacer un esfuerzo mayor para que la vida sea vida.

9. Piensa y ten la certeza de que esto no durará para siempre. No dura para siempre ok? Que estés y te sientas alejada de tus amigos, que no tengas vida social, que no puedas trabajar como antes, que creas que has perdido tu identidad; nada de eso va a durar hasta que tu hijo llegue a la mayoría de edad. Los estudios que me he leído casi todos coinciden en que las madres que se sienten así, lo sienten en el mayor por ciento, antes de que el bebé cumpla el año. Y casi todas también en los primeros 6 meses después del año notan que hay mucha mejoría. Todas coinciden en que los primeros 60 días son los peores y que después de los 6 meses de vida de sus hijos, todo se hace notablemente más fácil. Así que ya sabes, aunque sea date 6 meses antes de empezar a buscar la soga para ahorcarte. 😄 bromeo.

10. Si sientes que estás demasiado solitaria, demasiado abandonada, demasiado cayendo por el agujero del conejo que perseguía Alícia pero sin llegar a Wonderland, habla con tu médico. Sentirse en soledad, puede ser un síntoma normal después del parto, pero si se torna en más que un caso de reajustar nuestra vida al cambio (ya que todo ajuste y/o cambio implica un poco de dolor y sufrimiento, es normal) debes buscar ayuda especializada. Es conocido que muchas madres a pesar de estar rodeadas de amigos y familiares después del parto, continúan sintiéndose cada vez más solas. La depresión post parto muchas veces pasa inadvertida porque para muchas madres y familiares es inadmisible. No quieren “saber” que les está sucediendo algo así. No quieren ser tildadas de débiles, de histéricas y lloronas y aguantan hasta que revienta la cuerda por alguna parte. Si sientes que andas perdida en una niebla, busca La Luz de un especialista, pues amar solamente a veces no es suficiente. Tú no eres histérica, ni llorona, ni débil; trajiste al mundo a otra persona que te cambió físicamente, que además te hizo cuestionarte todo lo que eras y lo que serás porque ahora él o ella es tu responsabilidad. Eso implica un reajuste extremo, (no solo de vida, sino también de hormonas, de nuestra química más básica) que a veces no podemos hacer solos.

Y me voy despidiendo, pero no es en una nota triste. Estoy aquí, y estoy en Facebook y estoy en IG, y siempre estoy dispuesta a hablar, y a compartirte canciones, fotos, historias, vídeos. Acompañate! No puede haber soledad para ti, mientras yo exista! Chao hermana loba. 🐺 Aúlla si me necesitas.🍋

La canción de la muñeca fea.

No puede haber soledad

“Al nacer, vida tiene música que darte”…

Qué necesita tu bebé. O qué necesitas tener a mano cuando el bebé esté listo para nadar hacia esta orilla del mundo, te preguntarás a menudo mientras revisas tu lista. Aunque esta entrada al blog podría parecer inadecuada si vivieras digamos, en mi país, Cuba; donde la mitad de las cosas que voy a mencionar (de vivir allá) yo hubiera podido tenerlas solo con la ayuda de mi familia.

Sería bueno comenzar hoy diciéndote, que lo más importante que tu bebé necesita al nacer es tu cuidado cariñoso. No importa cuán lujosas sean sus ropitas, cuan coloridos los juguetes (de los que no tendrá ni idea hasta que tenga al rededor de tres meses de vida), tampoco es importante la marca del coche. Tu bebé necesita comer, descansar estar aseado y ser amado. Al menos al principio. Después necesitará comer, descansar, ser amado, jugar para también aprender, interactuar con otras personas además de su mamá… y así continuarán creciendo sus “necesidades”.

Pero hoy quiero escribir sobre lo que a mi me fue imprescindible o al menos me ha ayudado muchísimo para que la bebé esté entretenida y contenta. Otra vez, quiero aclarar que varias de estas “posesiones” no son absolutamente necesarias, ni siquiera accesibles para algunas familias; así que mi consejo es que, si llegaste a este blog y a esta lista en busca de respuestas, lo mejor sería que compares mi lista con la que ya has hecho y tú determines qué es lo que funciona para ti.

Aquí vamos!

1. Car seat (asiento para el coche) y coche. Ya se nos complica desde el primer elemento la cosa. Si no tienes auto, no lo necesitas. Si lo tienes o si vives en un país como este (US) donde para salir del hospital te lo exigen, lo necesitas. Pues aunque no tengas auto, si tomas un taxi, lo más probable es que éste no tenga y la ley exige que los bebés e infantes se trasladen así. La enfermera debe salir contigo a chequear que ha sido instalado de manera segura para que puedas dejar el hospital.

Hay muchos modelos que vienen “combo” el car seat y el coche juntos y puedes ahorrar si encuentras descuentos. (Como yo 😂💪🏼) O también si encuentras alguno que esté en condición nítida aunque sea de segunda mano.

Hay quien prefiere coches que estén equipados para que la mamá pueda ejercitar corriendo (estos coches generalmente tienen unas ruedas más grandes y más… digamos “todoterreno” ) Hay quienes prefieren uno más ligero que puedan manipular usando menos esfuerzo. En cualquier caso me parece que es muy posible que necesites un coche si no quieres andar cargando todo el día o si sales al mercado, o al parque… para mi estos dos ítems han sido de mayor ayuda así que les pongo aquí una palomita de imprescindible ✔️

2. El cargador.

A mi me ha venido de maravillas. Sobre todo esas primeras semanas en que me gustaba “usar” a mi bebé como si fuera otra prenda de vestir. Puedes hacer casi todo en la casa si tienes al nene encima. Además dicen las mamás latinoamericanas, africanas y asiáticas más humildes y muy sabias que cargan a su bebé el día entero mientras hacen quehaceres y van afuera, que favorece mucho para que el bebé tenga menos cólicos y gases, ya que está siempre en movimiento. A mi me gustaba sobre todo porque la tenía ahí cerquita y podía besarle la cabecita a cada rato; fue una manera de estar juntas (bien pegaditas, oliéndonos) y compenetrar. Ahora también uso el cargador pero ya que la beba va pesando más y más, se hace fácil sacar el coche sobre todo cuando sé que vamos a estar caminando más de media hora. A los papás les encanta el cargador. Y cargadores hay de tantos tipos y colores como coches y asienticos para el carro. Nosotros utilizamos el primer mes el Boba Cómo ponerse el Boba o fular elástico El Boba es un tanto difícil de colocar y desespera un poco ya que no es más que un pedazo de tela elastizada bien largo, que ajustas a tu cuerpo en cierta forma y sostiene a tu hijo como si fuera un cangurito en su bolsa los primeros días, y luego que crezca un poco puedes adaptar la forma en que pones al bebé y queda como en un cargador normal, pero funciona maravillosamente. Ahí te dejo un enlace para que veas un vídeo sobre cómo funciona. Ahora estoy utilizando el cargador de Infantino. Como ponerse el cargador o mochila porta bebé Infantino Es el más barato y sin embargo es el que más fácil se ajusta a mis necesidades y sirve durante mucho tiempo y en diversas posiciones. Pero… me ha sido imprescindible? Nop.

3. Pañales (si vas a usar de tela o desechables es tu elección) Si vas a usar desechable no te sientas culpable debido a la opinión de las madres que te dirán que estás dañando el medio ambiente. Por favor! Solo asegúrate de disponer de ellos de una manera responsable. Puedes informarte al respecto. Al inicio de estar embarazada y comenzar a hacer mi investigación, pensé mucho y sobre todo me disgustó ver tanta pelea sobre el asunto.. al final decidí hacer lo que se me cantara a mi, y te sugiero que hagas lo mismo; al final, piénsalo, más del 90% del cambio de pañales de tu bebé, tú lo harás; sean de tela, desechables o de papel lija. 😬 Yo uso desechables y cargo de conciencia cero! Me parece que la cantidad de agua y energía eléctrica que ahorro no teniendo que lavar todos los días, tiene algo que ver con mi ausencia de cargo de conciencia. Y me parece que el hecho de que mi casa no apeste a pañales, también ayuda 😁. Si usaras pañales desechables trata de encontrar una marca responsable con el medio ambiente, o pañales que sean absorbentes de tal forma que utilices menos. Al principio los bebés orinan mucho y con el tiempo la cantidad de pañales que usan será cada vez menor hasta que llegue el día en que no los necesitan . Recuerdo que al nacer Isla usaba dos cajas de pañales por mes, y ahora apenas si llegamos a la una y media. Ah, si usas pañales de tela, vas a necesitar extra sábanas para la cuna o el moises, pues el orín pasa la tela, y también necesitarás un hule para proteger el colchón. Por ahí anda una cosa llamada Diaper Genie… eso si es -en mi opinión- botar el dinero como pañal desechable usado. Por favor un bote de basura extra para desechar pañales solamente y al que además necesitas comprarle cartucho o repuesto cada tanto tiempo? Qué les pasa? Vas a necesitar pañales -del tipo que sean- si o si. Pero no te vuelvas loca comprando montones! Las redes están llenas de madres que venden pañales que sus hijos no pudieron usar a tiempo. Andan vendiendo los que les sobran, los bebés crecen (sobre todo en los primeros meses) a una velocidad increíble… tranquila con esa necesidad de acaparar,(bueno a no ser que vivas en Cuba…) Y además es posible que si vas comprando sobre la marcha de su crecimiento también recibas cupones si compras en el mismo lugar siempre (si vives en US, NO compres pañales en Walgreens!!!! Muy caros) y así te irán saliendo más baratos. Puedes vivir sin pañales? No. Así que …✔️

4. Pañales de gasa o Muslim blankets (como les dicen aquí) yo los usé desde el principio y aún los uso para todo! Para envolver a la beba, para sacarle los gases, para limpiar su vómito (eh.. sí los bebés vomitan un montón, spoiler alert) para taparla cuando hay calor y las mantitas más gruesas no ayudan. 100 % de algodón, son maravillosos. En mis primeros sondeos hallé listas que decían, compra al menos 10, compra 20… yo tengo cerca de 15 porque compré 8 y luego me regalaron. Nunca los uso todos antes de que llegue el día de hacer lavado. Pero sin dudas los vas a necesitar así que a esto, palomilla de imprescindible. ✔️

5. Toallitas húmedas o wipes. Yo es que éstas las uso para todo también. Hasta para quitar el polvo; o quitarme el maquillaje si ando medio “vagoneta”. La verdad es que mi bebé me ayudó a ahorrar en tohallitas desmaquillantes. Yo compro las que son sin olor, sin tóxicos, que se disuelven y son para pieles sensibles. Valen lo mismo…y son menos tóxicas. Son muy útiles pero se acaban más rápido que los pañales. Puedes vivir sin ellas? Pero claro que si. Depende de ti totalmente si quieres limpiar con tohallitas o si quieres andarte corriendo al lavamanos o a la ducha a lavar culitos cada media hora. Si vas a decidirte por usar wipes o tohallitas, esto si es mejor comprarlo por cajas grandes (no con antelación, pero sí es verdad que ahorras entre más compres) Imprescindible? No.

6. Bañaderita. Ya de plano convengamos que no es imprescindible. Ahora que ya nuestra hija tiene casi 7 meses nos bañamos todos juntos o a veces me voy bañando yo y le pido a su papá que me la alcance y ella se divierte muchísimo cuando se ducha así. Es un momento que además disfruto plenamente y aprovecho al máximo. Pero que la bañaderita la hemos usado; y aún lo hacemos? Pues si. Y convengamos que hay bañaderitas muy baratas, no tienes que invertir en el súper spa para bebés, al final tu bebé no va a pasar más de 15 minutos al día ahí. Y si te preocupa que andas usando mucho plástico siempre puedes donarla a otra mamá (por eso trato mis cosas con mucha delicadeza) o a una guardería o círculo infantil. Recuerda que necesitarás jaboncito o shampoo para todo el cuerpo, alguna cremita… solo asegúrate de que todo sea lo más limpio de tóxicos posible, y no le arda en los ojos el jabón. Yo no le pongo colonias aún, y he leído que el talco los hace estornudar mucho pues aún no tienen esos pequeños pelitos dentro de la nariz para filtrar el aire, así que tampoco le pongo talco.

7. Lo que me recuerda a una crema importantísima y que ha prevenido (junto a mis esfuerzos de no dejarla demasiado tiempo con pañales mojados) las quemaduras de pañal como le llaman. Desitin. Alabaremos al Desitin! Ja! Maravillosa, invierte en un bote de Desitin y aplícala cuando la limpies, funciona magníficamente para prevenir rashes y he escuchado que ayuda a curar los existentes. ✔️ (el uso de pañales desechables disminuye las quemaduras de pañal que son más comunes con pañales de tela)

8. Moises o minicuna. O bassinet como le llaman aquí. Tuvimos una y la usamos hasta los 3 meses en que la beba creció tanto que ya no entraba ahí. Después estuvo ocupando espacio en un cuarto hasta que por fin la vendimos por un tercio de lo que costó (al menos será de ayuda para otra familia). Fue útil, creo que le gustaba dormir ahí pues todo era como más apretado y cercano, además era muy móvil y podíamos llevárnosla por toda la casa para tenerla a ojo. Pero es absolutamente innecesaria. No quiero ni pensar en las preciosas horas de vida que perdí preocupándome respecto a la dichosa bassinet, cuando pude haber armado la cuna desde el principio y encontrar una solución alternativa para el aquello de que se sintiera contenida y apretadita y de esa forma ir acostumbrándola desde el inicio a lo que será su cama por al menos un año y medio más.

9. El porta pañales o bolsa de pañales o como le llamen. Más horas perdidas analizando modelos y precios. Quería algo que yo me viera utilizando como bolsa normal, de vestir (incluso para salir sin bebé) que al menos le entraran un par de botellas y algunos pañales más dos o tres tarecos que uno se arregla para meter en estos bolsos y que con toda sinceridad los primeros meses… nada, no usas. Bueno, esos existen. Hay bolsas para pañales súper fashion ja! Pero ahí pensé en el padre… no, tenía que comprar algo unisex que él no se negara a usar de tener que salir solo con ella. Terminé comprando una mochila pues no tenía ya una. Ahí entra todo. Si tienes ya una mochila no gastes dinero extra. Sabes lo que pasa ahora? Que salimos y en la redecilla que tiene el cochecito metemos 2 o 3 pañales, una cajita con wipes y andando, pues la mayoría de las veces que salimos con la nena, procuramos que se alimente antes de dejar la casa y volvemos antes de las 3 horas o 4 que ella necesita volver a comer. O la comida la llevo yo! 😊

10. Botellas para la leche. Tema sensible. Hay como una vanguardia de mamás que dan el pecho que parece que con eso recibieron también el título y autoridad para darle con el caño a toda la que no lo haga. Fíjate, tú bebé necesita alimentarse. Si es con leche materna pues mejor! Pues la leche materna posee anticuerpos que ninguna fórmula puede suministrar a tu bebé aunque sea suplemento maravilloso de minerales y vitaminas. También es cierto que la leche materna no daña de ninguna manera el medio ambiente, ya que sale a la temperatura adecuada y no se desecha si es que das el pecho. Pero, si por las razones que sean en lugar de leche materna tu bebé se alimenta con fórmula, no te frustres ni te deprimas, vas a necesitar botellas para ello. Yo investigué muchísimo sobre la lactancia materna y estaba 100 % decidida y segura de que mi hija lactase. Cuando Isla nació sin embargo, yo tenía el calostros y luego la leche para que se alimentara y aún así ella no podía lactar, pues tenía la “lengua atada” (es algo común y que es fácilmente corregido con un pequeño piquete bajo la lengua en lo que conocemos como frenillo, no lleva anestesia, dura menos de dos minutos y al bebé le molesta más que le anden en la boca, que el corte en si. Si tu bebé nace con lengua atada, por favor no tengas miedo y deja que su pediatra o el especialista realice el procedimiento cuanto antes para que su reflejo para lactar siga fortaleciéndose y además para que los nervios bajo la lengua que aún no se encuentran sensibles permitan que el dolor sea mínimo o nulo.) Una vez que el procedimiento le fue realizado, ella comenzó a lactar, aunque llevaba más de dos semanas sin experimentar bien qué y cómo era, así que nos costó mucho esfuerzo poder alimentarla con leche materna. Pero ah! Lo que me parecía más importante durante este tiempo, era que ella no estuviera hambrienta así que al menos botellas ella tenía disponible. Y no es mentira, había leído que los bebés muestran preferencia por una botella, y así fue. Por suerte teníamos una o dos botellas de tres o cuatro modelos distintos, de cristal y de plástico (sí, plástico, quémenme viva) luego que ella prefirió uno con ese nos quedamos. Además utilicé un extractor para poder alimentarla con mi leche, y donde ponía esa leche? Pues en botellas, claro. Entonces, infórmate sobre la lactancia materna, es algo difícil, pues no todo es color de rosa ni como en las fotos “románticas” que ves por ahí de la mamá dando el pecho a su bebé con una sonrisa en los labios, al principio no fue así, dolió y hubo lágrimas; pero la compenetración es hermosa, y los beneficios son tamaños. Pero si no va a haber lactancia materna, y hasta si tu plan es que lacte, está preparada, y ten un par de botellas a mano. Y si puedes también un extractor que no es imprescindible pero ayuda muchísimo. Aunque la ✔️ de imprescindible va para las botellas. (La leche a veces se sale de control y mana de nuestros pechos, podrías necesitar protectores yo compré de los que se lavan, reusables, de fibra de bambú, excelentes y están en nítidas condiciones para la próxima mamá que los necesite)

11. Esterilizador. Que buena idea la de comprar un esterilizador! Las botellas y los tetes están listos en nadita. Gasto una taza de agua y 4 minutos de microwave. Pero siempre asegúrate de que las botellas que esterilizas, si son plásticas, no contengan BPA (es un tipo de plástico que usan para que las cosas se vean más brillantes, sean más difíciles de romper, pesen menos, entre otros usos, pero es altamente tóxico, especialmente si se calienta) Este es el que yo uso. Aunque es perfectamente posible dedicar un poco más de tiempo y esterilizar las botellas de la manera tradicional, como nuestras abuelas, hirviendo en una cazuela. Si tienes tiempo, pues adelante con tu sopa de botellas. El esterilizador, no es imprescindible.

12. Calientabiberones. Si, también compré eso. (Voy a justificar mis compras de “elementos prescindibles” 😂 diciendo que compré cosas muy baratas, mi esterilizador de botellas costó $14, el calientabiberones costó como $20 o $21, la bañaderita costó casi $19… y que se sepa que nadie me ha pagado ni es sponsor de nada, pero EBay es una herramienta maravillosa 😂 que encuentras todo muy barato además de mi plan de eventualmente pasar estos “bienes” a otras madres) con respecto al calientabiberones… recuerdo que mi mamá se rehusaba a usarlo al principio y calentaba a la antigua usanza utilizando el conocido “baño de María” tradicional. Bueno pues el calientabiberones no es más que eso, un baño de Maria portátil. No es necesario. Pero lo usé y aún lo uso todos los días 😄.

13. Las ropitas del bebé. Que serán absolutamente necesarias pues no lo vas a andar en pelotas o pañales, especialmente no cuando está recién nacido que aún se asusta cuando se percata de que no está calentito en el agüita del vientre de mamá. Ten en cuenta el mes en que tu pequeño nacerá para que cuentes qué tiempo tendrá para cuando pueda ponerse esta o aquella ropilla. Si tendrá 3 meses en verano, no le compres ropa de 3 meses de invierno. Parece ovbio… pero hay quien lo obvia. Por otro lado, si será un recién nacido en tiempo invernal, no te gastes comprándole 6 abrigos de la misma talla. Las primeras semanas es muy posible que tu bebé solo salga a las consultas con su pediatra, al cual le importa un nabo como anda de bello tú bebé: de hecho lo más probable es que el pediatra lo vea ya en pañal o en cueros… Isla usó sólo un abrigo, el más cómodo y ahí están otros 5 o 6 abriguitos que le regalaron y que nunca se pudo poner. Ten a tu bebé confortable. A veces nos proyectamos o dejamos que otros se proyecten en nuestros hijos, y la verdad es que si lo piensas ellos vienen de un medio donde estuvieron tan confortables, que lentejuelas, vuelos y lazos, por más bellos que para algunos parezcan, pueden ser molestos. Ten a tu bebé con las mismas capas de ropa que tendrías tú. No dejes que pase frío o esté demasiado abrigado. Si tú sientes calor con dos pantalones y tres camisas, probablemente él también. Pero ✔️ anda a comprar ropitas y no las guardes para la ocasión especial, los bebés crecen rápido como te decía antes, y esta semana ya no le servirá lo que la semana pasada parecía no llenar. Las ropitas también pueden donarse! 😃

14. Zapatos. Tengo que investigar pero estoy casi completamente segura de que ningún bebé abandona el vientre de su mamá caminando. Son INNECESARIOS no gastes dinero en zapatos hasta que tus hijos puedan caminar.

15. Cuna. Esto es algo que debes decidir. Yo la encuentro imprescindible. Pero hay papás y mamás que duermen con sus bebés. Yo no lo veo mal si toman las precauciones necesarias para que el nene no corra peligro. Esa historia de que el bebé no querrá salir de la cama de los adultos cuando crezca, me consta que es solo eso, una historia. O que los adultos no tendrán vida privada, otra mentira. A mi me encantaría que mi hija pudiera dormir con nosotros esa horita extra que ella duerme de 6 a 7 de la mañana. Pero es casi imposible, yo no puedo dormir tranquila (paradójicamente)sabiendo que ella está ahí y que la puedo despertar, y su papá (cuando hemos probado) termina despertándola con sus movimientos. 😄 Por tanto, la cuna ✔️ esta es mi marca, claro. Puede que tú encuentres que no es necesaria. Ah pero si encuentras que la necesitas, deberás comprar sabanitas para la cuna. Aquí, igual que las mantas o pañales, de algodón. Leí que comprara al menos 8. Tengo 5 y me sobran 3. Pero imagino que el hule que alguien me regaló y que aún no uso, o las 3 sábanas que me parece que me sobran serán útiles cuando la beba empiece a entrenar como ir al baño para no hacerse pipi durante la noche.

16. Dos tohallas. Al menos, por si una se ensucia tengas la otra. Esas que tienen capuchitas, muy útiles. ✔️

17. Juguetes. Puedes esperar a que el nene esté más grande para comprar más juguetes que ese primero o segundo.. a veces hasta tercer juguetito que románticamente compramos cuando sabemos que seremos papás. Los bebés ni siquiera ven en colores al nacer. Recuerdo que su primer mes de vida, no estuvo suficiente tiempo despierta como para mostrar más interés en otra cosa que no fuera mi cara o la de su papá, (bien de cerca) o nuestras voces, y su comida, ya fuera el pecho o la botella. Ya el segundo mes comenzó a llamar su atención una vaquita blanca y negra de peluche que mi mamá nos trajo. No fue hasta los 4 meses que ella empezó a interactuar con sus tarequitos. Ya para entonces, entre las donaciones de las tías, las abuelas y los amigos, Isla había amasado una fortuna de plástico madera y peluche. Lo bueno de los juguetes es que podemos pasarlos y así reciclamos y no acabamos con el medio ambiente en fiel consumo de plástico jugueteril. La mayoría de nuestros juguetes de plástico, antes fueron de la hija de una amiga y los que queden en decentes condiciones y sobrevivan a la baba y los dientecitos de mi infante, serán luego de un lugar donde se cuiden niños. Pero son necesarios para el desarrollo cognitivo de nuestro pequeño más adelante en su vida, no al nacer.

18. Tete. Bobo, chupete, pacifier, binkie, nuk nuk, o como quiera que le llamen. Totalmente tu opción! No es imprescindible sobre todo si no lo introduces a la vida de tu pequeño. Yo pensé en no darle un tete a Isla aunque tenía dos listos por si acaso. Bueno, cuando la etapa de los llamados cólicos comenzó al rededor de las dos semanas de vida, los tetes la apaciguaron mucho, y ahí se quedaron. Ella no los utiliza todo el día, solo para dormir y una vez que está dormida los escupe. Aunque tal vez en medio de la noche se despierta y extraña su tete y yo pues se lo doy. Es una opción de cada cual. También investigué al respecto y hay un momento en que los bebés tienen el reflejo de continuar chupando, entonces es tu decisión si quieres que se chupen su propia mano o el dedo, o un tete. Sí puedes botar el tete cuando ellos estén listos, pero no puedes cortarles la mano o el dedo… infórmate sobre los pros y contras al respecto, y decide.

19. Mecedora. Estoy feliz de haber escuchado a las madres de mi familia y comprar una mecedora. Contrario a lo que los médicos indican (que llegado el momento tú hijo debe aprender a dormirse solo, etc etc, ese momento no ha llegado aún a los casi 7 meses de vida) mi bebé se duerme en mis brazos y si la estoy meciendo suavemente, se duerme aún más rápido. Así que juntas nos mecemos hasta el sueño en esta silla/balance/sillón/mecedora/rocking chair desde la que hoy les escribo con mi hija dormida en mi regazo. ✔️

20. La mesa para cambiar los pañales, o cambiador como también se le llama. Otro mueble en la casa que tu hijo dejará de usar muy pronto. Inicialmente cambié a mi bebé encima de mi cómoda, yo misma le arreglé un espacio con toallas y mantas. Pero es cierto que creció muy rápido y pronto no cabía allí. Entonces en vez de comprar todo el mueble lo que hice fue comprar solamente la almohada o parte superior del cambiador como se ve en la foto, solo que debajo en vez de haber un mueble mesa, es un amplificador que usamos para nuestros conciertos. 😂 este aditamento no es absolutamente necesario puedes cambiar a tu bebé en la cama o cualquier otro lugar que sea seguro y de donde puedas fiarte de que no corre peligro.

Todos los inventos para bebé: dígase el columpio, el bouncer, el asientito, la almohada para mantenerlos sentados o darles de mamar. Todo eso NO es imprescindible. Algunos ayudan a mantener al bebé distraído, pero no, no son absolutamente necesarios y sobre todo no te vuelvas loca tratando de tenerlos listos en casa antes de volver del hospital con tu hijo en brazos. Si los niños van a lactar, lo harán con almohada o sin ella, y eso de comprarles un asiento para enseñarles a sentarse solo piensa en si tú tuviste uno, y ahí estás probablemente sentada y leyéndome. Los aditamentos para ayudarlos a caminar (y de paso acabarte con tu columna vertebral mientras los sostienes como marioneta) los protectores de rodilla para cuando gatee 😂 (de veras?) los rebotadores espaciales, las rosquitas saborizadas y refrigeradas….. nada de eso va a ayudar a tu bebé más que tú y tu cuidado, tu paciencia y tu amor. Así que si quieres escuchar el consejo de alguien que ya se exprimió el cerebro pensando al respecto antes de que su hija naciera, pero más que nada ha visto que cuando su hija llora porque quiere ser abrazada y sostenida nada de eso funciona……. te pido, preocúpate por estar sana y feliz para la bienvenida de tu pequeño o pequeña, porque todo lo demás viene, sea en regalos, sea cuando vaya creciendo y comprendas que lo usaría o te ayudaría que lo usara.

Y me voy despidiendo. Mi regalo de hoy: éste hermosísimo vídeo con una maravillosa canción del dúo Karma, “Al nacer”. Protección, paz, y amor mamitas! Nos vemos pronto. 🍋

https://youtu.be/FvY56_N0pSM